El alcalde de La Guardia (Jaén) en la misa y procesión de San Sebastián acompañado por la Legión

Uno de los días más brillantes para los habitantes de La Guardia es el de la procesión diurna de San Sebastián, en las celebraciones invernales. Este año el sol acompañó, con cielos totalmente despejados y una temperatura agradable. Como es habitual, el plato fuerte del desfile radicó en la presencia de la Legión. La Hermandad Fundación Tercio de Extranjeros, procedente de Málaga, acudió con soldados —muchos de ellos en activo— llegados desde el sur de España. La entrega fue absoluta y la banda lo dio todo en la convocatoria.

La salida fue a mediodía, justo después de la misa oficiada por el párroco, Manuel Alfonso Pérez, en el convento de Nuestra Señora de la Asunción. Una comitiva —formada por la junta de gobierno de la cofradía, la abanderada, la miss, el míster y autoridades locales encabezadas por el alcalde, Juan Morillo— entró en el templo a última hora de la mañana, con la Agrupación Musical Sierra Mágina Villa de La Guardia.

La procesión dominical, como ya ocurrió con la del sábado por la noche, resultó muy concurrida. Las decenas de legionarios que desfilaron lo dieron todo y demostraron su fervor hacia el santo. No faltaron la interpretación de diversas piezas y mostraron su esmerada disciplina castrense. No faltó uno de los símbolos de la fuerza militar, la cabra. La agrupación musical guardeña, a diferencia de los soldados, iba delante del trono. Integrada por jóvenes del municipio, dejó patente el nivel que la caracteriza a través de sucesivas marchas.

Sobresalió como momento emotivo y vibrante la parada del cortejo en las Eras de San Sebastián. Allí se produjo la simbólica bendición de los campos, en la que quienes portaban al patrón mostraron su esfuerzo y su pericia. Ante el mártir, los legionarios interpretaron “El novio de la muerte”, un himno seguido con absoluto respeto por los asistentes.

La manifestación colectiva de fe no fue la única convocatoria del domingo. Desde las tres de la tarde, la Caseta Municipal se llenó de comensales, tanto autóctonos como forasteros, para disfrutar de un almuerzo a beneficio de la Asociación Española contra el Cáncer de La Guardia y el colectivo femenino 21 de Marzo. Por la noche, las orquestas Ruta 80 y Blanco y Negro amenizaron una velada que sobrepasó la medianoche.

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