¿Con qué derecho?

Para los que creemos que hoy por hoy la mejor forma de gobierno es la democracia, que respeta las instituciones y a los que las dirigen por expreso mandato de la ciudadanía, el espectáculo de los católicos abucheando al presidente del Gobierno ha sido desolador.

Porque nos viene a decir qué poco creen en esa democracia, y qué poco conocen sus propios textos evangélicos: «Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César». Ser católicos eligiendo lo más retrógrado de la doctrina que la Iglesia y no tener en cuenta las palabras de su fundador es como defender la guerra santa que la Iglesia ha abanderado durante tantos siglos y despreciar el mensaje de paz y de solidaridad con que nos ha llegado la voz de Jesucristo por encima de guerras, cruzadas, juicios, inquisiciones, etcétera.

Por fortuna para todos, el Papa de los católicos se ha comportado en Valencia como lo que también es, un jefe de Estado que visita al presidente de otro país y en consecuencia se abstiene no ya de insultarlo y menospreciarlo como hicieron los 'fieles' católicos sino que mantiene una entrevista correcta, como corresponde a personas civilizadas. El hecho de que ese otro país que ha visitado el Papa Benedicto XVI no sea por su Constitución confesional no impide que lo visite, ni que sea recibido por su presidente como ha ocurrido en tantas otras ocasiones. Y que ese presidente no asista a la fastuosa misa que se celebró es una actitud de afirmación de laicidad por parte del presidente del país, tan válida como la afirmación de catolicismo del Papa al celebrar esa misa.

Me pregunto: ¿Qué pensará Benedicto de las declaraciones del obispo vicepresidente de la Conferencia Episcopal incitando a la población a desobedecer las órdenes que emanan de un poder legalmente constituido?

La Iglesia tiene en su Historia, como las tienen todos los Estados, multitud de injusticias y crímenes. ¿Con qué derecho se permite incitar a la rebelión? ¿Es que acaso lo hizo durante los 40 años de dictadura en que España estuvo sumida en el más absoluto oscurantismo, sin libertad ni justicia, siendo sus ciudadanos encarcelados y asesinados por el único delito que haber defendido la República, constituida con la misma legalidad que hoy tenemos constituido el Gobierno que dirige el país?

Son incongruencias que se permite la Iglesia, como la de visitar Benedicto XVI las fosas del nazismo pero ignorar las que contienen los 26.000 cadáveres que ejecutaron sin juicio las tropas del dictador al entrar en Valencia.

Así es el poder.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...