Despiden a un profesor por no evangelizar en clase de gimnasia

La Escuela de Magisterio La Inmaculada, controlada por el arzobispo, ya echó hace dos años a varios docentes por cuestiones ideológicas. La Escuela de Magisterio del Ave María, en manos del arzobispo de Granada, ha puesto en la calle a un profesor de Educación Física porque, según le argumentaron, "no evangeliza" en sus clases

Los responsables de la Escuela de Magisterio La Inmaculada, más conocida como Ave María, con el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez a la cabeza, debían esperar que Josué Rubén González, un joven profesor de Educación Física, mandara rezar a sus alumnos el Rosario durante los partidos de baloncesto. De lo contrario, es difícil explicar el motivo por el que el pasado mes de julio recibió una carta en la que le comunicaban su cese. "No es capaz de evangelizar a los alumnos ni de sentir la llamada de Cristo", le explicaron cuando requirió saber las razones del despido, a lo que añadieron que no cumplía el "nivel de compromiso cristiano" acorde con la Escuela.
Sin embargo, eso sí, le reconocían su valía, ya que no tenían "ninguna queja profesional" de él. Algo que, al parecer, para los responsables de este centro, administrado por la Archidiócesis de Granada y adscrito a la Universidad de Granada, no es suficiente para conservar el puesto de trabajo.
El profesor, que ha denunciado los hechos en el Juzgado de lo Social, se mostró desconcertado al conocer estos "motivos", ya que , según aseguró a La Opinión, comparte y aplica en sus clases los "valores evangélicos".
En la demanda presentada en el Juzgado de lo Social de Granada, Josué González solicita que su despido sea considerado como "nulo por discriminatorio", al violar el artículo 14 de la Constitución, habida cuenta de que la extinción del contrato "es de orden religioso e ideológica", aun cuando la directiva del centro admite que el perfil profesional del demandante es "idóneo".
El profesor, que entiende que el argumento esgrimido por la dirección para despedirle "no es evaluable ni se puede medir", lleva dos años impartiendo clases en el centro. Precisamente en esta misma escuela recibió toda su formación académica en un ambiente, según explicó ayer a este periódico, "en el que se respiraba mucha más libertad que ahora" y es que, según reconoció ayer, desde que el arzobispo Martínez destituyó a la anterior junta directiva e impuso a la actual, las cosas han cambiado mucho y "hay bastante miedo" entre los docentes.

Otros despidos. El secretario del comité de empresa de la Escuela de Magisterio, Manuel Moreno, precisó que ante los tribunales el centro ha alegado que el despido se ha debido a la extinción del contrato. También recordó que no es la primera vez que se producen despidos en esta escuela, pero sí que se argumentan en motivos ideológicos o religiosos. Sin embargo, hace dos años el arzobispo ya despidió a varios docentes que llevaban 25 años de servicio. Entonces, el prelado justificó la medida en la supuesta situación de déficit económico que atraviesa una institución compuesta por una plantilla de más de 30 docentes.
Fuentes cercanas al centro apuntaron en aquel momento la existencia de discrepancias ideológicas con el máximo responsable de la diócesis granadina como la verdadera causa del término de la relación laboral de unos profesionales "bastante implicados en los estudios manjonianos de tinte humanista y liberal". Una sentencia judicial en febrero de 2006 obligó a la Escuela a readmitir a uno de los profesores despedidos.

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