¿Cómo se financian las comunidades religiosas en Alemania?

En Alemania se propone un impuesto eclesiástico para la comunidad musulmana que asiste a sus mezquitas. La idea tiene algunos peros. ¿Cómo se financian las comunidades religiosas en Alemania y Europa? Una vista general.

Las iglesias católica y luterana

En Alemania, el Estado recauda el impuesto eclesiástico pagado a las iglesias, en la regla, el 9% del salario mensual. A su vez, las iglesias católica y luterana le pagan al Estado entre el 2 y el 4% de los ingresos fiscales por dicha recaudación.

Al igual que en Alemania, las autoridades fiscales de Suecia y Finlandia también recaudan el impuesto pagado a las iglesias. Allí, sin embargo, esta contribución es solo del uno al dos por ciento del ingreso. Aunque las iglesias reciben alguna financiación estatal en Francia, éstas dependen, en su mayor parte, de las donaciones de sus miembros. Y en los Países Bajos, son las iglesias mismas las encargadas de conseguir financiación.

En Bélgica y Grecia, los sacerdotes y pastores son funcionarios públicos pagados por el Estado, mientras que los municipios pagan los costos de mantenimiento de sus edificios.

En Italia y España se cobra un impuesto, pero no solo para financiar la iglesia católica, sino también fines sociales en general. En Italia este impuesto es del 8% a la renta, mientras que en España solo llega al 0,8%, que se detrae de la aportación al Estado sin aumentar los impuestos que paga el contribuyente.

Otras comunidades religiosas en Alemania

La comunidad judía también se financia con un impuesto recaudado por el Estado, aplicado a los ingresos y ganancias de capital. Al igual que con las comunidades cristianas, el Estado recibe entre el 2 y el 4% de los ingresos por este servicio.

Pero no todas las comunidades religiosas se financian a través de impuestos. Unas 800 comunidades de la Asociación de Iglesias Protestantes Libres (VEF) son corporaciones públicas financiadas por donaciones.

La financiación de las comunidades que asisten a las mezquitas

Las comunidades musulmanas dependen de las donaciones. Muchas mezquitas reciben fondos del exterior. En las comunidades de la asociación turca afiliada a Ditib, que agrupa a alrededor de 900 mezquitas, predican imanes enviados desde Turquía y pagados desde allí.

«Según muchas comunidades, gran parte de sus actividades están siendo financiadas a través de donaciones voluntarias de los fieles, el llamado ‘zakat’, que se entrega especialmente en las oraciones de los viernes», dice un estudio del Parlamento alemán.

Obstáculos al financiamiento fiscal de comunidades musulmanas

En principio, el Estado también podría recaudar impuestos dirigidos a las comunidades de las mezquitas. El problema radica en que éstas no registran a sus miembros. Eso significa que el Estado alemán no sabe quién está detrás de la comunidad religiosa. Y este es un requisito primordial para que las comunidades de las mezquitas sean reconocidas como corporación pública. Solo si esta condición se cumple, el Estado puede cobrar impuestos por ellos. La única comunidad musulmana hasta ahora catalogada como corporación pública es la comunidad Ahmadiyya, reconocida en 2013 por el estado federado de Hesse.

La idea: comunidades musulmanas e impuesto eclesiástico

La abogada Seyran Ateş, fundadora de la mezquita liberal Ibn Rushd en Berlín, propuso un impuesto eclesiástico para las comunidades de mezquitas. «El sistema actual debería ser cambiado, porque la discusión sobre el Islam en Alemania está bajo una tremenda influencia del extranjero», dijo Ates en entrevista con DW, advirtiendo que «esa influencia debe ser detenida». Según Ates, la influencia extranjera extraeuropea le impide a los musulmanes integrarse, y participar más en la discusión sobre la identidad del Islam practicado en Alemania. Ates concluye que «es la misma comunidad musulmana en Alemania la que tiene que poner sus propias reglas y cuidar de su religión”.

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