El Ayuntamiento entregó 500 ramos para que «ningún murciano se quedara sin hacerle la ofrenda a la Virgen»

Estaba ayer la Virgen de la Fuensanta de estreno. No era para menos en el día de la ofrenda de flores y en el año en el que conmemora el 90 aniversario de su coronación. El presidente de la Hermandad de Caballeros de la Fuensanta, Manuel Ramón García-Garre, ha donado el nuevo manto que la Patrona estrenó ayer y que hoy lucirá de nuevo para la misa huertana y posterior procesión. Es una túnica en terciopelo granate damascado y un manto brocado en plata, elaborado por modistas murcianas con telas adquiridas en Valencia. De esta guisa, la ‘Morenica’ recibió ayer a los miles de murcianos que se acercaron hasta la plaza del Cardenal Belluga a hacerle entrega de las flores.

La puerta de la Catedral lucía con decoración primaveral desde la mañana. Los ramos de la ofrenda tenían que completar el diseño floral pensado para la ocasión. A las seis en punto, la Virgen fue conducida hasta el escenario habilitado en la puerta del templo y comenzó el aluvión de personas que se acercaron para rendirle pleitesía en uno de sus días grandes. Recibió manojos y ramos de todos los tipos y colores, aunque mandaron los claveles, típica flor de estos días huertanos. Además, el Ayuntamiento entregó a los devotos que se acercaron 500 ramos formados por cuatro ejemplares de esta especie, blancos y rojos, para que «ningún murciano se quedara sin hacerle la ofrenda a la Virgen», destacó el alcalde.

El ambiente fue inigualable durante toda la tarde en Belluga. Música festiva, poemas dedicados a la ‘Morenica’ recitados por Frasquito Sánchez Egea, presidente de L’Ajuntaera, y la narración de José María Falgas anunciando todos y cada uno de los colectivos que pasaron frente a la patrona. Centros de mayores, cofradías, tunas, Moros y Cristianos, asociaciones y miles de murcianos anónimos desfilaron ante la Virgen y colaboraron en formar una espectacular decoración floral que esta mañana, a partir de las 10 horas, presidirá la misa huertana ante la Catedral.

Mientras, en la plaza de Camachos, los huertanos formaban una enorme fila, ordenados por peñas, para entrar en Belluga en un colorido desfile formado por hermosos refajos y elegantes zaragüeles. De hecho, fue un lujo poder ver de cerca tanto traje regional correcto, elaborado y respetuoso con la historia de la vestimenta murciana. Las peñas llegaron en comitiva para rendirse a los pies de la Patrona mientras en los altavoces sonaban canciones murcianas. En el cierre estaban las casas regionales y las delegaciones festeras invitadas. Y, finalmente, las Reinas de la Huerta, sus cortes de honor y la Corporación municipal, presidida por el alcalde, José Ballesta.

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