Comunidad musulmana pide cesión de terrenos al Ayuntamiento en Sevilla Este para construcción de una macro mezquita

COMENTARIO: Por supuesto que toda organización tiene derecho, sin discriminaciones y en igualdad, a poder tener sus locales de reuniones, pero evidentemente no a costa de que se los paguemos entre todos. Antes era la iglesia católica la beneficiara de estas cesiones gratuitas de suelo público para construir sus templos e instalaciones propagadoras de sus creencias, ahora son los evangélicos, musulmanes, ortodoxos, budistas,… los que usan este mismo privilegio. Desde Europa Laica se viene reclamando constantemente que ni el Estado ni sus administraciones autonómicas o locales subvencionen o hagan cesiones de bienes públicos a las confesiones religiosas, y así se recoge en su Proyecto de Ley de Libertad de Conciencia, en su propuesta de Compromiso Electoral o en las mociones para la Red de Municipios por un Estado Laico. Este privilegio vulnera derechos constitucionales a la libertad de conciencia, la igualdad y no discriminación y supone un claro ejemplo de confesionalismo y multiconfesionalismo. Si quieren su mezquita, iglesia, templo… que lo paguen ellos. El suelo público debe destinarse a instalaciones y equipamientos públicos de los que tan necesitadas suelen estar nuestras ciudades.

El proyecto tendrá un coste de sesenta millones de euros y se estima que serán necesarios cuatro años para edificarlo, para lo que han pedido la cesión del terreno donde se acometerán las obras al Ayuntamiento.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas (PSOE), llamó ayer a la tranquilidad sobre el proyecto de construcción de una mezquita en Sevilla Este, sobre la que explicó que«no hay ningún tipo de autorización» y que «también hay otras propuestas de otro tipo de actividad en la Gerencia de Urbanismo», que se están analizando.

A preguntas de los periodistas, tras la presentación del congreso de la Sociedad Americana de Agencias de Viajes (ASTA, por sus siglas en inglés), Espadas lamentó la «escasa información» que los promotores del proyecto han depositado en el Consistorio y recordó que los varios proyectos de mezquitas que ha habido históricamente en Sevilla «no han generado precisamente soluciones sino más bien problemas», sobre todo teniendo en cuenta las «malas experiencias que se han tenido con este tipo de proyectos».

Así, el regidor socialista dejó claro que, por el momento, sólo hay una solicitud por parte de una fundación, pero que «no se tiene conocimiento de nada más del proyecto como tal, ni del promotor o de la financiación», sino «un mero papel de solicitud sobre unos terrenos de Sevilla Este».

«No voy a hablar sobre cuestiones que están en el aire sin que se concreten, ni generar falsas alarmas, pero sí haré una llamada a la tranquilidad y al sosiegoporque el Ayuntamiento no ha dado autorización ninguna, ni ha estudiado aún un proyecto con todos sus contenidos y avales», insistió Espadas.

De este modo, el alcalde reiteró que no se sabe «de qué financiación se está hablando, ni quien desde el punto de vista de su ejecución material sería el promotor». Sin embargo, subrayó que cualquier evolución que pueda haber en el proyecto para que éste se concrete «será trasladada a los vecinos y al conjunto de la ciudad para que cuenten con información al respecto».

La comunidad islámica Mezquita Ishbilia de Sevilla presentó un proyecto para la construcción una gran mezquita en la capital hispalense, que se ubicaría en la avenida del Deporte de Sevilla Este y que sería financiado a través de donaciones particulares y de una fundación de Emiratos Árabes.

El proyecto tendrá un coste de sesenta millones de euros y se estima que serán necesarios cuatro años para edificarlo, para lo que han pedido la cesión del terreno donde se acometerán las obras al Ayuntamiento. El nuevo templo, que contará con un centro cultural, un banco de alimentos y un área de salud, llevará aparejado un plan para la construcción de un centro comercial «al estilo de Dubai».


¿Una gran mezquita en Sevilla? Habrá que verlo

Josefa Rozalen en Andaluces Diario

¿Una gran mezquita en Sevilla? Veremos. Otros musulmanes lo intentaron sin éxito en el pasado en barrios de la capital andaluza como San Jerónimo (en 2009) o Los Bermejales (en 2004), pero el rechazo de los vecinos y el temor de los políticos a contrariar a sus votantes dieron al traste con el proyecto. Entonces, pocos admitieron abiertamente que las reticencias locales se debían a que era un proyecto musulmán para musulmanes, con toda la carga negativa que el término lleva asociada en el imaginario colectivo tras el 11-S, pero lo cierto es que ahí era donde fundamentalmente radicaba el rechazo.

Ahora, el lugar elegido es la barriada de Sevilla Este y el propio espíritu del proyecto también es, según sus promotores, muy distinto. La Comunidad Mezquita Ishbilia, nacida en 2005 y presidida por Yihad Sarasúa Hélices, sevillano de nacimiento, se declara como un colectivo “progresista, occidental y con profundas raíces andalusíes“, que promueve “un proyecto renovador, transparente, totalmente opuesto a propósitos precedentes en Los Bermejales, La Cartuja o San Jerónimo”.

Mezquita Ishbilia ha presentado públicamente este miércoles el proyecto que lleva elaborando en los tres últimos años, para construir en Sevilla Este una “gran mezquita” dotada de un espacio cultural y una biblioteca, junto a un “gran centro comercial” que según este colectivo “sufragará todos los gastos de este ingente proyecto”.

Aun así, el alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, se ha mostrado extremadamente cauto al respecto. De hecho, ayer llamó a la tranquilidad sobre el proyecto de mezquita dejando claro que actualmente “no hay ningún tipo de autorización” y advirtiendo de que sobre esos terrenos “evidentemente también hay otras propuestas de otro tipo de actividad en la Gerencia de Urbanismo”, que se están analizando.

5.000 EMPLEOS EN SEVILLA ESTE

Según informa el colectivo musulmán, se tratará de un espacio de culto con “oficinas, salas permanentes de cultura, áreas de salud y obra social para familias desfavorecidas”, además de “una enorme biblioteca de 800 metros cuadrados, abierta gratuitamente a todos los ciudadanos, y otros servicios que generarán más de 5.000 puestos de trabajo en Sevilla Este”. El proyecto, por cierto, ha sido diseñado por los arquitectos hispalenses Juan Antonio Fernández-Sambruno y Rafael Conejero.

“En un primer momento, donantes de los Emiratos Árabes correrán con la inversión, que destinará un importante gasto a la prevención de enfermedades y a la atención primaria, así como a la creación de oportunidades para las familias más necesitadas, la puesta en marcha de comedores sociales, reparto de alimentos, la ayuda a la educación infantil y los programas de formación de empleo, entre otras medidas”, asegura la Comunidad Islámica Mezquita Ishbilia.

Paralelamente, y según el colectivo, un “enorme centro comercial”, se construirá en terrenos aún en estudio, con “tiendas de lujo, los mejores restaurantes y todas las actividades de ocio”, un proyecto complementario que “sufragará todos los gastos de este ingente proyecto de la gran mezquita y el centro cultural”.

LLAMADA A ‘LA TRANQUILIDAD’

Por su parte y preguntas de los periodistas, el alcalde Juan Espadas, que subrayaba la “escasa información” que los promotores del proyecto han depositado en el Consistorio, recordó que los varios proyectos de mezquitas que ha habido históricamente en Sevilla “no han generado precisamente soluciones sino más bien problemas”, teniendo en cuenta las “malas experiencias que se han tenido con este tipo de proyectos en la ciudad, por nada más”.

Así, dejó claro que, por el momento, sólo hay una solicitud por parte de una fundación, pero que “no se tiene conocimiento de nada más del proyecto como tal, ni del promotor o de la financiación”, sino “un mero papel de solicitud sobre unos terrenos de Sevilla Este”.

“No voy a hablar sobre cuestiones que están en el aire sin que se concreten, ni generar falsas alarmas, pero sí haré una llamada a la tranquilidad y al sosiego porque el Ayuntamiento no ha dado autorización ninguna, ni ha estudiado aún un proyecto con todos sus contenidos y avales”, insiste. De este modo, reiteró que no se sabe “de qué financiación se está hablando, ni quien desde el punto de vista de su ejecución material sería el promotor”. Sin embargo, subrayó que cualquier evolución que pueda haber en el proyecto para que éste se concrete será trasladada a los vecinos y al conjunto de la ciudad para que cuenten con información al respecto.

NO EN LOS BERMEJALES…

En el año 2004, la Coordinadora de Vecinos de Bellavista de Sevilla se sumaba al rechazo de la asociación vecinal Bermejales 2000 a la construcción de una mezquita en este último barrio. Argumentaban los vecinos que crear un templo islámico con capacidad para 7.000 personas era un “disparate”.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de esta entidad, Manuel Pena, explicó que el rechazo a esta construcción no tenía “nada que ver con actitudes racistas” y añadió que le parecía excesiva esta edificación en un barrio que cuenta con 4.000 ó 5.000 vecinos, cuando que “ni siquiera en la Catedral de Sevilla entran 7.000 personas”.

Los antecedentes de la polémica se remontaban al mes de junio de ese año cuando, tras ser aprobada su construcción por la Gerencia de urbanismo, vecinos de Los Bermejales se opusieron abiertamente a la iniciativa, a pesar de que el proyecto se iba a llevar a cabo con un relativo consenso político.

La presidenta de la asociación vecinal, Concepción Rivas, aseguró que los vecinos del barrio mostraban una cierta indignación por la construcción de la mezquita, al tiempo que no ocultaban el “temor que tenían a causa del terrorismo islámico”, después de que Urbanismo anunciara que la mezquita sería “un referente” para el mundo musulmán. La parcela de la mezquita tenía 6.000 metros cuadrados, estaba catalogada como suelo de interés público e iba a ser cedida por 75 años por el Ayuntamiento.

… Y NO EN SAN JERÓNIMO

La comunidad islámica lo intentó de nuevo en 2009 en el barrio de San Jerónimo, pero tampoco entonces fue posible. El rechazo vecinal se resumía en la leyenda de una de las pancartas que los vecinos exhibieron en sus concentraciones de rechazo: “Depuradora, tanatorio, Vacie, cementerio y, ahora, mezquita”. El hecho de meter en un mismo saco la mezquita y el núcleo chabolista más antiguo y poblado de Sevilla ya da una idea bastante aproximada del sentir de los vecinos.

En noviembre de ese 2009, el ‘No a la mezquita’ fue el grito unánime en las principales calles del barrio –de algo más de 10.000 habitantes– en una manifestación que llegó a reunir cerca de un millar de vecinos.

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