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«Die religion sie ist das opiun des volkes» El opio de los pueblos

COMENTARIO: Para nosotros y la mayoría de estudiosos del laicismo, la etimología viene del griego LAOS (pueblo), de ahí el sentido de universalidad que contiene este término. Es cierto que la otra acepción de laico como seglar se corresponde con la etimología expuesta en este artículo. Por otra parte aclarar que laicismo lo entendemos como el movimiento que promueve las condiciones  jurídicas, sociales, polítcas,… que permitan la libertad de conciencia, lo que conlleva un espacio público común libre de creencias religiosas, una separación entre el Estado y las confesiones religiosas y una neutralidad del Estado ante cualquier convicción o creencia, sin discriminación o privilegio para cualquiera de ellas. En ese sentido un laicista o laico no es la persona que carece de religión, sino quien no acepta que las religiones ocupen el espacio público, gozen de beneficios o privilegios,… Respeta la libertad de conciencia de cada cual, aunque eso no quiere decir que no se puedan criticar o poner en entredicho las creencias o convicciones.


Rosa Gómez, supuesta vidente de la Nueva Jerusalén, comunidad religiosa ubicada entre los municipios de Tacámbaro y Turicato, dice que “tuvo una revelación divina que le ordenó destruir las aulas” de esa comunidad y a golpes de picos y marros, gente miserable, pobre, analfabeta, terminó con el centro educativo construido de cal y canto por el gobierno del estado; además incendiaron dos aulas de madera y acabaron con la biblioteca, mesabancos, sillas, computadoras, etcétera. ¡Todo lo destruyeron!, pues decía la religiosa mujer “es material del diablo” y, mientras se hacía la destrucción, la comunidad religiosa rezaba…, rezaba.

En la República Mexicana se ha discutido con mucha frecuencia y en forma reciente, sobre la educación laica y el laicismo que, constitucionalmente, debe imperar en la enseñanza en lo general en el país. Intereses poderosos económica y religiosamente se oponen y faltan a los principios constitucionales y han buscado en forma constante que la legislación al respecto sea modificada. Argumentan que en razón de la libertad de que gozamos, debe permitirse que en todas las escuelas, llámense públicas o privadas, debe prevalecer, fundamentalmente, la libertad de la enseñanza de la religión católica.

La discusión ha llegado y sobrepasado al Poder Legislativo del Estado mexicano, de tal manera que quienes así lo exigen, no están muy alejados de la conducta de los moradores de la Nueva Jerusalén. Por el atraso educativo de esta gente se entiende su comportamiento, pero en los que ya exigen la libertad de enseñanza, como si estuviera esto prohibido en México, lo único que demuestran es su radicalismo católico religioso.

Con tan lamentable conducta es importante discernir sobre lo que etimológicamente quiere decir esta palabra y a quién o quiénes se les denomina laicos, tanto en las antiguas civilizaciones como en nuestra época. Entremos pues, al origen de esta palabra.

El diccionario de Marie Moliner, que es mi diccionario de cabecera, señala que se deriva del latín laicus y de la raíz griega lego, que significa decir o elegir. Por otra parte, laico es también adjetivo y nombre; es sinónimo de seglar y se aplica a las personas que no pertenecen al clero. En la antigüedad se aplicaba a las personas ignorantes, profanas, que no podían entender determinada materia. Asimismo, específicamente en los conventos, se le denominaba a las personas, o aquellos profesos que no tenían opción de llegar a obtener las órdenes sagradas. En los conventos de monjas, se referían exclusivamente a las no profesas que servían en las faenas caseras.Laicismo es pues la calidad de laico; es la ausencia de influencia religiosa o eclesiástica en alguna institución, pero particularmente en el Estado.

En otras palabras, el laicismo puede considerarse como una doctrina favorable a esa ausencia de influencia, y en donde la palabra laico se le aplica a una persona que carece de religión o que prescinde de la instrucción religiosa.

Otro diccionario, El Grijalbo, señala: “Laico.- Que no es eclesiástico, lego. Adj. Independiente, que no pertenece a ninguna confesión o religión”. Del laicismo da la siguiente definición: “Cualquiera de las doctrinas o políticas que postulan la absoluta independencia del poder civil respecto al religioso”.

El Larousse Ilustrado da como definición de laicismo, a la doctrina que defiende la independencia de la sociedad y del Estado de toda influencia eclesiástica.

Independiente de las definiciones gramaticales de los diccionarios de la lengua española señalados, grupos retrógrados, principalmente pertenecientes a la religión católica o a otras sectas similares, deforman el significado de estas dos palabras y las mezclan con aspectos de tipo político o con un ateísmo grotesco, tratando de confundir a la opinión pública, tal como sucede en la Nueva Jerusalén.

Finalmente, la frase “Die religion…sieist das opiun des volkes”, de Carl Marx, que aparece en un ensayo del escritor, en 1844, afirma que “la religión es el opio de los pueblos”. Frase que no han entendido nunca los que buscan crear en las conciencias débiles la idea de que el laicismo es una teoría religioso-política cuya finalidad es la de eliminar a Dios de la sociedad en lo general. Con tamaña tontería establecen ese tipo de ideas que ofenden incluso al mismo Dios que pretenden alabar.

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