Del culto a la visita cultural (gratuita)

Tras meses de negociaciones con la Junta, la Iglesia accede a abrir cuatro días al mes los templos restaurados con dinero público

“Con la Iglesia hemos dado”, le dijo don Quijote a su inseparable escudero. Y así, impotentes ante tan poderoso contrincante, se sienten muchos ciudadanos que, en septiembre del año pasado, acudieron a sus representantes políticos para quejarse de que la Iglesia les cobraba por visitar unos templos cuya rehabilitación habían pagado ellos mismos a través de sus impuestos.

La polémica comenzó en Úbeda cuando los vecinos de esta localidad jiennense se negaron a pagar cuatro euros por visitar la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, un templo que se había restaurado al 100% con dinero público: casi siete millones de euros.

Tras el cruce de misivas entre el consejero de Cultura, Luciano Alonso, y los arzobispos de Sevilla, Juan José Asenjo, y Granada, Javier Martínez Fernández (máximos responsables de la Iglesia en Andalucía), ambas partes acordaron retomar el diálogo. La comisión mixta Junta-Obispos de la Iglesia católica de Andalucía, que no se reunía desde mayo de 2006, celebró un encuentro el pasado día 19 en Sevilla. Ahora, ambas instituciones andan con pies de plomo e hicieron públicos sendos comunicados para evitar que ninguna de las partes pueda decir algo que moleste a la otra.

“La Junta espera que en el plazo de dos meses —tras la solicitud de gradualidad presentada por los representantes eclesiásticos— se haya normalizado la situación hasta cumplir con la exigencia legal de visitas gratuitas”, puede leerse en la nota hecha pública por la Consejería de Cultura. Este departamento ha realizado y sufragado, a veces en solitario y otras en colaboración con la Iglesia u otras instituciones, las rehabilitaciones de bienes muebles e inmuebles.

Lo que pide Cultura es que se cumpla la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía de 2007 que establece que los Bienes de Interés Cultural (BIC) deben estar abiertos al público al menos cuatro días al mes, jornadas que deben comunicarse “con una información clara y de antemano” tanto a la Administración como a la ciudadanía.

Por su parte, los obispos se pronunciaron un día después de la reunión, también a través de un comunicado. “La Iglesia continuará abriendo sus templos, como lo viene haciendo hasta ahora; no solo para el uso prioritario que le es propio, sino también para la visita de aquellas personas que desean conocer el patrimonio cultural cristiano. Las iglesias se abren cada día y no están cerradas a la posibilidad de su visita pública y gratuita. Se ofrecerá información de los horarios en la entrada de los edificios y en sus páginas web”.

Luciano Alonso ha hecho las cuentas desde 1997 hasta hoy. “Parece razonable que si los ciudadanos han destinado más de 17.500 millones de las antiguas pesetas —105 millones de euros— en restaurar un patrimonio, al menos tengan libre acceso al mismo”, podía leerse en su comunicado. “Yo tengo una posición dificil. No puedo decir mucho porque estamos en un periodo de reflexión y lo fundamental es que se solucione el problema”, comentó el consejero a este periódico.

“La Iglesia, como no podía ser de otra forma, está dispuesta a cumplir con la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía. Los bienes patrimoniales de los que la Iglesia es titular están a disposición de estudiosos, de investigadores y de las personas que quieran disfrutar de ellos”, apuntó el pasado viernes Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla.

Aunque cuando se le pregunta por los casos en los que no se cumple la ley de acceso gratuito cuatro días al mes o por los templos que permanecen cerrados después de costosas rehabilitaciones, monseñor responde: “Un grano no hace granero”, aportando su propia visión de un refrán que continúa: “pero ayuda al compañero”. “Si ha habido algún fallo habrá que corregirlo; pero el comportamiento general de la Iglesia ha sido, y es, ejemplar”, añade.

Otra de las peticiones que la Junta presentó a la Iglesia en la comisión de esta semana es que los bienes no declarados BIC con valores patrimoniales y que hayan sido restaurados con dinero público tengan el mismo tipo de acceso gratuito que la ley establece para los BIC. En 10 años, entre 2002 y 2011, Cultura ha destinado 16,5 millones de euros a rehabilitar 39 inmuebles que no son BIC. Entre ellos, la Iglesia de Santo Domingo de Granada (1,9 millones), la Iglesia de Santiago de Carmona (1,4 millones) y la Iglesia Colegial de San Sebastián de Antequera (1,1 millones).

“Hay una ley de patrimonio y hay que saber interpretarla bien. Nosotros estamos dispuestos a cumplirla y pensamos que debe cumplirse no solo en los inmuebles de propiedad eclesiástica, sino también en los civiles. Cuando se habla del cobro de entradas da la impresión de que es solo la Iglesia la que lo hace. Además, la mayoría de los templos están abiertos muchas horas al día”, apunta Francisco Ortiz, deán presidente del Cabildo de la Catedral de Sevilla. “No se trata solo de la rehabilitación, nosotros tenemos el deber de mantener dignamente los edificios y si no hay medios, no se puede”, añade Ortiz para justificar el cobro de las visitas. La Catedral de Sevilla ingresó el pasado año más de ocho millones de euros por taquilla, cantidad que representa casi el 97% de su presupuesto anual.

El IBI del suelo consagrado

La exención al pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que disfruta la Iglesia ha levantado ampollas entre algunos sectores. Por ejemplo, el PSOE de Córdoba preguntó la pasada semana al Ministerio de Hacienda por qué la Mezquita-Catedral no paga el IBI cuando, además del uso religioso, obtiene beneficios por el turística. “Nosotros cumplimos la ley, si hay que cambiarla o no, que lo valore quien lo tiene que valorar. Somos conscientes de que tenemos que arrimar el hombro en estos tiempos dramáticos”, afirma el arzobispo de Sevilla. Partidos políticos, sindicatos y fundaciones están también exentos del pago del IBI.

La Junta pide más estudios para aprobar las obras en la Mezquita que propone el Cabildo

M. J. ALBERT

A pesar de la negativa inicial de la Junta, el Ayuntamiento de Córdoba no da su brazo a torcer y sigue respaldando a la Iglesia en su intención de alterar la fisonomía actual de la Mezquita. Su objetivo es retirar una de las celosías que el arquitecto Rafael de La-Hoz instaló en los años setenta en uno de los arcos de entrada, para permitir el paso de más cofradías en Semana Santa. La Junta reclama más estudios antes de tocar una piedra del monumento. “Tarde o temprano, la ubicación de la carrera oficial deberá ir por ahí”, advirtió esta semana Rafael Jaén, concejal de Patrimonio del Ayuntamiento, después de conocer el rechazo de los técnicos de la Junta a los planes del Cabildo.

Esta semana se ha sabido que el 21 de noviembre de 2011, un informe de la Comisión Andaluza de Bienes Inmuebles, dependiente de la Consejería de Cultura rechazó la idea de retirar la celosía instalada en 1972. “Para la necesaria intervención en dicha fachada es necesario un estudio con detalle de todo el frente del monumento y un exhaustivo estudio histórico y artístico, a partir de la documentación que al respecto pueda haber y que permita analizar con rigurosidad los valores artísticos de este frente norte, incluyendo las capillas y sus bienes muebles”, reza el informe.

Dichos estudios previos, dicta la comisión, vienen motivados por la complejidad del objeto a intervenir y su relevancia, como parte de la Mezquita. Cultura subraya claramente que la petición redactada por los dos arquitectos conservadores del monumento, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984, no viene acompañada de los necesarios estudios artísticos e históricos que una obra de tal calibre requiere. Más aún, cuando los planes de la Iglesia incluyen el retranqueo de todas las capillas de la fachada norte del templo que da al Patio de los Naranjos, cegadas hace más de dos siglos.

La polémica se inició hace un par de años, cuando el Cabildo apretó a fondo el acelerador de su propuesta de apertura de una nueva puerta de la Mezquita en el Patio de los Naranjos. El motivo era el interés de las hermandades de Semana Santa por hacer estación de penitencia en la Mezquita, es decir, circular por su interior. Para facilitar el tránsito, el Cabildo tenía planeado retirar una de las celosías de De La-Hoz, consiguiendo dos vanos libres de obstáculos, lo que permitiría la entrada y salida de imágenes.

La comisión considera esta petición “legítima”, pero destaca que “debería ser minuciosamente estudiada y considerarse siempre tras el análisis de sus repercusiones sobre la Mezquita-Catedral”. Por ello, el informe considera necesario elaborar “un estudio funcional y de impacto de los usos del monumento, tal y como ya han elaborado otros edificios de la misma categoría”. La comisión pide que el estudio incluya la capacidad de maniobrabilidad de los pasos, sus medidas, impactos de ese nuevo uso… Todo ello con el fin de resolver con las mayores garantías posibles y teniendo siempre como premisa la integridad y conservación de la Mezquita-Catedral.

Por último, la Comisión Andaluza de Bienes Inmuebles señala que, en caso de persistir la intención del Cabildo de iniciar dichas obras “sería conveniente que el Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco tuviese noticia de las mismas”.

Las visitas a la Catedral de Jaén se reducen

G. DONAIRE

En marzo se cumplen tres años desde que la Catedral de Jaén empezó a cobrar entrada a todos los visitantes que quisieran conocer los encantos de esta joya del Renacimiento que aspira a su declaración como Patrimonio Mundial de la Unesco. Palacios y Museos S.L., la empresa que gestiona las entradas en la seo jiennense y en otros templos andaluces, estimó unas 80.000 visitas anuales, pero los datos hablan de que el pasado año apenas pasaron de 43.000. El deán de la Catedral de Jaén, Francisco Juan Martínez Rojas, admite que no se han cumplido los objetivos, algo que achaca al impacto que ha tenido la actual crisis económica en los destinos turísticos de interior menos consolidados.

La entrada general por persona es de cinco euros, que incluye audioguía, tres euros para las visitas en grupo, dos para los jubilados y uno y medio para niños y colectivos especiales. Todo en un intervalo que va desde las 10.00 a las 18.00. “El balance es positivo porque se ayuda a la conservación del templo, que es de lo que se trata”, expone Martínez Rojas, para quien el cobro de la entrada “está un 50% por debajo” de lo que se cobran en otros museos o edificios civiles del patrimonio artístico.

Pese a lo impopular de la medida, lo cierto es que no abundaron las quejas de los vecinos, ni tampoco prosperó la petición para eximir del pago a los residentes de Jaén, algo que, según el deán, “hubiera supuesto una clara discriminación” para el resto de visitantes. No se exige el pago para entrar al templo al coincidir con el culto religioso entre las 8.30 y las 10.00s y desde las 18.00 a las 20.00.

Eso sí, la decisión de la comisión mixta Iglesia-Junta de Andalucía de abrir gratis, al menos cuatro días al mes, los templos de interés cultural restaurados con dinero público, puede modificar el actual escenario en la Catedral jiennense. “Habrá que ver si son cuatro días enteros o fraccionado por horas”, apunta el deán, uno de los representantes de la Iglesia en el encuentro con la Junta del pasado lunes. Donde sí ha surgido un amplio movimiento vecinal en contra del cobro de la entrada es en la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, en la que la Junta invirtió casi siete millones en su restauración.

Turistas haciendo cola para comprar la entrada a la Mezquita-Catedral. / JUAN MANUEL VACAS

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