El ayuntamiento perdonó 1,6 millones a la Iglesia en impuestos

La mayor parte de la exención fiscal corresponde a recibos del IBI. IU critica la desventaja que supone para otras entidades fiscales.

El Ayuntamiento de Zaragoza perdonó a la Iglesia católica 1,6 millones de euros en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) e Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) durante el 2008. Las exenciones fiscales por IBI corresponden a propiedades de la iglesia o de asociaciones confesionales no católicas legalmente reconocidas superaron los 1,4 millones de euros. La cuota bonificada en ICIO superó los 183.640 euros.

Según los datos que maneja el área de Economía y Hacienda del consistorio zaragozano, la mayor dispensa recae sobre el edificio del Arzobispado, cuyo recibo del catastro supera los 339.751 euros. Los inmuebles de la orden de Agustinos, con una factura no pagada de más de 58.000 euros; los del cabildo metropolitano, con otra de 53.000 euros; la obra diocesana de Santo Domingo de Silos, con 50.000 euros; o la compañía de María, con 60.000 euros son otros beneficiarios de la exención fiscal de la iglesia católica.

Con respecto al ICIO, el área de Economía y Hacienda tramitó la bonificación de diez obras impulsadas por el arzobispo en el 2008 en el cabildo metropolitano, los Escolapios, las Hijas de la Caridad, la residencia Nuestra Señora del Pilar, el hospital San Juan de Dios o el colegio Sagrado Corazón, entre otros. La exención en ICIO superó los 183.000 euros el ejercicio pasado.

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Zaragoza, José Manuel Alonso, lamentó la situación de "desventaja" que supone estos beneficios fiscales de la iglesia respecto a otras entidades sociales. Además, Alonso abogó por eliminar estos privilegios y recordó que la Comisión Europea ya pidió esta primavera a España que aclare estas exenciones para verificar si este régimen se ajusta a la normativa comunitaria sobre ayudas de Estado.

Para el portavoz de IU, la bonificación del ICIO supone una "clara desventaja" para las otras empresas no católicas, lo que distorsiona la competencia y "destruye el principio del derecho comunitario que establece que las empresas deben competir sobre la base de sus propios esfuerzos".

IU presentó una moción en el pleno de abril para eliminar estos beneficios fiscales, pero no salió adelante. José Manuel Alonso declaró que "la Constitución, la normativa Europea y la propia razón obligan a acabar con los privilegios fiscales de la Iglesia de forma inmediata".

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