Comienzan clases de religión en escuelas públicas rusas

COMENTARIO: Una vez más el doble rasero de las iglesias. Aquí la SICAR aprovecha sus privilegios que la mantienen como religión casi exclusiva en la escuela (por no hablar de otros muchos como la financiación,…), y se quejan de que en Rusia el gobierno pretende potenciar la ortodoxa.

Con la apertura del nuevo curso académico, la enseñanza de la religión se convertirá en disciplina oficial en muchas escuelas elementales de la Federación rusa. Lo anunció el presidente Dmitry Medvedev el pasado 24 de julio en una reunión con autoridades religiosas del país. Ahora se pone en marcha un plan piloto en dieciocho regiones y doce mil escuelas, la quinta parte de los centros públicos de la Federación. Dentro de tres cursos esta materia se generalizará.

Los alumnos tendrán que seguir cursos de “formación espiritual y moral”, escogiendo entre cuatro religiones tradicionales en las diversas zonas geográficas del país: cristianismo ortodoxo, islam, judaísmo y budismo.

Los programas desarrollan tres grandes líneas: fundamentos de la cultura religiosa, fundamentos de cada una de las religiones tradicionales, fundamentos de ética pública.

Los profesores se elegirán entre el cuerpo docente de cada escuela, y recibirán una formación específica. El Ministerio de Educación financiará también la edición de los correspondientes libros de texto.

La decisión plantea problemas a las religiones minoritarias, incluida la católica, que tampoco reciben un trato adecuado en la vigente ley de libertad religiosa. De hecho, la experiencia de enseñanza religiosa había comenzado ya en 2006 en las regiones de Belgorod, Bryansk, Kaluga y Smolensko, que incluyeron en sus programas el estudio opcional de la historia de la ortodoxia rusa, con protestas de otras confesiones, especialmente la comunidad musulmana.

Aunque el planteamiento actual es formalmente más amplio, todo indica que las autoridades rusas desean potenciar la Iglesia ortodoxa como instrumento de vertebración social, afirmándola como elemento esencial de la identidad nacional. A la vez, consideran importante cimentar la convivencia en valores fuertes, ya desde la juventud.

Según recientes sondeos, de los que se hacía eco L'Osservatore Romano el pasado 22 agosto, el 72,6% de los rusos se considera ortodoxo, aunque solo el 3% acude a la iglesia cada semana.

La hora de religión en Rumania

En Rumania, la exigencia de la Iglesia ortodoxa no es solo que haya clase de religión en las escuelas secundarias, sino que sea obligatoria. La comisión presidencial para la política educativa ha previsto que no sea una materia obligatoria, sino facultativa. Corresponde a los padres de los alumnos decidir si quieren que su hijo estudie esta materia.

Pero el patriarca ortodoxo Daniel ha dirigido una carta abierta al jefe del Estado, Traian Basescu, en la que pide que la enseñanza religiosa sea obligatoria.

En la escuela primaria la enseñanza de la religión está organizada según criterios confesionales. Los profesores son en gran parte sacerdotes ortodoxos que dependen de las directrices del Ministerio de Educación y del de Cultos Religiosos.

En Rumanía, el 86% de la población es de religión ortodoxa; el 7,5% . es protestante: el 4,7% es católico.

Según informaciones de L’Osservatore Romano, la experiencia de la enseñanza de la religión en las escuelas primarias indica que no siempre se respeta la libertad de los alumnos de otros credos, que a menudo son obligados a participar en ceremonias y oraciones propias de la liturgia ortodoxa.

Nueva ley de Educación en Venezuela

Mientras en Rusia la enseñanza de la religión vuelve a la escuela, en Venezuela puede desaparecer de las aulas si se aprueba sin cambios la nueva Ley de Educación que ha propuesto el gobierno de Chávez.

Ante esta posibilidad, el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, y sus obispos auxiliares han publicado una declaración en la que piden a los fieles católicos que defiendan el derecho a la educación religiosa de sus hijos.

Sin entrar en otros aspectos conflictivos de la Ley de Educación, los obispos se refieren el art. 6 de la propuesta que dice: “El Estado mantendrá en toda circunstancia su carácter laico en materia educativa, preservando su independencia respecto a todas las corrientes y organismos religiosos. Las familias tienen el derecho y la responsabilidad de la educación religiosa de sus hijos e hijas de acuerdo a sus convicciones y en conformidad con la libertad religiosa y de culto, prevista constitucionalmente”.

Los obispos señalan que este artículo omite lo previsto en la actual Ley Orgánica de Educación, que permite que se imparta educación religiosa en las escuelas públicas de educación básica a los alumnos cuyos padres lo soliciten.

La declaración reconoce que el hecho de que el Estado venezolano sea “laico”, es decir, no confesional, es algo positivo. Pero la enseñanza religiosa en las escuelas no va contra la laicidad del Estado, sino que facilita el ejercicio de un derecho de los ciudadanos.

La declaración episcopal recuerda que el art. 59 de la Constitución actual consagra ese derecho: “El padre y la madre tienen el derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa de acuerdo con sus convicciones”. Además, “la religión ha sido enseñada en las escuelas públicas de Venezuela desde tiempo inmemorial”, por lo cual es un derecho adquirido de los ciudadanos.

Por todo ello, los obispos piden a la Asamblea Nacional que incluya en la ley “la posibilidad de impartir la educación religiosa en el currículo y en el horario escolar”.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...