Debate sobre el velo

Resurge el debate de la prohibición del velo islámico en las escuelas públicas. Circunstancias de la vida, he cambiado de opinión.

Yo también incurrí en el error del feminismo más clásico y eurocentrista: ¿Cómo podía permitirse en las aulas de un país occidental, que las mujeres llevarán sobre la cabeza un símbolo de sumisión? Prohibición, en el nombre del laicismo.

Sin embargo, hay un debate de fondo en esta cuestión, que todavía no se ha abordado.

El velo islámico molesta por diversas razones, pero principalmente es un debate alimentado por los sectores más retrogrados y etnocentristas, que sienten como un ataque la presencia de cualquier símbolo que provenga de fuera.

"Si vienen aquí, ¿por qué no se comportan como nosotrxs?"

Lo cierto es que en mayor o menor medida, todos sentimos aversión hacia otras culturas y religiones, más si cabe en el caso del islam, especialmente estigmatizada y maltratada por los medios.

Pero que nadie se equivoque, nada más lejos de mi intención que legitimar el velo o cualquier otro elemento porque sea de una cultura "exótica".

Cuando en nombre del laicismo se defiende la prohibición de llevar el velo, se nos olvida especificar a qué nos referimos con la laicidad en la escuela.

Una escuela laica, es incompatible con el concordato que firmaron iglesia y estado en 1979 y que sigue vigente. Ese debe de ser el verdadero debate. El estado tiene la obligación de impartir religión católica en las escuelas, los profesores son elegidos por el obispado y quienes no cursan esta asignatura se dedican a perder el tiempo en asignaturas improvisadas como alternativa. Eso por no hablar de los colegios concertados relijiosos que reciben dinero de las arcas del estado.

A fin de cuentas, la presencia de símbolos religiosos no va cambiar este hecho.

No tergiversemos, lo que cada cual porte sobre su cuerpo no entra en contradicción con la imparcialidad de la escuela. Si lo hiciera, deberiamos plantearnos la posibilidad de prohibir ótro tipo de símbolos -imagenes del Che, camisetas de selecciones de futbol, rosarios-. Pero francamente, considero que es un debate esteril. No viene a cuento. Cada cual que lleve lo que le venga en gana.

Bien es cierto lo que algunas feministas denuncian, y es el hecho de que las mujeres que llevan velo lo hacen por obligación presión familiar. Lo cual es absolutamente cierto en muchos de los casos. Lo cual me lleva a pensar que si este es el verdadero motivo de la prohibición, deberiamos también prohibirles la entrada a las adolescentes que se hayan operado el pecho, que se pongan maquillaje, ropa marcada, etc. A fin de cuentas, su apariencia también es producto de la presión social, más que de su propia voluntad.

Objetivamente: ¿Llevar un pañuelo que te cubra la cabeza es más dañino que saltarte algunas comidas para estar más delgada -tal y como hacen infinidad de occidentales-?

Me parece más acercado dejar de buscar la paja en el ojo ajeno…

Además, tengamos en cuenta que algunas mujeres llevan su propio atuendo por motivos puramente reivindicativos. Se niegan a renunciar a sus propios atuendos, quieres preservar su identidad cultural. Aminatu Haidar es buen ejemplo de ello.

Pero volvamos nuevamente a analizar la conveniencia de la prohibición.

Incluso en el peor de los casos, en el que una niña proveniente de una familia integrista que le forzara a llevar hiyab en contra de su voluntad, ¿qué favor le estariamos haciendo si le cerraramos las puertad de la escuela? ¿Y si su familia prefiriese dejarla sin educación a que se quitara el velo?

Craso error. Pensemos con frialdad: Más vale educarla, que obligarla a que se quite el velo. ¿O queremos responder con una imposición a otra imposición?

Cuando se desarrolle como persona y crezca, ya será ella capaz de decidir si quiere realmente seguir o no llevándolo. ¿Por qué ibamos a decidir nosotros por ella?

Yo llevo falda muchas veces, y nadie se atreve a decirme que me la quite, porque es un símbolo patriarcal…

Lo dice Marxita

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