Del Castillo ve adecuado que no haya símbolos religiosos en la escuela pública

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, considera «adecuado» que no haya ningún símbolo religioso en las escuelas públicas, y confió en que en España no haya necesidad de regular con ley esta cuestión. Del Castillo se refirió así a la recomendación de los expertos convocados por el presidente francés, Jacques Chirac, sobre la prohibición de signos religiosos en la escuela pública, como el velo islámico.

La ministra de Educación participó en un acto de homenaje a la Constitución organizado por la Confederación de Centros de Enseñanza (CECE).
Este comité de sabios se ha decantado, en un informe presentado al presidente francés, por una ley contra los «signos ostensibles» para «actuar» ante los «intentos de desestabilizar la República». «En las escuelas públicas que no tienen orientación religiosa me parece adecuado que no haya ningún símbolo religioso, en España de hecho no ocurre», apuntó la titular de Educación.
Preguntada por la posibilidad de que en España se reproduzca un debate de estas características, Del Castillo afirmó que «espero que se gestione de manera que no haya necesidad de regular a esos efectos». También, «teniendo en cuenta la experiencia de esos países», abogó por que «antes de que se pueda producir una situación complicada, simplemente se explique que las cosas tienen que ser así en una escuela pública en la que conviven distintas religiones». En este sentido, puntualizó que «siendo muy mayoritaria la religión católica», si tampoco tiene símbolos, «carece de sentido que los vaya a tener otra».

 El Gobierno se pronunció ayer sobre la polémica suscitada en Francia por el uso del velo islámico en las escuelas y otras prendas y símbolos religiosos en lugares públicos. Un día después de que expertos convocados por el presidente galo, Jacques Chirac, recomendaran su prohibición, la ministra de Educación, Pilar del Castillo, consideró «adecuado» que no haya ningún símbolo religioso en las escuelas públicas, y confió en que en España no haya necesidad de regular con ley esta cuestión, como ha sucedido en el país vecino.

   Este comité de sabios se ha decantado, en un informe presentado al presidente francés, por una ley contra los «signos ostensibles» para «actuar» ante los «intentos de desestabilizar la República».
Del Castillo, antes de participar en un acto de homenaje a la Constitución organizado por la Confederación de Centros de Enseñanza (CECE), recordó que «en las escuelas públicas que no tienen orientación religiosa me parece adecuado que no haya ningún símbolo religioso; en España, de hecho, no ocurre». Así, actualmente, el consejo escolar del centro tiene potestad para suprimir, si así se decide, estos símbolos. En España no ha habido problemas para eliminar crucifijos u otras imágenes, pero en muchos centros se mantienen. A este respecto, la Confederación Nacional Católica de Asociaciones de Padres (Concapa) defiende la conservación de estos signos religiosos en las aulas porque casi el 80 por ciento de las familias con hijos en la escuela pública opta por la asignatura de Religión.
No obstante, este año se han oído voces críticas. El pasado mes de octubre, la comunidad islámica española se mostró a favor de la retirada de los crucifijos en las escuelas públicas «por coherencia con lo establecido en un Estado aconfesional». Fiay Tatary, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIE), hizo esta reivindicación tras la polémica suscitada en Italia, donde los musulmanes exigieron esta medida. Este colectivo apostó, no obstante, por el diálogo.
La ministra de Educación, teniendo en cuenta la experiencia de otros países, abogó ayer por que «antes de que se pueda producir una situación complicada, simplemente se explique que las cosas tienen que ser así en una escuela pública en la que conviven distintas religiones». En este sentido, puntualizó que «siendo muy mayoritaria la religión católica», si tampoco tiene símbolos, «carece de sentido que los vaya a tener otra».
En las aulas españolas estudian este curso cerca de 300.000 alumnos extranjeros, casi la mitad en niveles de Primaria. La comunidad autónoma con un mayor número de matriculados de otra nacionalidad es Madrid, seguida de las Islas Baleares, Navarra, La Rioja, Murcia Canarias, Comunidad Valenciana, Cataluña y Aragón, que superan la media nacional, mientras que Andalucía está por debajo de la media de alumnado extranjero.
En España han surgido problemas puntuales con niñas que se negaban a acudir a clase sin velo. Se conocen casos en Madrid, Cataluña y alguno en Andalucía. No obstante, en la comunidad andaluza los conflictos se han resuelto hasta ahora intentando respetar las creencias de los inmigrantes.
En este sentido, las mujeres musulmanas que viven en España han denunciado en otras ocasiones que están estereotipadas por quienes tienen un concepto equivocado del Islam. Según ellas, el uso del pañuelo es un ejercicio del derecho a la libertad de expresión de la mujer musulmana recogido en la propia Constitución española. El colectivo An-Nisa, tras la polémica suscitada en torno a la pequeña Fátima en un colegio madrileño, mantiene que si en las escuelas «hay adolescentes que llevan piercings o lucen tatuajes, ¿por qué no aceptar el velo?» El debate parece ya servido.

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