El 90% de los nuevos colegios privados son laicos (Madrid)

Pese a las críticas del PSOE a los presuntos beneficios para «amigos del PP», la gran mayoría de concursos para hacer escuelas privadas en suelo público son cooperativas progresistas no religiosas. El PP dice que la oposición hace demago

Hace poco más de un año, el consejero Luis Peral puso en marcha un nuevo sistema de construcción de colegios. Era una fórmula a tres bandas en la que el Ayuntamiento en cuestión ponía el suelo, la empresa privada levantaba la escuela o instituto y la Consejería de Educación le otorgaba la subvención para pagar a los profesores. A la empresa se la seleccionaba por concurso público y, para completar el círculo, cincuenta años después el suelo volvía al Ayuntamiento y los vecinos de ese pueblo no perdían su propiedad.
   Dijo Peral, entonces, que esta mecánica abarataría enormemente los costes -uno de cada cuatro euros de los presupuestos regionales son para pagar la educación- y que permitiría, además, duplicar la oferta, ya que se intentaría que las parcelas estuvieran cerca de otros centros, en este caso públicos, para que los padres pudieran elegir qué tipo de educación querían para sus hijos.
   Acusación de amenazas. Pero la idea no gustó en las filas de la oposición. «Quiere beneficiar a sus amigos», dijeron. «Peral es un fundamentalista que sólo busca beneficiar a los colegios católicos y religiosos», añadieron. E incluso, días antes de la última manifestación contra la política educativa de Esperanza Aguirre, varios alcaldes socialistas de la zona sur le acusaron de amenazar a los ayuntamientos con que si no entregaba suelo para concursos, no haría colegios públicos».
   Sin embargo, los datos son mucho más tozudos que las palabras. Y, en un balance de lo que ha ocurrido en 2005, las amenazas han resultado no existir. Porque de los 18 concursos para adjudicación de colegios que ha habido -cinco en los nuevos barrios de la capital y otros doce en pueblos del extrarradio (ver gráfico)- sólo ha habido una organización religiosa que ha resultado beneficiada. Todo lo demás son, en su gran mayoría -un 61 por ciento- sociedades cooperativas de inspiración laica, sociedades laborales de similar condición y una fundación, la del Hogar del Empleado, cuyo presidente, Enrique Benedicto Mamblona, es el esposo de Ruth Porta, la mano derecha de Rafael Simancas.
   Otra de las sociedades laborales que se ha beneficiado de un concurso es Valrisco, en cuyo «staff» se encuentra Saturnino Zapata, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid desde 1979 hasta 1995, y ex diputado en la Asamblea.
   «No nos regimos por ideologías», ha dicho muchas veces Luis Peral. «Se hace un concurso y la mejor oferta gana. Punto». Lo que sí quiere destacar es que, merced a este sistema, en un año «se han creado más de 1.500 puestos de trabajo», a lo que añadió: «Posiblemente no hay ninguna actividad que cree más empleo con tan poca inversión para las arcas públicas que el concierto de colegios. Por supuesto no es ese nuestro fin, pero es un beneficio más de un sistema que, a estas alturas, ya nadie debería utilizar para hacer demagogia política», sentencia Peral.
   Sin embargo, sus dardos más envenenados se dirigen hacia el líder de la oposición, Rafael Simancas: «Le oyes hablar de los concursos y no hace más que criticarlos. Y luego se reúne con las cooperativas, que, como se ve, son las más beneficiadas de esos concursos, y les dice que está encantado de su trabajo y deben tener ayudas. Es una auténtica contradicción, muy habitual en la izquierda política y pedagógica».
   Para el consejero los datos demuestran que «las que de verdad pegan el salto hacia adelante con este sistema son las cooperativas, a las que tanto alaba la oposición». Pidió además a esa misma oposición que «respete más a los profesionales que no pertenecen a la administración pública. Hay gente que se prepara muy duro para ser un buen docente; que asume un compromiso social, potencia su formación… No se les debe menospreciar por el hecho de trabajar para una empresa privada y no para la administración pública».
   El único centro religioso que ha vencido en un concurso es el de la organización «Tiempos más nuevos», en cuyo entorno se ha creado una agria polémica porque no gusta la idea de que durante las clases los niños y las niñas estén segregados por sexos. «Cuando lleguemos al gobierno, en 2007, revisaremos muchos conciertos, todos los que no cumplan con la Constitución o los que no respeten las normas del juego», dijo Simancas no hace mucho. En la Consejería de Educación, no obstante, le recomiendan precaución, ya que, tal y como repite cada año el consejero Luis Peral, la opción primera de un 65 por ciento de los padres cuando escolarizan a sus hijos por primera vez es la de un colegio concertado.
   Aclara, además, el consejero, que, si no hay más organizaciones religiosas que hayan ganado concurso no es, por supuesto, porque se haya tomado la más mínima medida en contra de nadie, sino «seguramente porque no les interesa el concurso, ya que ellos prefieren comprar suelo propio en lugar de tener que devolverlo a los cincuenta años».

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...