«Dar una ciudadanía revocable puede ser el freno a las oleadas de inmigrantes» Giovanni Sartori

Defiendo el pluralismo contra el multiculturalismo. El segundo es la perfecta negación del primero, no la supremacía o consecución, es la negación. El pluralismo busca la integración, y el multiculturalismo ideológico promueve la desinte

¿Cómo valora el fenómeno de la inmigración en la actualidad?
La naturaleza de los inmigrantes es diferente. Se cruzan varias diversidades culturales en el caso del inmigrante islámico. Creo que es un problema de las religiones, que en el caso del islam es bastante fuerte. En el año 1400 el cristianismo y el islam eran enemigos, además eran sociedades profundamente religiosas las dos, eran monoteísticas. Ahora hay un contraste de ideas, pero no un conflicto bélico, en el sentido débil de la palabra. Ahora la relación es asimétrica. El reino de Dios y el reino de César se ha separado en el occidente. Antes, las relaciones eran diferentes y la sociedad ahora es laica. Las cosas han cambiado completamente con la sociedad islámica, desde el sentido político, es decir, ahora estamos hablando de democracia, de un tipo de enfrentamiento totalmente diferente. En principio era la voluntad del pueblo. El principio era una sociedad teocrática, y en el caso del islam era la voluntad de Alá.

Repasando su obra se puede inferir un cierto escepticismo sobre el modelo de integración en Europa, atendiendo al fracaso que ha existido en el modelo francés. ¿Es posible la integración?
Hablando de escepticismo, uno puede ser pesimista, optimista, catastrófico, entusiasta pero lo importante es llevar la situación a su origen. Si uno tiene razón o no, si se equivoca o no. Hoy, que exista pesimismo u optimismo se debe a los hechos. La tentativa es decir cosas verdaderas o falsas respecto a la inmigración. Realmente lo importante en la inmigración es si es verdad o falso lo que se dice, no si es optimista o pesimista.

¿Qué piensa del multiculturalismo?
Hay una diferencia que subrayo mucho y es el multiculturalismo como un hecho. El multiculturalismo como ideología es una cosa diferente porque provoca muchas pequeñas sociedades y comunidades fragmentadas que obviamente se vuelven muy cerradas. Defiendo el pluralismo contra el multiculturalismo. El segundo es la perfecta negación del primero, no la supremacía o consecución, es la negación. El pluralismo busca la integración, y el multiculturalismo ideológico promueve la desintegración.

A mediados del siglo pasado el pueblo español e italiano, y el europeo en general emigró a Latinoamérica. Ahora se da el fenómeno de vuelta. ¿Qué ha cambiado?
Ha cambiado la naturaleza del inmigrante. El emigrante italiano que iba a los Estados Unidos en el siglo XIX era de religión cristiana, no había diversidad de religiones, y deseando integrarse. El nuevo mundo era la nueva patria. No había inmigración islámica, y si existía antes era porque habían sido importados como esclavos. La inmigración islámica es un fenómeno reciente, porque antes era principalmete cristiana. Ahora el fenómeno es diferente en Europa porque ha llegado del tipo islámico con valores culturales totalmente diferentes.

¿Cree que existe una voluntad real de los inmigrantes de integrarse en la sociedad de acogida?
Ésa es la pregunta. Los síntomas no son buenos. Los datos no son muy favorables, son muy pesimistas al nivel de adaptación. La última generación en Inglaterra de hijos de inmigrantes islámicos todavía se sienten, en base a un estudio inglés, islamistas. El 75% siente la identidad islámica, pero con total respeto a la sociedad inglesa. Desde este punto de vista hay poca integración. No parece que haya mucho deseo de integración.

¿Cómo valora la llegada masiva de inmigrantes?
Pienso que conceder una ciudadanía con condiciones y revocable puede representar un freno óptimo a las oleadas migratorias actuales, mientras que autorizar una ciudadanía fácil y gratuita es una solución estúpida. La ciudadanía regalada después de algunos años de permanencia en el territorio, es una mala mezcla de demagogia y estupidez. Los inmigrantes clandestinos son aprendices que no entienden nada de los problemas que están provocando. Además, la variable cultural es la decisiva en la integración porque los inmigrantes no son todos iguales para quienes los acogen, son desiguales, no tiene realmente mucho sentido usar reglas iguales para todos.

Hace un año se puso en marcha en España una regularización de más de 800.000 inmigrantes. En Italia, Prodi parece que está llevando a cabo inciativas similares. ¿Qué opina de este tipo de medidas a la hora de abordar un problema como la inmigración?
Los políticos europeos, con alguna excepción, no entienden nada de estos problemas. Tampoco los norteamericanos, después de la catástrofe en Irak. Creo que los políticos hablan entre ellos, pero no tienen tiempo para leer el periódico, y éste es un sistema que refuerza la estupidez.

 
Giovanni Sartori, es sociólogo y filósofo galardonado con el premio Príncipe de Asturias

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