Compromís se enfrenta a Gaspar (PSPV), presidente de la Diputación de Valencia, socios del gobierno provincial, por montar un belén en la diputación

La coalición sostiene que la iniciativa choca con la aconfesionalidad de la corporación y con la promesa de restar «boato» – Presidencia defiende el componente artesanal y popular del montaje

El montaje de un belén de grandes dimensiones en el patio del palacio de la Scala de la Diputación de València ha agitado las calmadas aguas en las que se mueven los dos socios de gobierno en la corporación provincial desde el inicio de la legislatura, a tiempo que ha reabierto un debate recurrente en el seno de ambas formaciones acerca del enfoque que ha de adoptar la Administración con los asuntos que presentan componentes tradicionales y religiosos.

La instalación artesanal, que correrá a cargo de un grupo de belenistas y ocupará un tamaño considerable, ha sido incluida por Presidencia en el marco de las actividades programadas con motivo de las fiestas navideñas, con la intención de abrir a la ciudadanía las puertas de la diputación y acercar su funcionamiento.

Pero la iniciativa no ha gustado nada en el seno de Compromís, que comparte el ejecutivo con el PSPV. El portavoz de la coalición valencianista, Xavier Rius, ha elevado la voz porque, a su juicio, las dimensiones del belén chocan con la promesa oficial de restar «boato» a la corporación provincial y con el concepto constitucional de aconfesionalidad que, a su juicio, debe guiar la actuación de las instituciones públicas. Rius mantiene que el montaje -que previsiblemente se iniciará aprovechando el puente de la Constitución- obliga a trasladar a lugares alternativos dos actos previstos en el patio a finales de diciembre ligados a unas áreas de gobierno que están gestionadas por Compromís: la celebración de los Premios Go! y la entrega de las guías de Smart Cities.

Para el diputado de la coalición valencianista, la medida «dificulta la cotidianidad y el funcionamiento propio de la diputación» y contrasta con la «austeridad de la legislatura pasada», cuando «se ponía un árbol, algo simbólico, lo mínimo para recordar que estábamos en fiestas». «En un Estado aconfesional, ¿hasta qué punto es conveniente que hagan este tipo demostración las instituciones?», pregunta Rius, para quien los belenes deberían ceñirse al ámbito de lo privado y no ser promovidos desde las instituciones.

Fuentes de Presidencia de la diputación, en cambio, aseguran que el montaje de la instalación en la zona interior del patio de la Scala es «compatible» con la celebración de los actos a los que alude Compromís porque «hay espacio suficiente». De hecho, también van a organizarse actividades infantiles en el mismo patio dentro del calendario de la diputación, junto a una feria navideña en el exterior, organizada por el área de Turismo.

En Presidencia defienden que los belenes son una «tradición popular muy arraigada» y desligan el montaje artesanal previsto esta Navidad del componente religioso. «No entramos a valorar tanta carga de profundidad. Un belén es lo más normal por estas fechas», inciden las mismas fuentes, que resaltan que en muchos ayuntamiento se instalan estos montajes, sin ir más lejos el de València, con alcalde de Compromís. Aseguran, además, que el nacimiento solo se colocará este año en las instalaciones de diputación.

Principio de aconfesionalidad

El diputado Rius asegura que la decisión no se comunicó con tiempo a la coalición valencianista -los actos previstos ya estaban programados-y reitera su visión de que el montaje «rompe» el discurso oficial y «el principio constitucional de aconfesionalidad», a la vez que «añade pompa» a la diputación. «En la legislatura anterior se rebajó el boato y el protocolo a lo mínimio imprescindible, pero estamos detectando que se están recuperando ciertas cosas que no nos gustan», sostiene Rius, antes de matizar que «no se trata de censurar».

De hecho, admite que algunas iniciativas promovidas por el área de Cultura que dirige, como la recuperación de canciones populares de Navidad a cargo de Dani Miquel o la exposición de la Mare dels Desemparats en el MuVim, están relacionadas con manifestaciones religiones. «La religión ha de tratarse como un elemento social que está presente y que no hay que censurar, pero no vemos correcto que se haga de esta forma», apunta.

No es la primera vez que el montaje de un belén enfrenta a PSPV y Compromís. En Xàtiva, donde se monta el nacimiento monumental más grande de España, la regidora valencianista encargada de la organización retiró en 2017 un ángel apelando al respeto a otras religiones y a la reducción de la carga de confesionalidad. La controversia posterior condujo al alcalde socialista a ordenar la reposición de la figura.

Al margen de pequeños encontronazos, el clima se mantiene apacible en el gobierno de la diputación. La última discrepancia pública fue en octubre, cuando Compromís criticó la prórroga de la concesión de la plaza de toros.

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