Documento de Europa Laica sobre el Pacto en Educación

A finales del mes de septiembre el Ministerio de Educación hizo pública su voluntad de intentar ofrecer un “nuevo” Pacto por la Educación”.Haciendo llegar un documento al PP, que después entregó a otros partidos y algunas organizaciones sociales.

Si analizamos el proceso en el que se ha desarrollado el Sistema Educativo, desde l979, hasta hoy, nos encontramos con una situación compleja e insatisfactoria, que no responde a los deseos de una mayoría de la comunidad educativa y de la sociedad. La realidad que se vive y los informes que aparecen desde distintos ámbitos, incluso el último del Consejo Escolar del Estado (CEE – 2007-2008), nos llevarían a plantearnos esa necesidad: sería lo adecuado y políticamente correcto. Incluso lo expresa el informe aludido del CEE en la recomendación 0-1ª.

Pero si se estudia, fríamente y con rigor, la verdadera realidad del “sistema educativo”, la historia y planteamientos de los diferentes pactos (más o menos territoriales, más o menos parciales) que se han sucedido en los últimos tiempos, así como el marco político y social en el que se da esta nueva propuesta, la opinión podría cambiar, para hacernos la siguiente reflexión:

1.-¿Qué tipo de acuerdo, para qué y con quién?
En una primera reunión que mantuvimos con asesores del Ministro (todavía no con el Ministro, como tiene solicitado Europa Laica) y con otras entidades y organizaciones –Izquierda Unida, entre ellas- no hemos podido constatar, sino las carencias y ambigüedades de la propuesta, así como los escasos indicios sobre sus verdaderos objetivos e intenciones.

2.- Después de un primer análisis interno, la junta directiva de Europa Laica expresa lo siguiente:
Desde nuestra fundación, como asociación estatal, Europa Laica ha mantenido una postura firme y clara a favor de la “Escuela pública y laica”, en el marco de un “Estado Laico”, proyecto que vamos a seguir reivindicando y que forma parte de nuestra “Carta Programática”.

Desde 2002, hasta noviembre de 2008, hemos formado parte, a nivel estatal, de un importante grupo de asociaciones, sindicatos, partidos y plataformas territoriales que bajo el lema “religión fuera de la escuela” hemos elaborado documentos y hasta ocho “Declaraciones”, hemos participado en numerosos actos reivindicativos, hemos mantenido reuniones con el poder legislativo y con el ejecutivo, especialmente en el período de elaboración de la LOE y su desarrollo, exigiendo a los poderes públicos, básicamente:

1.-Que no se financiara con fondos públicos la  enseñanza de centros  religiosos o de otro tipo de convicciones de una parte de la sociedad
2.-Que los símbolos religiosos no tuvieran  presencia institucional en los centros escolares
3.-La derogación de los acuerdos del Estado español con la Santa Sede.

Desde el inicio de la democracia y hasta el día de hoy, las diferentes leyes y actuaciones de los poderes públicos han hecho “oídos sordos” a estas peticiones demandadas por una gran mayoría de ciudadanas y ciudadanas del estado español. Por el contrario el sistema educativo, junto a la extensión de la gratuidad y de la edad de escolarización, a una mayor inversión y a una sensible mejora de medios, eso si de forma desigual según los territorios, se ha ido mercantilizando y se ha hecho más confesional.

Incluso, hasta ahora, no se han tomado en consideración sentencias judiciales españolas y europeas favorables a diversas de nuestras reivindicaciones, como es el caso de la “retirada de la simbología religiosa en los centros de titularidad pública” y a “la no segregación por razón de sexo”.

Del mismo modo la LOE mantiene la doctrina católica dentro de los horarios lectivos, concediendo un mayor status laboral a las personas que la imparten.

Pero quizá lo más grave es que la financiación a las escuelas católicas no deja de crecer, se les cede suelo, se acepta que segreguen al alumnado en función del género, de sus convicciones y de su pertenencia social, contra principios constitucionales básicos.

Para mayor despropósito, algunas leyes autonómicas incluyen ocasionalmente el término Escuela Laica, pero sólo lo hacen de forma retórica, sin que ello se refleje en la práctica dentro de los centros escolares.

En el documento de Pacto que se propone no figura el término “Escuela Pública” en ningún momento. Por lo que se puede deducir que de lo que se trata con esta propuesta, es de equiparar dentro del mismo ámbito (como ya apunta la LOE) a la “escuela con ideario propio” (que en este caso es mayoritariamente católica) con la de “titularidad pública”. Propósito que denunciamos, porque significará el abandono definitivo del objetivo irrenunciable de mantener un potente sistema público de enseñanza.

Ya hubo un “pacto” a “hurtadillas” paralelo a la aprobación de la LOE, produciéndose, posteriormente, otros diversos “pactos” (más o menos significativos) a nivel autonómico y cuyo efecto ha sido bastante nulo hasta ahora, aunque, eso si, en muchos  casos ha habido cada vez más concesiones a la derecha católica, siempre en “contra de la escuela pública”.

Curiosamente y a nivel oficial hasta ahora nunca se han planteado la posibilidad de un “PACTO” exclusivamente por la potenciación de la “ESCUELA PUBLICA”.

Por ello un “renovado” Pacto por la Educación, en el que “intervengan”, una vez más, intereses confesionales, privados, corporativos y mercantiles, sólo puede empeorar las cosas aun más para el futuro de la escuela pública, gratuita y laica.

Quizá en este primer análisis tengamos, por ahora, parte de la respuesta a las preguntas: ¿Qué tipo de acuerdo y para qué?  -Ahora falta: ¿Con quién?

El propio Ministerio y sus responsables, en una primera instancia, han decido, al menos es lo que transmiten, en declaraciones y en el inicial documento, que el Pacto o se hace con la “derecha católica” (y con “algunas” determinadas fuerzas políticas y sociales) o no se hace.  Lo que es un “síntoma muy clarificador”

A modo de “ejemplo”: el propio Ministro (en sus más alto nivel) al mismo tiempo que declaraba -que el “Pacto no se iba a ideologizar (?)”- recibía “cordialmente y con cierta benevolencia” a los sectores de la comunidad educativa que se opusieron radicalmente a la asignatura de “educar para la ciudadanía” (por entender que violaba sus intereses confesionales) consiguiendo de una u otra forma devaluar la primera intención del Gobierno. Otro síntoma de la “no ideologización del Pacto (?)”, en versión ministerial tiene que ver con las declaraciones hechas por el Ministro de Educación en Valladolid, en las que dijo: –que la cuestión de la retirada de los crucifijos y otros símbolos de los centros de los centros era competencia de los Consejos Escolares (Postura que sostiene la derecha confesional más reaccionaria), yendo –con estas declaraciones- en contra de numerosas sentencias de tribunales españoles y europeos, como antes hemos mencionado.

“Sólo por lo observado hasta ahora: Europa Laica, no puede aceptar un modelo de Pacto en los términos fijados por el propio MEC, aunque estaremos muy pendientes del devenir de los acontecimientos en los próximos meses, con el fin de variar o modificar, en su caso, nuestras actuales posiciones” .

Sin entrar, en principio, a opinar sobre las cuestiones relacionados con la organización escolar, las competencias territoriales o el enfoque sistémico del propio Sistema Educativo, ya que nos llevaría a un análisis más profundo, como organización transversal que defendemos los ideales laicos de la Enseñanza, sólo participaríamos de un Pacto, si se aceptara debatir sobre estas propuestas:

3.- Propuestas para un Pacto a nivel estatal y autonómico.

1.- Establecimiento de un modelo de escuela pública, laica y gratuita para todos, como eje fundamental y principal del Sistema Educativo, en el marco de un Estado Laico, por ello entendemos que es necesario:

1B.- La derogación de los acuerdos con la Santa Sede de 1979 y del Concordato.
1C.- Que el adoctrinamiento religioso salga de los centros de enseñanza financiados con fondos públicos.
En una primera fase, al menos, del horario lectivo.
*Que desaparezca la franja horaria en la que haya alumnado secuestrado en los centros, porque algunos asisten a religión, con profesorado a su cuidado, que además de un dispendio de recursos es anti-educativo, genera problemas en la organización de los centros y condena a cada vez mayor número de alumnado a una pérdida de tiempo inútil.
1D.- No financiación pública de los centros confesionales o que mantengan una convicción única concreta
En una primera fase se propone establecer una moratoria para que no crezca la financiación de este tipo de centros
1E.- Que los derechos de los niños, niñas y adolescentes a recibir enseñanza, ha de prevalecer sobre los derechos de los padres a elegir la educación para sus hijos, ya que éstos (el alumnado) tienen el derecho a recibir una formación científica y humanista, plural y abierta, sin imposición de dogmas, ni pertenecías y sin que se les segregue en función de los intereses de sus familias, con la finalidad de que puedan crecer configurando su propia autonomía personal, ética y moral.
1F.- Que desaparezca de los centros escolares de titularidad pública y los privados sostenidos con fondos públicos todos los símbolos religiosos o de cualquier otra naturaleza, que no sean comunes al conjunto de la ciudadanía.
1G.- No cesión ni permuta de suelo público para centros privados con ideario propio.<
1H.- Registrar, a nombre del Estado, de todo el suelo y patrimonio inmobiliario que se haya construido por cesión o donación del estado a la iniciativa privada.
1I.- Eliminar inmediatamente la financiación total de los centros que discrimine por razón de género o de cualquier otra circunstancia que contempla el artículo 14 de la Constitución española.

2.- Democratización de los centros y del Sistema educativo, con el fin de contribuir a una educación cívica en democracia y convivencia.

4.- Actuaciones a desarrollar por Europa Laica en los próximos meses:

Europa Laica entiende que el presunto proceso de diálogo que el Ministerio dice abrir en torno a su propuesta de Pacto, no debe paralizar en ningún caso la actividad de las organizaciones que se reclaman una Escuela Pública y Laica.

En consecuencia, sin menoscabo del resto de las iniciativas puestas en marcha, nos proponemos en lo inmediato:
1.- Elaborar un renovado Manifiesto unitario a favor de la escuela pública, gratuita y laica -e invitar a su firma-, a organizaciones políticas y sociales, en la línea que se considere oportuna y en el momento más adecuado.
2.- Intentar coordinar e impulsar, a ser posible y de nuevo, a nivel estatal, como se hizo hasta noviembre de 2008, las diversas plataformas que defienden, con claridad, la escuela laica a nivel territorial formadas, en cada ámbito, por diversas y distintas organizaciones.
3.- Difundir este documento a la opinión pública y solicitar reuniones con:

  • El Ministro de Educación
  • Los Partidos políticos con representación parlamentaria
  • Las Entidades, asociaciones, sindicatos y entidades relacionadas, de una u otra forma, con la Enseñanza.

5.- Conclusión
Europa Laica no participará de ningún Pacto o acuerdos parciales, cuyo fin sea el de hacer aun más concesiones a la patronal de la enseñanza, a la derecha católica o a sectores que traten de construir un sistema educativo selectivo, elitista o corporativo.
En modo alguno vamos a aceptar colocar “al mismo nivel” a la enseñanza privada y a la de titularidad pública, haciendo referencia a un “sistema único de enseñanza” como “bien público y social”, según se desprende del actual documento del MEC y de algunas aportaciones que hasta la fecha han hecho algunos sectores políticos y sociales.
Esta primera reflexión es susceptible de ser revisada si varían los planteamientos que hasta el día de hoy están encima de la mesa.
Ver el documento completo en el archivo adjunto

Pacto educacion EL nov09

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