El alcalde de Brunete se niega a jurar el cargo sin un crucifijo

El regidor de Brunete, Borja Gutiérrez, que tuvo que ser investido al aire libre, en plena Plaza Mayor, debido a un incendio en el Salón de Plenos, no dudó en parar su juramento al percatarse de que en aquel improvisado escenario, con el escudo de España y un retrato del Rey Felipe VI presentes, faltaba la imagen de Cristo.

“Esperad, ¿dónde está el crucifijo?”, «yo no juro sin crucifijo en la mesa», espetó de repente para júbilo de los vecinos congregados -unos 150-, que aplaudieron a rabiar a su alcalde que paró el acto hasta que lo tuvo presente.

“Bravo”, «muy bien», “con dos cojones”, le jalearon orgullosos los ciudadanos.

En la mesa de la corporación municipal estaba el candidato del PSOE, Salvador Sierra, que mantiene tres concejales; y Manuel Montero, líder de Ganar Brunete, compuesta por miembros de Podemos e Izquierda Unida, que ha logrado cuatro. Al parecer, lo habrían exigido retirarlo los concejales de Podemos.

En su juramento, Gutiérrez recordó la «amplia mayoría obtenida en las urnas». «Este respaldo alimenta una ilusión que ha estado siempre presente en mi día a día, como alcalde de este pueblo, dirigida por una gestión pública que ha buscado en todo momento a establecer un clima de diálogo y encuentro entre todos y cada uno de los vecinos».

De hecho, en febrero puso a disposición de los vecinos su número de teléfono para comunicarse con ellos. “Tu mensaje para mí es muy importante. Si tú me dices ven… lo dejo todo”, reza su cuenta de WhatsApp.

La primera medida que anunció fue la puesta en marcha de un foro social municipal para situar «Brunete en el sitio donde le corresponde».

El ‘popular’ puso el broche final a su juramente con una cita de San Agustín: “Si en algún momento necesitas una mano, recuerda que yo tengo dos”.


COMENTARIO:  Una teatral reacción del alcalde popular de Brunete muy adecuada para… estimular el entusiasmo de la ultraderecha, como se aprecia en la noticia y en el comentario de La Gaceta, que califica la retirada del crucifijo para la toma de posesión (como corresponde a un acto de la Administración aconfesional) de «tropelía». Esperemos que los ciudadanos exijan a este alcalde, y a tantos otros de la misma cuerda, que respondan ante ellos de sus acciones institucionales; que rindan o no cuentas al dios ante el que han jurado no es del interés ni de la incumbencia de la ciudadanía.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...