El Ayuntamiento de Sevilla cede los Baños de la Reina Mora a la hermandad de la Vera Cruz

La hermandad fue una de las entidades sometidas a esta expropiación y mediante convenio gozará del «uso privativo» del recinto.

Después de que en septiembre de 2014 el Ayuntamiento hispalense tomase plena posesión de los baños árabes de la Reina Mora, enclavados precisamente en la calle Baños y uno de los pocos vestigios que han sobrevivido en la ciudad de la arquitectura civil almohade, el consejo de administración del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) ha aprobado este lunes ceder durante 25 años dicho espacio a la hermandad de la Vera Cruz, una de las entidades a las que el propio Consistorio había expropiado los suelos en cuestión.

Los baños árabes de la Reina Mora, localizados entre las calles Baños, Jesús de la Veracruz y Miguel Cid, en pleno casco histórico de Sevilla, son los vestigios de un antiguo edificio civil legado de la antigua medina musulmana y su construcción se remonta a la dominación almohade. Edificado durante el siglo XII, el núcleo de la construcción está constituido por un patio central rodeado de galerías con columnas con cuatro estancias rectangulares cubiertas por bóvedas de luceras estrelladas, aunque su transformación en un convento en el siglo XVI afectó sustancialmente al conjunto.

LEGADO HISTORICO
En 1996, este conjunto fue declarado bien de interés cultural (BIC) y el 11 de marzo de 2004, el consejo de gobierno de la Gerencia de Urbanismo aprobaba un proyecto de restauración para el recinto. Desde entonces, los restos del antiguo edificio civil almohade han acogido diversas fases del proyecto de recuperación. En diciembre de 2009, de cualquier modo, los órganos de gobierno de la gerencia de urbanismo acordaban incoar, en el marco de este proyecto de restauración, un procedimiento de expropiación forzosa sobre los espacios del recinto ajenos a la propiedad pública, un aspecto complejo porque la titularidad del cada una de las zonas de la finca ha contado con su propio debate.

A finales de 2013, de cualquier modo, un “acuerdo” alcanzado entre las partes en cuanto al justiprecio permitió resolver el expediente de expropiación de esta finca cuya titularidad, sin entrar en detalles, compartían la intercomunidad de propietarios de un edificio de viviendas, la hermandad de la Vera-Cruz y un tercer propietario que devendría en el Ayuntamiento hispalense.

En septiembre de 2014, finalmente, el Ayuntamiento formalizó la inscripción de los Baños de la Reina Mora en su inventario general de bienes y derechos, tras la “ocupación” efectiva de la parcela en sendas actuaciones celebradas los días 25 y 30 de junio, una vez “formalizada el acta de pago” en cada uno de los dos casos.

ACTUACIONES PENDIENTES
En aquellas fechas, la Gerencia de Urbanismo aludía a la futura redacción y posterior contratación de un proyecto de obras destinado a completar la labor de consolidación y recuperación ya emprendida en este enclave histórico, con la fijación de las cimentaciones y estructuras emergentes de estos valiosos restos, que estaban al borde de la ruina completa.

Pero lo cierto, como ha avanzado ‘Diario de Sevilla’, es que el consejo de administración del ICAS ha aprobado finalmente este lunes, con el voto en contra del PSOE, ceder durante 25 años a la hermandad de la Vera Cruz, objeto del procedimiento expropiatorio ha descrito, la “utilización privativa” del recinto. Según el convenio relativo a la concesión demanial que se aprueba, recogido por Europa Press, la hermandad gozará del “uso privativo” de los Baños de la Reina Mora durante 25 años sin canon alguno, si bien el Ayuntamiento podrá “hacer uso del inmueble para actividades propias” y ambas partes “aprobarán un calendario consensuado de actividades” en el que el ICAS contará con un máximo de 180 días de uso.

La hermandad, mediante este convenio, se hace cargo de “la conservación, el mantenimiento y la vigilancia de la finca”, así como de sus gastos corrientes, comprometiéndose a usar el monumento “para las actividades propias y de carácter cultural de la hermandad, pudiendo programar actividades para recaudar fondos para el mantenimiento que le corresponde. La hermandad, además, se compromete a abrir el monumento al público al menos dos días de la semana.

Los 25 años de vigencia de la concesión demanial podrían ser ampliados 25 años más si la hermandad acomete el 50 por ciento de las “obras de rehabilitación complementarias de la primera fase” del proyecto de actuación elaborado por la Gerencia de Urbanismo, y por otros 25 años más si acomete el cien por ciento de estas obras planeadas en los revestimientos, la carpintería o las instalaciones de agua y electricidad, entre otros aspectos.

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