El arzobispo inicia las obras que hipotecan la Diócesis durante 25 años

COMENTARIO: Para hacerse esta escuela si tiene dinero, pero luego pide que la administración le pague las obras de igleisas deterioradas, de las que cobra fuertes suma por realizar celebraciones de bodas, bautizos…

Las obras de la gran escuela de magisterio han comenzado. Para hacer realidad la obra, la Diócesis de Granada figura como responsable personal de un préstamo de 19,5 millones.

El arzobispo de Granada tiene previsto colocar este lunes la primera piedra de la nueva Escuela Universitaria de Magisterio La Inmaculada, un proyecto que ha hipotecado –literalmente– el futuro económico de la Iglesia granadina. Francisco Javier Martínez negoció con el Banco Popular un préstamo de 19,5 millones de euros del que responde a título personal la Diócesis provincial, según consta en la escritura de la hipoteca.
Esa firma implica que, en caso de impago de la hipoteca, la entidad financiera podrá subastar todos los bienes de la Iglesia granadina que sean necesarios para cancelar el préstamo. Primero vendería el edificio de la nueva escuela y si el dinero recaudado no alcanzara para saldar la operación, el Banco Popular está facultado por el arzobispo de Granada para disponer del resto de bienes eclesiásticos, tal y como ha podido comprobar documentalmente este periódico.
Una garantía personal de la que se ha responsabilizado una Diócesis que acumula 9 millones de euros de deuda más 19,5 del préstamo hipotecario (sin contar otros 19 millones de intereses).
Parece poco probable que las matrículas de los alumnos de la escuela de magisterio puedan sostener una cuota hipotecaria que rebasará los 100.000 euros mensuales. El prelado obtuvo 19.518.113,02 euros del Banco Popular el 23 de julio con el compromiso de devolverlos en 25 años. Hasta julio de 2011 tiene concedido un periodo de carencia de principal que le evitará desembolsar la cuota total a la que deberá enfrentarse a partir de esa fecha. La escuela supondrá un coste estimado de 38 millones de euros ya que el tipo de interés suscrito ronda el 5,5%.

¿Para qué? El objetivo de Francisco Javier Martínez era hacer una escuela de magisterio… y algo más. En los cerca de 20.000 metros cuadrados de superficie que se construyen desde hace semanas en una parcela de la calle Joaquina Eguaras se han previsto aulas para los alumnos, despachos para docentes, salas de reuniones… pero también un gimnasio, un oratorio, una iglesia de 3.900 metros cuadrados y hasta un supermercado.
El complejo dispondrá de 333 plazas de aparcamiento público distribuidas en las dos plantas proyectadas bajo rasante. El diseño realizado por el arquitecto Ramón Fernández Alonso ha previsto hasta una entrada independiente a la iglesia por la calle Joaquín Capulino Jáuregui.
La nueva Escuela Universitaria de Magisterio La Inmaculada tendrá cuatro alturas y podrá albergar a 1.200 alumnos. Para ello será necesario otro desembolso millonario en equipamiento que no está incluido en los 19,5 millones concedidos por el Banco Popular, que únicamente son para la ejecución de la obra.

Un proyecto polémico. La decisión de trasladar la escuela de magisterio desde la carretera de Murcia a la avenida de Joaquina Eguaras ha causado revuelo y un gran malestar entre numerosos religiosos de la diócesis. El arzobispo de Granada informó al Colegio de Consultores y a los consejos de Asuntos Económicos y el de Presbíteros de que sería una fundación de nueva creación o un patronato el que se haría cargo del millonario préstamo que era necesario solicitar para ejecutar la obra. Así lo confirmaron a La Opinión a finales del mes de julio fuentes conocedoras de estas negociaciones, que precisaron que en ningún momento se le dio carta blanca al arzobispo para que cargara la deuda directamente a la Diócesis de Granada.
La envergadura de la operación económica ha necesitado la autorización del Vaticano, aunque se desconoce –porque no se ha hecho público– si Roma dio el visto bueno a la idea de crear una fundación para encauzar la millonaria inversión o si, por el contrario, aceptó que fuera la Diócesis la que asumiera la deuda. Los círculos religiosos consultados por este periódico ponen en duda que el Vaticano haya autorizado esta última opción, por lo que se muestran indignados con la actuación de Francisco Javier Martínez. Máxime cuando en la provincia hay parroquias de barrio en pésimas condiciones de conservación, con necesidad de rehabilitaciones urgentes y algunas de ellas cerradas como consecuencia de su deterioro. Estas fuentes piden que se les mantenga en el anonimato.
La Iglesia no tiene la obligación de sacar a concurso público sus obras. Por eso, el arzobispo de Granada ha adjudicado directamente a una empresa de Jaén la ejecución del edificio de la nueva escuela universitaria de magisterio. Construcciones Calderón S.L. trabaja ya en las tareas de replanteo y los movimientos de tierra previos a la cimentación de una parcela de 8.433 metros cuadrados.

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