El Ayuntamiento de Crevillent (Alicante) y el grupo L’Esquerra (que defiende la escuela laica) critican el comienzo de las clases de Religión Islámica en tres centros públicos

El concejal de Educación acusa de «oscurantismo» a la Conselleria de Educación y recuerda que «ni se ha escuchado» la opinión del Ayuntamiento ni del Consejo Escolar. L’Esquerra considera que «sumar religiones a las aulas es un error».

El Ayuntamiento de Crevillent, a través del concejal de Educación, Miguel Ángel Sánchez, y la formación L’Esquerra criticaron ayer la puesta en marcha esta semana de las clases de Religión Islámica en los tres centros públicos que han tenido demanda. Como ha venido publicado INFORMACIÓN, la docente llegó el lunes para tomar posesión y explicó que su cometido será romper los «estereotipos negativos» contra el Islam, pero sus buenas intenciones no son suficiente. Así, el edil de Educación recordó el malestar por el hecho de que la Conselleria no ha oído la opinión ni del Ayuntamiento ni al Consejo Escolar Municipal por lo que consideran que el conseller Marzà ha adoptado una «decisión unilateral».

Miguel Ángel Sánchez recordó que «a día de hoy no se ha obtenido respuesta alguna, ni tampoco se ha tenido la deferencia ni el respeto que esta administración local merece, más todavía en una situación como la que acontece». En su opinión, la Conselleria ha actuado con «total falta de transparencia y oscurantismo al no facilitar en ningún momento información relacionada con el proceso de implantación de la asignatura del Islam en Crevillent». El concejal dice que de todo se está enterando «solo a través de los medios de comunicación». Según el edil, miembros de la comunidad islámica de Crevillent les advirtieron que ellos no habían solicitado se implante esta asignatura en los centros educativos, «puesto que confían y establecen esta función en sus imanes» y añadió que la información y consulta a los padres se ha llevado a cabo con el curso comenzado.

El concejal se preguntó por qué «en un asunto tan importante como este no se ha realizado previamente consulta a los municipios o a los propios padres, tal y como se llevó a cabo con el programa plurilingüe y los niveles de valenciano, o la jornada continua, proponiendo acoger el programa piloto de la puesta en marcha de esta asignatura, y que desde los propios consejos escolares municipales, una vez oída la respuesta de los afectados, se hubiese determinado si aceptar o no la implantación de la religión Islámica».

El edil añadió que «quienes venían a salvar a la ciudadanía, y los firmes defensores de la participación ciudadana, han mostrado a lo largo de esta legislatura, que realmente gobiernan a golpe de imposición, y ya no solo en lo referente a la religión islámica sino en otros asuntos de especial trascendencia social».

Formación progresista

Por su parte el grupo municipal de L’Esquerra explicó que «para la formación progresista es una mala noticia respecto al modelo de escuela laica que hemos propuestos». La formación criticó que ni PP ni Cs respaldaran la moción del pleno de septiembre en la que proponían elevar a la Conselleria y al Gobierno la defensa de una escuela laica.

El edil Candela Muñoz añadió que «incluir una asignatura de Islam para quienes lo soliciten es un error pedagógico que va contra la integración porque vendrá a apuntalar las diferencias entre aslumnos en una misma aula, cosa que ya pasaba, pero ahora de manera más ampliada». Para L’Esquerra, la escuela pública, «debe servir para igualar y hacer desaparecer las desigualdades de la vida privada de los niños y con esta incorporación seguirán existiendo alumnos que no se encuentran representados por ninguna de las dos religiones mayoritarias en las aulas y se perpetuará una doble vara de medir en el acceso del profesorado a la función pública».

Almoradí y Catral están aún sin profesor

La Asociación de Padres de Alumnos del Colegio Público Canales y Martínez de Almoradí explicó que la dirección del centro les ha informado que el proyecto para implantar la formación en religión islámica está paralizado y sin perspectiva para que se ponga en marcha a corto plazo, en un principio por falta de profesorado. En la misma situación están los colegios público Pascual Andreu y Manuel de Torres. En el mismo sentido se ha expresado el alcalde de Catral, Pedro Zaplana, sobre la implantación de estas clases en el Colegio Azorín del municipio. «De momento ni han empezado ni se sabe cuándo se comenzarán», dijo el edil.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...