El alcalde delega en la concesionaria de los autobuses la colocación de carteles contra la asignatura de Religión

El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, ha evitado posicionarse en la polémica surgida a raíz de la negativa de la concesionaria del servicio de autobuses urbanos a colocar unos carteles en los que se insta a que la asignatura de Religión salga de las aulas. La campaña de la discordia
 
ha sido promovida por la Plataforma por la Escuela Pública y Laica.
Urbanos de Segovia, compañía que gestiona este servicio público, consideró que la publicidad contra esta materia era «irrespetuosa» y por eso rechazó su difusión en los autobuses.
La plataforma solicitó al alcalde, como responsable último del transporte público, que se postulase; pero Arahuetes evitó ayer posicionarse sobre la decisión adoptada por la concesionaria. El regidor argumentó que es la empresa la que establece las condiciones de la publicidad en los vehículos.
El alcalde, quien se declaró católico pero ante todo independiente, insistió en que el Ayuntamiento no va a inclinarse a favor o en contra del rechazo de la concesionaria a la campaña. «Somos respetuosos con todas las opiniones; también respetamos las inserciones publicitarias y son las concesionarias de servicios públicos las que marcan las pautas», por lo que dejó en manos de la compañía la decisión. Arahuetes se preguntó también por el empeño de la plataforma en anunciarse en los autobuses, cuando «hay vallas vacías y disponibles».
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