Deficiente humanidad con hipertensión

Otro de esos profesionales del miedo, la superchería y la represión, ha declarado estos días, tras ser nombrado cardenal por el homófobo papa Francisco, que lo recuerda como profesor suyo con especial cariño, que «La homosexualidad es una deficiente sexualidad que se puede normalizar con tratamiento», y tras equipararla a la hipertensión que él sufre se ha quedado tan pancho, oye. Me gustaría traer a este ser al siglo XXI aclarándole lo que ha pasado en el mundo mientras él vivía aislado en su privilegiado gorroneo de las arcas públicas desde los 15 años, aunque luego declare al deficiente boletín cristofascista La Razón que «Privilegios son las subvenciones de los partidos y los sindicatos, no de la Iglesia», reconociendo implícitamente que ve bien vivir subvencionado por el estado sin hacer otra cosa que mentir, insultar a ciudadanos y fomentar la incultura.

Querido cristofascista, quizás no has entendido el concepto de deficiente.

Deficiente es pensar que un palomo dejó preñada a una tía y de ahí salió un mesías con padre adoptivo, pero la familia cristiana es la tradicional.

Deficiente es pensar que una zarza ardiendo habla.

Deficiente es pensar que un maromo con túnica que sólo se relacionó con 12 amigotes, se pasaba el día haciendo vino para sus juergas en las que sólo había hombres porque las mujeres les parecían todas rameras o vírgenes y dormían juntos, no tiene nada que ver con la homosexualidad.

Deficiente es poner como argumento un libro que prohíbe el marisco (Lev 11:10 – 12) o mezclar tejidos (Lev 19:19) como perversión y aprueba la esclavitud o el incesto.

Deficiente es pensar que un tio que puede resucitar a los tres días de repente se vuelva a morir y desaparezca en lugar de seguir vivo hoy en día promocionando la estafa inmobiliaria del Vaticano S.A. que vende parcelas en el más allá.

Deficiente es pensar que el condón es el que causa el sida.

Deficiente es ocultar y apoyar como Papa a un pederasta que viola niños e ignorar las desesperadas llamadas de socorro de sus víctimas porque el pederasta es más poderoso y nos puede promocionar mejor. ¿Legionarios de Cristo o de los pederastas?

Deficiente es vivir del bote toda una vida, como tú has hecho, aprovechándose de lo útil que es vuestra mentira para someter al pueblo inculto y que los estados os financian vuestra pereza.

Deficiente es cobrar un dineral por ser capellán de una cárcel en la que faltan recursos para una vida digna de los presos. Obligar a presos a trabajar para la Iglesia o permitirse liberar presos de espaldas al sistema legal en Semana Santa.

Deficiente es declararse santa y madre de los pobres para potenciar el sufrimiento y agonía de los pobres en Calcuta y luego viajar en jet privado, ir al mejor hospital a tratarse con todo lujo y no repartir el dineral que una consigue hablando de los pobres entre los amigos ricos y famosos.

Deficiente es abusar de niños y aprovechando el poder y dinero de la iglesia aterrorizar a sus padres para que castiguen al hijo si no sacia las perversiones sexuales del cura.

Deficiente es abusar de un seminarista aprovechando que eres su superior e infectarle una y otra vez con el HIV porque el condón es pecado según dicen todos los papas (este el primero) y amenazarle con decirle a sus catoliquísimos padres que es un pervertido si no acepta seguir siendo violado por el superior en el seminario.

Deficiente es prohibir el aborto hasta en los casos más extremos y tener los huertos y sótanos de los conventos plagados de fetos abortados.

Deficiente es tratar a las mujeres como inferiores y siervas y luego dar clases de dignidad a los gobiernos democráticos.

Deficiente es pretender que arruinarle la vida a un ser humano por soberbia es un acto de amor.

Y sigue, y sigue el rosario de deficiencias. Porque vuestro odio travestido de “amor” no tienen límites. La sociedad hace mucho que ha superado los prejuicios (impuestos por esa Iglesia), pero los parásitos de ese monstruo de vanidad y corrupción que la Iglesia y su Vaticano siguen atacando la dignidad y derechos de seres humanos, insultando, humillando, provocando como si eso fuese aceptable. Como si la Constitución ni la democracia existiesen.

El cardenal Sebastián demuestra lo “progre” que es ese hipócrita papa Francisco que sólo está haciendo lo que la Iglesia ha hecho mejor en sus siglos de existencia: predicar lo contrario de lo que hacen, hablar de amor y sembrar odio, hablar de pobres y robar a manos llenas para vivir como privilegiados, posar junto a moribundos a los que han creado ellos mismos… El Papa Francisco es un desesperado intento de seguir engañando al pueblo para poder seguir viviendo de él, un lifting de una meretriz ajada, la mejor amante del capitalismo, la Iglesia.

Chocho cardenal veraneando eternamente en Málaga, ya está bien de hablar de deficiencias y creerse moralmente superior cuando has llevado toda una vida de abusos, de parasitismo, de ser mantenido a costa del pueblo al que atacas y criticas. Nadie del pueblo te ha votado, nadie te ha elegido, nadie ha leído una sola propuesta tuya que sea un programa por el que elegirte, apoyarte, aplaudirte. No nos representas, simplemente te has aprovechado de una estructura de opresión y saqueo como es la Iglesia Católica, La puta de babilonia, para no tener que trabajar, no tener que relacionarte de igual a igual con otros seres humanos, no tener que aportar nada a la humanidad mas que tu servil y rastrero apoyo a los opresores, a los pederastas, a los ladrones, a los obesos curas que llevan siglos robando comida y predicando las bondades de la pobreza.

Sois bestias de odio, de fascismo, de ese cristofascismo que usa a un ser imaginario para justificar su dictadura, animales depredadores que viven del carroñeo, manadas de hienas que ríen mientras roban despojos del pobre, del débil, del moribundo, del marginado; eso sois los que os llamáis sacerdotes, católicos, “padres” que han renunciado a engendrar y disponen la reproducción de otros.

La Iglesia Católica es una cloaca de ponzoña y hedor que esconde a seres cobardes que no se atrevieron a vivir la vida, a ser humanos y prefirieron la comodidad del servilismo al odio.

Nos tenéis hartos. Basta con que miréis vuestras oficinas de propaganda (eso que llamáis templos) para confirmar que el pueblo os dio la espalda hace mucho y sólo vuestros compinches en el saqueo, robo y abuso del pueblo os apoyan, como un socio corrupto apoya a su cómplice con el que sabe que irá a la cárcel si se va de la lengua.

Vosotros sí que sois deficientes. Deficientes en humanidad.

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