Educación laica, debate seguro

Agentes sociales y padres opinan en torno al modelo de enseñanza más adecuado para los estudiantes Las posiciones están divididas y encontradas acerca de si debe suprimirse o no la Religión del currículo escolar.

La palabra laicidad irrumpe como un terremoto en las noticias. Las palabras de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, mostrándose partidaria de reformar la ley de Libertad Religiosa, que data de 1980, "con el objetivo de seguir avanzando y alcanzar la condición de laicidad que la Constitución otorga a nuestro Estado" han abierto la caja de los truenos. Muchas declaraciones públicas, pero conclusiones, ninguna. Un debate abierto que alcanza a todos los ámbitos de la sociedad y, sobre todo, a la educación.

Por parte del Gobierno de Aragón, de momento, la postura oficial en torno al modelo educativo más adecuado en lo que a la enseñanza de religión es que no hay postura oficial. Nada que decir, hasta que las palabras de la vicepresidenta se traduzcan en propuestas concretas. El silencio se apodera de la Administración en un tema que generalmente despierta muchas susceptibilidades entre la comunidad educativa.

Más claro lo tienen los sindicatos. Para Marcos Domingo, de CSI, el modelo actual "es adecuado". En su opinión se está en la buena línea. "Creemos que es positivo que los alumnos puedan elegir el recibir clases de Religión. No vemos necesarios introducir cambios en este aspecto o quitar esta materia del horario lectivo". Y esta es precisamente la verdadera clave en este asunto. Más laicidad en educación debería traducirse, en principio, en la supresión de esta materia del currículo de los estudiantes, algo que por el momento no se contempla en la LOE.

En esta línea, Manolo Martínez, de CCOO, sí se muestra partidario de la desaparición de la asignatura del horario. "La realidad educativa y la cada vez mayor pluralidad nos exige avanzar en la laicidad y esto pasa ofertar Religión solo fuera del currículo ordinario tanto en Primaria como en Secundaria". Para este representante sindical la escuela debe ser "respetuosa" con todas las creencias, pero estas deben circunscribirse al ámbito privado.

Otra cosa es que se enseñe a los escolares la historia o la evolución de las diferentes religiones, algo en lo que sí se muestra de acuerdo. "No puede ser que la escuela o el instituto se conviertan en una torre de Babel de confesiones porque además es un tema que puede generar tensiones", destaca este representante.

Para Gloria Pardillos, de UGT, "avanzar en el laicismo educativo implica cambiar la estructura curricular y quitar la Religión. De otra forma, sería necesario contar con más profesorado de otras creencias y resultaría muy complejo para los centros".

Estas opiniones contrastan con la de Jesús Pueyo, del sindicato FSIE, mayoritario en los colegios concertados de Aragón. "A nosotros nos parece que el modelo actual es adecuado. No aceptaríamos de ninguna forma que la educación totalmente laica. Creemos que es bueno que los padres puedan elegir entre los diferentes colegios públicos o concertados. Es más, vemos como positivo que los centros tengan su propio ideario y que sean los progenitores los que opten por aquellos que consideren mejores para sus hijos. El Estado laico, sí, pero no la educación", sentencia.

Por parte de los padres, las opiniones son también encontradas. Pedro Martínez, presidente de la Federación Cristiana de Asociaciones de Madres y padres de Alumnos de Aragón, dice abogar por la libertad y la calidad. "Si seguimos este postulado, no habrá problemas. Creo que el modelo actual, que deja elegir a los padres es el mejor. Además, en este tema no debemos caer en la demagogia, que a veces es muy fácil. Los alumnos deben cursar aquello que consideren más conveniente sus progenitores. Es lo que se está haciendo en estos momentos", dice.

Bien distinta es la postura de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón. Teresa Paniello insiste en que el Estado español es aconfesional y es debe traducir en la educación. Por ello, es partidaria de quitar el currículum la Religión. "Pensamos que el derecho de unos a recibir clases de esta materia no tiene que perjudicar a otros. No hay que olvidar que en Secundaria el 80% de los alumnos optan por no estudiar la asignatura", manifestó Paniello.

Sea como fuera, el debate se encuentra totalmente abierto.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...