El alcalde (Compromís) de Valencia reprocha a VLC En Común su abstención para declarar BIC la fiesta de la Virgen

El alcalde asegura que la protección de la fiesta tiene que ver más con la tradición que con la religión, mientras que Oliver explica que no hubo indisciplina al ser una moción de Ciudadanos

El pleno del pasado jueves dejó cuentas pendientes entre los socios de gobierno que se «resolvieron» en la Junta de Portavoces celebrada ayer no sin una importante discusión de por medio. El manejo de datos de una encuesta por parte del alcalde, Joan Ribó, que el resto de socios no conocía sentó especialmente mal en las filas socialistas, mientras que la ruptura de la unidad de voto por parte de València en Comú en el BIC de la fiesta de la Virgen no cayó bien al propio alcalde. Es decir, diferencias de criterio que necesitaban de una conversación.

Ayer, pues, era el momento, y uno de los asuntos que más debate generó fue el de la declaración de la Festividad de la Virgen como Bien de Interés Cultural (BIC) y Fiesta de Interés Turístico Autonómico, una moción presentada por el grupo Ciudadanos. Y es que cuando se votó esa moción, tanto Compromís como el Partido Socialista le dieron su apoyo y València en Comú se abstuvo, rompiendo por primera vez la unidad de voto dentro del equipo de gobierno.

En principio y según dijeron ambas partes, antes del pleno ya se había hablado de que eso sería así, pero al parecer ayer el alcalde, Joan Ribó, reprochó a María Oliver, portavoz de València en Comú, esa ruptura de la unidad de voto.

En opinión del alcalde, no resulta edificante que una parte del gobierno vote una cosa y otra parte vote lo contrario o no la apoye, como fue el caso. Y en este asunto de la festividad de la Virgen insistió en que es una buena idea, pues no se protege el hecho religioso que comporta esta celebración, sino la tradición asentada hace siglos en el pueblo valenciano. Sería como proteger la procesión del Corpus, que más allá del aspecto cultural tiene claras connotaciones sociales y culturales.

Por su parte, María Oliver defendió la postura de su grupo asegurando que la ruptura de voto no se había producido en una moción del equipo de Gobierno municipal, sino en una propuesta de un grupo de la oposición, en este caso Ciudadanos, por lo que no se estaba rompiendo nada dentro del Govern de la Nau.

Como ya declaró Oliver a este periódico, a su juicio se está abusando de los BIC, un elemento de protección pensado para bienes patrimoniales en peligro. En la actualidad ya hay 75 BIC en València, por lo que abundar en este tipo de declaraciones sin atender al verdadero espíritu de la mima sería «banalizar» esa figura de protección, una situación que su grupo no estaba dispuesto a apoyar. Al final, se abstuvieron.

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