El ‘Abuelo’ nazareno de Palencia ya tiene su medalla

Se ha adelantado la Semana Santa en Palencia. Cornetas y tambores anunciaban el paso de la imagen de Jesús. Se trataba del Nazareno Viejo, al que cariñosamente llaman el Abuelo, una de las más queridas imágenes penitenciales de la ciudad, olvidada, casi, durante décadas, pero recuperada con acierto en 1996 para la procesión del Silencio, en la madrugada del Viernes Santo, y que ahora en el cumplimiento de su tercer centenario se ha convertido en símbolo de la devoción que los palentinos siente por su Semana Santa.

Al ritmo de cornetas y tambores, volvía Jesús Nazareno a recorrer las calles de la capital palentina, en una antesala de la Pasión, particular y muy diferente por el ambiente festivo que se vivía entre los hermanos de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura, cofradía que se disponía a recoger en el Ayuntamiento la Medalla de Oro de la Ciudad de Palencia, la máxima distinción que ofrece a quienes se hacen acreedores de representar los valores, tradiciones y sentimientos que caracterizan a los palentinos.

Por su parte, el hermano mayor de los nazarenos ha dedicado buena parte de su intervención a agradecer a la sociedad palentina el amplio apoyo otorgado a la propuesta de concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a su cofradía y destacó que se han recibido alrededor de 2.800 adhesiones, puesto que alas 2.575 registradas oficialmente, se ha ido uniendo otras muchas llegadas fuera de plazo, lo que constituye, en cualquiera de los casos, un récord absoluto de apoyos a una propuesta de concesión de la máxima distinción de la ciudad de Palencia.

Domiciano Curiel ha insistido en que «parte de esta medalla es suya», referencia al resto de hermandades penitenciales y agradeció efusivamente que la propuesta inicial partiese de ellas, con el pretexto de celebración del tercer centenario de la bendición de la talla de Jesús Nazareno, llamado el Viejo o el Abuelo, obra del imaginero Tomás de la Sierra en 1617.

Los cofrades nazarenos han estado acompañados por representantes del resto de las cofradías de la ciudad, así como de otras hermandades procedentes de Zamora, Valladolid o Baltanás.

Tras la entrega de la Medalla, los asistentes entonaron el himno a Palencia en la Plaza Mayor, para comenzar un nuevo desfile procesional hasta la capilla de los nazarenos en la plaza de San Pablo. En la fachada, se descubrió una placa de azulejos conmemorativa. La imagen del Nazareno Viejo quedó expuesta durante todo el día en la capilla para que los cofrades y devotos de la ciudad se acercasen a besar el cordón de la túnica. Los actos se cerraron con una eucaristía en la que se hizo una ofrenda con la medalla.

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