Debe respetarse la voluntad del paciente

El máximo tribunal se expidió anoche a las 23. Rechazó un pedido del padre del afectado, quien pretendía así salvarle la vida. El paciente había hecho expresa su voluntad de no recibir transfusiones por su condición de testigo de Jeho

La Corte Suprema de Justicia resolvió anoche que se respete la voluntad del trestigo de Jehová, quien se niega a recibir una transfusión de sangre. Confirmó así la decisión de la Cámara y rechazó el pedido del padre de Pablo Albarracini, quien había pedido a la Justicia que se le realice la transfusión, sobre la base de que ésta “no puede interferir en los actos privados de las personas”.

Preciamente, un perito del cuerpo Médico Forense había verificado el estado de salud del paciente y el Procurador General de la Nación había enviado su dictamen a la Corte Suprema de Justicia; ésta había requerido ambos informes en cuanto recibió el expediente desde la Cámara de Apelaciones, que admitió el recurso extraordinario presentado por el padre. Albarracini, de 38 años, tiene firmado un documento rechazando la posibilidad de recibir transfusiones de sangre; su padre, Jorge Albarracini, accionó judicialmente aduciendo que la vida de su hijo está en peligro.

La Corte emitió su resolución anoche a las 23. De esa manera, se saldó una controversia en la que el fallo debía hacerse de manera rápida, en atención al estado de salud del afectado. La abogada del padre reconoció que Pablo está “compensado”.

El presidente de la Sociedad Argentina de Hemoterapia, en diálogo con Página/12, contó que “muchas veces trabajamos con los testigos de Jehová” y señaló que “nosotros también buscamos tratamientos alternativos a las transfusiones, que no están exentas de riesgos”. Un representante de los Testigos de Jehová destacó que “a Pablo, en cuanto fue internado, se le suministraron terapias no sanguíneas y su evolución ha sido favorable”.

Luis González Warcalde –a cargo de la Procuración General de la Nación– envió anoche a la Corte Suprema de Justicia el dictamen que le había sido requerido por ese alto tribunal; el documento, que no es vinculante, no se dio a publicidad. Un perito del Cuerpo Médico Forense visitó la Clínica Bazterrica, donde está internado Albarracini, para verificar su estado de salud. Este se halla allí desde el 6 de mayo, luego de haber recibido cinco balazos en un intento de robo.

“Lo más importante para la Corte es el informe del Cuerpo Médico Forense –-señaló una fuente judicial–: si dice que hay peligro inminente para la vida del paciente, la situación ameritaría una decisión inmediata de la Corte, en un sentido u otro; en tal caso no hay que descartar que el tribunal se reúna este fin de semana. En cuanto al dictamen de la Procuración General, no es vinculante, es casi una cuestión formal.”

Mariana Gallego, abogada de Jorge Albarracini, contó a este diario que “hoy (por ayer) Pablo no tuvo ninguna hemorragia: estaría entonces hemodinámicamente compensado, pero esto no significa que deje de necesitar la transfusión: más aún si se toma en cuenta la necesidad de intervenciones quirúrgicas futuras. El tiene todavía una bala alojada en el cerebro y hará falta cirugía para extraérsela. Para afrontar la cirugía tiene que tener determinados parámetros sanguíneos”.

Angel Mattiacci, a cargo del Departamento de Información Pública de la Asociación de los Testigos de Jehová, sostuvo que “contamos con alternativas mejores que la sangre: fluidos para mantener el volumen sanguíneo, adhesivos biológicos de colágeno y celulosa para detener las hemorragias, selladores de fibrina que pueden cubrir amplias zonas de tejido sangrante. Hay técnicas quirúrgicas para sellar el sangrado con electrocauterio y existen máquinas para recuperar la sangre durante las operaciones. La actual tendencia de operar sin transfundir sangre ha beneficiado no sólo a los Testigos sino a muchísimos otros pacientes que reconocen los riesgos de las transfusiones. Nuestro Comité de Enlace visita a médicos para suministrar bibliografía, e incluso tenemos en depósito fármacos para el caso de que algún hospital no disponga de ellos”.

“En el caso de Pablo Albarracini –agregó Mattiacci–, en cuanto fue internado se le suministraron alternativas no sanguíneas: por eso, aunque había recibido cinco balazos, su evolución fue favorable; tuvo después una recaída, pero hoy de nuevo evoluciona favorablemente.” El vocero subrayó que “la esposa de Pablo, presentada por algunos como la mala de la película, se limitó a presentar el documento que él había firmado. Ella no quiere que él se muera. Pablo, cuando firmó ese documento, fue consciente de los riesgos que afrontaba”.

Oscar Torres, presidente de la Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología, consultado por este diario, contestó que “muchas veces trabajamos con testigos de Jehová. Nosotros también, cuando es posible, buscamos tratamientos alternativos a las transfusiones: toda transfusión es en rigor un trasplante de tejidos y ningún trasplante está exento de posibles complicaciones. Tratamos de reducir al máximo las transfusiones, apelando a métodos alternativos. En este sentido comulgamos con lo que dicen los Testigos de Jehová. Cierto que a veces, ante la emergencia, no hay tiempo”.

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