Conseller de Educación en Valencia: «No podemos doblar una oferta que ya cubre la pública»

Fachada del colegio concertado Sagrados Corazones (Esclavas) Valencia

El conseller de Educación, Vicent Marzà, señala on respecto a la supresión de 30 unidades concertadas de 1º de Bachillerato que «no son necesarias» porque «ya se están cubriendo esas plazas desde la escuela pública» y no se puede «doblar los recursos de una oferta que ya existe». Según Marzà las supresiones en esta etapa postobligatoria se han llevado a cabo porque «ha acabado el contrato con la concertada y hemos determinado qué necesidades de contratación de centros privados hay para que la oferta sea suficiente». «Todos los alumnos que (este curso) están en 1º continuarán en 2º con el concierto, por lo que no hay ningún cambio de condiciones en la gente ya inscrita».


Los colegios estudian pasar a privadas las aulas que pierden del bachiller concertado

Gran parte de los 24 colegios a los que la Conselleria de Educación no ha renovado el concierto de algunas de sus aulas de 1º de Bachillerato para el próximo curso 2017-18 estudian mantener como privadas estas unidades. Este curso hay 408 aulas de 1º y 2º de Bachillerato concertas en aproximadamente 300 colegios privados de la Comunitat Valenciana que forman en esta etapa a 13.900 jóvenes.

La propuesta provisional del departamento del conseller Vicent Marzà, en base a la planificación educativa de la demanda que no pueden atender los institutos públicos, es de no renovar en esta etapa no obligatoria los conciertos de 30 aulas de primer curso, el 15 % de las 204 de este nivel. El resto de colegios mantendrá el concierto en esta etapa durante cuatro cursos. La reducción de los conciertos afecta a 24 centros privados, 7 de los cuales no lo conservarán en ninguna de sus líneas de Bachillerato.

Mantienen la autorización

Nada impide a estos colegios privados que pierden el financiamiento público de sus aulas de Bachillerato continuar con ellas como privadas, pues conservan la autorización administrativa para continuar ofertando estas plazas para atender la demanda que tienen. Eso sí, lo tendrán que hacer asumiendo el alumnado de estas aulas todos los costes de la enseñanza, pues este no se podrá repartir entre los estudiantes de las unidades que mantienen el concierto.

Así pues, en caso de que el titular del colegio concertado decida mantener abierta el aula en régimen privado, no podrá repercutir el precio de la enseñanza de dicha aula en el alumnado que esté en unidades concertadas. Esto último supondría una infracción muy grave que podría dar lugar a la retirada del concierto en todo el centro.

Desde la Federación Independiente de Sindicatos de la Enseñanza (FSIE), sindicato docente mayoritario en la concertada, estiman que el coste medio de la enseñanza del Bachillerato privado ronda los 300 euros por alumno y mes. Aunque al existir libertad de mercado la horquilla de precios que ofertarían los colegios rondaría entre los 450 y los 200 euros de mensualidad según la demanda que tengan.

El concierto en Bachillerato, al no ser una etapa de enseñanza obligatoria, es singular y por tanto hay un precio tasado de enseñanza para todos los alumnos por igual que es de 25,70 euros al mes.

«Dependerá de la demanda»

Entre los colegios que barajan mantener en régimen privado las aulas de Bachillerato que han perdido el concierto está el Sagrado Corazón de Jesús (Esclavas) de València. «Nuestra idea primera es mantener la unidad que nos han retirado el concierto como privada, aunque esto dependerá de si se mantiene la demanda de las familias, puesto que si no hay un mínimo de 20 o 25 alumnos es inviable asumir el coste del profesorado».

La alternativa es el despido del profesorado cuyas nóminas abona la conselleria en pago delegado, o la reducción de horas con la consiguiente merma salarial. Si se mantiene el aula como privada, los docentes cobrarían del Consell las horas que imparten en las unidades concertadas y del centro el resto.

Si el colegio apuesta por mantener como privada la unidad de Bachillerato perdida mientras conserva las concertadas, se abriría un escenario insólito ante la dificultad de determinar qué alumnos van a ir a las aulas subvencionadas.

Criterios de admisión

Esta decisión no está en manos de los centros sino de la conselleria, pues si hay más demanda que oferta entran en juego los criterios del decreto que regula la admisión en los colegios sostenidos con fondos públicos desde este curso 2016-17.

La prioridad la tendrían los jóvenes ya escolarizados en el colegio. Si aún así siguen habiendo más alumnos del colegio que plazas concertadas los criterios determinantes, por orden de preferencia y puntuación, son: tener hermanos matriculados en el centro (15 puntos por cada uno), la proximidad al colegio del domicilio o lugar de trabajo de los padres (hasta 10 puntos), familia numerosa o monoparental (3 a 5 puntos) y discapacidad del alumno, padres o hermanos(3 a 7 puntos por cada uno). También se valora la nota media de ESO.

 

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