Concentración Madrid Laica en defensa de la libertad de expresión

Madrid Laica se ha concentrado ante los Juzgados de Madrid en defensa de la libertad de expresión.

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Peligrosos laicos y defensores de la libertad de expresión identificados por las fuerzas de orden público

Esta mañana, durante el juicio al fotoperiodista Raúl Capín, nos hemos concentrado unas cuantas decenas de personas para solidarizarnos con él y reivindicar la libertad de expresión. Nuestras aguerridas fuerzas de seguridad han reaccionado con la profesionalidad y eficacia que les caracteriza a la hora de reprimir cualquier atisbo de desbordamiento de esta democracia bonsái, y han procedido a identificar a aquellos que sosteníamos dos peligrosas armas de destrucción masiva: la primera decía “Defendiendo la libertad de conciencia / la libertad de expresión”, y la segunda “Raúl Capín absolución. Informar no es delito”. Acompaño las fotografías para que comprobéis por vosotros mismos la peligrosidad de la actitud de los sujetos identificados.

Lógicamente, nuestras fuerzas del orden no podían permitir tamaña alteración del orden público y “por motivos de seguridad”, según nos han informado educadamente, nos hemos tenido que desplazar unos metros. La señal para que nos desplazáramos era del tipo “se me colocan allí”, con ese gesto tan bizarro y marcial que les caracteriza a la hora de enfrentarse a los ciudadanos (los “enemigos”, como decía el jefe superior de policía de Valencia en 2012 refiriéndose a los estudiantes que protestaban). Así que nos hemos desplazado pastoreados por los señores agentes con frases parecidas a la indicada anteriormente y su tono correspondiente. Pero todavía no habían terminado su esforzada tarea, así que han considerado que era muy importante identificar a los portadores de las pancartas, a los que se han dirigido con esa exquisita educación que utilizan cuando te van a poner una multa, llamándote “caballero” o “señora”, según la circunstancia. Naturalmente, la concentración era ilegal, porque este país está protegido por una ley que considera que más de veinte personas reunidas “sin autorización” son un peligro para lo que llaman el orden público.
En fin… es para que veáis que podemos estar tranquilos, nuestra democracia funciona.
Pedro López
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