Crece la polémica en EEUU por el boicot de los obispos a Obama

El Washington Post insta al presidente a rechazar el galardón de una universidad católica «por respeto»

El título honorario que la Universidad de Notre Dame quiere conceder a Barack Obama, tiene dividida a la opinión pública estadounidense, aunque los jerarcas del catolicismo han tomado ya partido: siguen dispuestos a boicotear el nombramiento por considerar al mandatario pro abortista y anti vida. En este sentido, la columnista del prestigioso diario The Washington Post aboga por que Obama rechace la invitación de la universidad “por respeto a los católicos contrarios al aborto”. La movilización católico-conservadora ha logrado recopilar 335.000 firmas contra la distinción, pero el demócrata también tiene defensores: el mismo director de Notre Dame que se niega a dar marcha atrás, los alumnos que consideran un absurdo la polémica, y el presidente de la Asociación de Colegios Católicos, que evidencia que también Bush acudió al centro, a pesar de su férrea defensa de la pena de muerte. Salvando las distancias, la actitud de los obispos EEUU y algunos centros católicos recuerda la persecución de la que es objeto Zapatero aquí en España.

“No es necesario ser un activista antiabortista comprometido para entender la consternación que ha despertado la invitación a Obama. Él es más radical que todos los presidentes anteriores en el asunto del aborto, con su generosidad con los fondos federales para el aborto y la investigación con células madre embrionarias, así como sus promesas de campaña en torno a aprobar la Ley de Libertad de Elección”, asegura Turner.

Rechazo por respeto
“Su postura con el aborto entra en conflicto frontal con las enseñanzas católicas. Y ningún lugar simboliza a los católicos de América como la Universidad de Notre Dame. Ofrecer este contexto e imponer la enseña del centro a Obama constituye un gesto y un guiño de aprobación al aborto. ¿Por qué no celebrar una barbacoa de cerdo en La Meca?”, insiste. “Por respeto a los católicos contrarios al aborto y su querida institución, el presidente debería rechazar cortésmente la invitación”, sentencia la columnista conservadora.

Vaticano calmando los ánimos…
Tanto alarmismo lo refuta el mismo Vaticano, cuyo diario L’Osservatore Romano publicó ayer un artículo asegurando que en materia ética Obama se ha mostrado “menos radical de lo que se esperaba”. La Santa Sede considera que el dirigente “no ha transformado el mundo”, aunque apunta que habrá que darle tiempo para comprobar la eficacia de su mandato y agradece que no haya sido agresivo con la legislación actual sobre el aborto y la biogenética. Según esta última postura, podría considerarse que Roma se ha moderado respecto al demócrata, al que recibió con “desilusión” a tres días de su nombramiento.

…y los obispos exaltándolos
Los obispos estadounidenses, entretanto, son más papistas que el papa y siguen rasgándose las vestiduras por la mención a la que ya se han opuesto casi 50. Han encontrado unos aliados de primera en grupos como el de Therry Randall, volcado en la movilización y recogida de firmas que, a la fecha, supera las 334.000 rúbricas. El mailing masivo realizado por esta organización ha molestado, entretanto, a los alumnos y ex alumnos de Notre Dame, que se quejan de haber sido contactados decenas de veces. Por si fuera poco, los activistas han utilizado la base de datos del centro para localizarles, algo que los hastiados receptores de llamadas y mails consideran una “invasión de la intimidad”.

El presidente en la escuela
En el seno demócrata, han querido respaldar al padre Jenkins, el director de la universidad y responsable de invitar a Obama –y de mantener la invitación-. «Tengo un montón de amigos que por lo menos en esta cuestión [el aborto] no está de acuerdo, pero con todo, dicen, es el presidente. … ¿Cuántas personas consiguen que el presidente vaya a su escuela para algo?”, opina el presidente del Coelgio demócrata, Howard Spencer. “Están tratando de utlilizar una escuela con el nombre y la reputación de Notre Dame para hacer una declaración política”, lamenta. Le corrobora Edward Yap, portavoz del centro en cuestión, que lamenta que lo que era un “asunto interno” haya cobrado tal relevancia mediática.

Bush, defensor de la pena de muerte
Con todo, una de las declaraciones más cabales es la de Richard Yaninoski, presidente de la Asociación de Colegios y Universidades Católicas. Además de lamentar la ambigüedad del documento “Católicos en la vida Política” al que apelan ambas partes para justificar o denegar el premio –unos porque dicen que premiar a Obama lo viola, otros porque aseguran que el presidente no es católico y no se le puede juzgar conforme a ello-, Yaninoski evidencia que “ha habido otros presidentes que han intervenido en Notre Dame y en otras universidad católicas igualmente opuestos a las enseñanzas morales de la iglesia” que, sin embargo, “nunca fueron criticadas por los obispos”. Es el caso de George Bush, defensor de la pena de muerte.

Oportunismo
“Las organizaciones, en particular la Sociedad Cardenal Newman, se ganan la vida en estos momentos. Esta es su forma de obtención de fondos y apoyo”, continúa. “Hay una tensión inherente a la enseñanza entre la autoridad del obispo y la de las universidad, más propicias a la exploración de puntos de vista con fines educativos”, zanja. Precisamente, otro grupo movilizado contra Obama, el de Therry Randall, ha contactado con la diócesis para retirar la categoría de centro católico a Notre Damme. Hasta el 17 de mayo, cuando se haga efectiva -o no- la famosa invitación, queda mucho.

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