Condenado el religioso que filmó abusos a menores

El religioso José Ángel Arregui Eraña, exprofesor de varios centros de la congregación Clérigos de San Viator, fue condenado ayer en Madrid a ocho meses de prisión y cuatro años de inhabilitación para trabajos en los que esté en contacto con menores por un delito de uso de pornografía infantil. El religioso ya ha cumplido dos años de prisión en Chile por un delito de almacenamiento de pornografía infantil. Arregui Eraña filmó con cámaras ocultas sus abusos sexuales a menores de entre 12 y 14 años a los que daba clases. El juzgado de Instrucción número 9 de Madrid ha condenado al hombre, que fue profesor en siete centros de la congregación en toda España, solo por el delito de uso de pornografía infantil porque los primeros casos de abusos, los cometidos en los centros de Madrid y que el juez considera probados, ya han prescrito.

Arregui Eraña, sin embargo, tiene causas pendientes con otros juzgados de País Vasco y Aragón por delitos de abusos sexuales a menores que al parecer aún estarían vigentes. El religioso ingresará en prisión porque se considera que la condena en Chile es computable en España. Además, la fiscal se opuso expresamente por ese motivo a que se suspendiera la pena, como así habría podido hacerse por ser menor a un año. La fiscal que ha llevado el caso, sin embargo, no ha solicitado el ingreso inmediato del condenado en prisión, a pesar de que es un procedimiento habitual en los casos en los que no hay suspensión de la pena. Así, ahora será otro juzgado el que se ocupe de ejecutar la condena con lo que pueden pasar meses hasta que el exprofesor sea recluido.

El condenado, de 55 años, fue detenido en Chile en 2009 durante una operación contra la pornografía infantil. El hombre había coleccionado en su ordenador miles de fotografías y vídeos de sexo con menores. Durante el visionado de las imágenes, los investigadores chilenos descubrieron que Arregui Eraña aparecía en algunas de ellas, y que estas habrían sido grabadas en España. A partir de ahí, Interpol y después la Guardia Civil descubrieron que los vídeos se habían filmado en varios centros de San Viator donde el religioso, que en aquél entonces trabajaba en una Universidad de la Congregación en Chile, había dado clase.

Hasta ese momento no constaba ninguna denuncia contra el exprofesor. Éstas, apenas tres, llegaron después, cuando el caso de los abusos salió a la luz. La dirección de la congregación asegura que nunca supo lo que estaba ocurriendo en sus centros y que jamás hubo ninguna queja ni denuncia contra Arregui Eraña. Ni por parte de los padres ni provenientes de otros profesores.

Fuentes judiciales explicaron que aunque el delito de fabricación de pornografía infantil pudo haber prescrito, al igual que lo han hecho los primeros casos de abusos, el religioso siguió usando ese material hasta que fue detenido. Lo que ha facultado al juez para encausarle.

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