El alcalde (PP) de Oviedo y concejales del equipo de gobierno (PP-Cs) asisten en la catedral a la misa de San Mateo en la que el arzobispo Sanz Montes critica los proyectos del Gobierno sobre memoria democrática o la eutanasia

El arzobispo, Jesús Sanz Montes, ha presidido este lunes la tradicional misa de San Mateo, protector de la ciudad de Oviedo -San Salvador es el patrón- en una Catedral que ha lucido abarrotada, todo lo que las nuevas medidas de distanciamiento social derivadas de la covid-19 han permitido, y encabezada en los primeros bancos por el alcalde del municipio, Alfredo Canteli, y el resto de sus ediles del equipo de gobierno. Una velada en la que el máximo representante de la iglesia asturiana ha aprovechado para criticar la gestión de la pandemia del Gobierno de Sánchez e Iglesias.

‘Irresponsabilidad’. Esa ha sido la palabra que ha utilizado Fray Jesús Sanz Montes para denominar, hasta en tres ocasiones, la forma de encarar del Ejecutivo central la crisis sanitaria y económica, al que ha acusado de generar «cortinas de humo» e «incendios provocados» para «desenterrar nuestra memoria, enfrentar nuestros sentimientos y manipular nuestra conciencia». Cuestiones como la memoria democrática o la eutanasia, en sus palabras, «no responden a una demanda social sino a otros intereses ideológicos políticos y económicos», ha concluido el arzobispo.

Todo ello, ha incidido, «al albur de las vacunas que no llegan todavía, mientras con maquillado fracaso se hacen los deberes que no siempre son los debidos».

En ese sentido, ha continuado Sanz Montes durante la homilía de unas fiestas en las que «no todos pueden festejar» por culpa de la pandemia, «la iglesia sale siempre en defensa de la vida y respeta la memoria de los muertos, desde la vida no nacida, que hay que cuidar en su seno materno; hasta la que en fase terminal hay que cuidar paliativamente; sin obviar la vida en medio, cuando se pierde su dignidad o la libertad». Por eso, ha clamado, «lo que demanda la sociedad es otra cosa bien distinta, es la respuesta a los problemas que más urgen antes y después: el paro, el acceso de los jóvenes al trabajo, la inmigración, la estabilidad escolar…», ha enumerado.

«Sordos de cuento»

«Los sordos de cuento, quienes fingen no saberlo, dicen que los obispos nos metemos donde no debemos como si nos dedicásemos a la política. Pues va a ser que no, no es política cuando defendemos la vida, la familia y la educación, y denunciamos la irresponsabilidad y la mentira, que se está llevando tantas vidas», ha aseverado.

Además, el clérigo también ha querido poner en valor la labor «social» de Cáritas Diocesana, que «sabe bien de las demandas». «Las cifras de desamparo social, desahucios y Okupas a mansalva, las filas interminables en los comedores sociales, y los albergues donde acogemos a pobres y desarraigados», ha abundado, al tiempo que ha querido agradecer «el esfuerzo que hacen para paliar la penuria de la gente» desde el Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo.

Imágenes de la web del arzobispado de Oviedo

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