Continúa la movilización contra los símbolos religiosos de los colegios públicos

«Es una falta de respeto a la libertad de conciencia», protestan los laicos

Cáceres Laica (CL) continúa con su cruzada para vaciar los colegios y las instituciones públicas de emblemas religiosos. Esta vez, la batalla la libra con el colegio Prácticas, al que exige la retirada de los crucifijos de sus aulas. CL, asociación constituida en febrero de 2008, apuesta por la exclusión de las religiones de la escuela pública.

Javier Escudero, en calidad de vocal de esta agrupación, acusa al director del C.P. Prácticas de imponer sus creencias a los escolares, y apela a la jurisprudencia y a la Constitución como garantes de la libertad confesional. En este aspecto, la Asociación ya ha promovido antes iniciativas como la petición de retirar los crucifijos del Salón de Plenos del Ayuntamiento cacereño. También constituye un precedente el colegio General Navarro, que hace un par de semanas fue noticia por quitar los símbolos católicos de sus instalaciones.

El Estado ampara la libertad de conciencia
Escudero rubrica una carta dirigida al director del colegio cacereño en la que denuncia la presencia de emblemas cristianos como los crucifijos en todas las aulas del Prácticas: «Habiendo tenido noticias de que en el colegio que usted dirige existe en todas las aulas un crucifijo, símbolo propio de los cristianos, y siendo dicho colegio de entidad PÚBLICA le solicitamos que en aras de respetar la libertad de conciencia de toda la comunidad educativa RETIRE dichos crucifijos ateniéndose a lo que nuestra Constitución proclama”. que amparan el estado y la constitución.

Diferencias con la privada
La cosa cambia si se trata de la escuela privada, pero en las instituciones estatales, la jurisprudencia también apuesta por la separación del Estado y las confesiones (Sentencias 46/2001 y 177/1996 del TC).

Hay crucifijos porque los profesores son católicos
En este sentido, los argumentos Benito Núñez, director del centro, parecen bastante flojos: los crucifijos, dice, están ahí porque los profesores son católicos. El directivo pretende por tanto privilegiar sus creencias porpias y las del cuerpo docente por encima de las de los cerca de 400 estudiantes del centro y de sus padres. El C.P. Prácticas ya había protagonizado una polémica historia los pasados meses debido al desalojo del centro por su mal estado y a la «supuesta amenaza de peligro por la seguridad de los alumnos», en palabras de grupos políticos regionales.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...