Comienza la semana de protestas contra la visita del Papa: «Que pague el que invita»

La idea, expresada hace unos días por Joan Herrera de ICV se suma a lemas como "No con mis impuestos", "Por un estado laico" o "Nosotros no te esperamos" con los que los laicos, muchos cristianos y algunos católicos desengañados por la actuación de la jerarquía eclesiástica quieren expresar su rechazo hacia la visita del Papa el 6 de noviembre a Santiago de Compostela, por la celebración del Año Santo Jacobeo 2010, y el día 7 a Barcelona para consagrar el templo de la Sagrada Familia. Este miércoles empiezan las protestas.

La visita movilizará a un buen número de colectivos para hacer patente sus protestas contra la misma. Se prevén huelgas y manifestaciones por parte de entidades laicas o directamente antirreligiosas y también protestas desde organizaciones que han surgido directamente del seno de la iglesia católica.

La mayor parte de la polémica emana de la financiación del evento, que, en la mayor parte de los casos, será cubierta por fondos públicos, desglosados en seguridad, infraestructuras, escenarios, etc. Aunque de momento se desconoce el coste total de los preparativos, se calcula que será de unos seis millones de euros. De momento, se conocen algunos datos como que sólo en cobertura televisiva el Gobierno gallego se gastará dos millones de euros. En Barcelona, el gasto del Ayuntamiento será de entre 670.000 y 720.000 euros, sin contar los derivados de la seguridad y de prensa. A esta cantidad, habría que sumar los gastos en los que incurrirá la Generalitat, así como otras administraciones. En total, 2,5 millones. Todo esto sin contar lo que se ha presupuestado para la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el año que viene en Madrid, y que sobrepasa los 50 millones.

Pero, además, la polémica se alimenta con la falta de contundencia de la Iglesia ante los recientes escándalos de pederastia en todo el mundo o la negativa a reconocer la igualdad de derechos de homosexuales o mujeres sacerdotes en su seno.

"EU NOM TE ESPERO"

En Galicia, la bandera de "Eu nom te espero" cada vez puede verse en más ventanas de la ciudad. Además, según ha publicado el portal independentista ‘Galicia Livre' bajo el título ‘Especial: respostas populares à visita de Ratzinger', los descontentos con la llegada de Benedicto XVI ya han organizado una serie de movilizaciones en la capital gallega.

Las protestas comenzarán el 2 de noviembre a las 20.30 con una pegada de carteles en contra del Pontífice en la Plaza de Galicia. El día siguiente está convocada una rueda de prensa, a las 11.30 en los Juzgados de Fontiñas, para presentar "denuncias por apología del genocidio y delitos contra la humanidad". Las organizadoras, ‘Mujeres Transgredindo' y ‘Red Feminista Galega', protestan contra "el más alto representante de la iglesia católica, apostólica y romana, por los delitos de tortura, asedios sexuales a menores y encubrimiento de los mismos, apología de la misoginia y persecución por motivos políticos, étnicos de género u orientación sexual".

El 4 de noviembre está programada una manifestación a nivel gallego ( aunque este portal la califique de ‘Manifestaçom nacional') contra la visita papal, que partirá de la Alameda a las 20.30 para denunciar "la financiación con dinero público de actos religiosos" y reivindicar "la aconfesionalidad de las instituciones públicas"y la "suspensión de la libertad de expresión, reunión, manifestación y circulación los días previos a la visita del Jefe de Estado del Vaticano".

Ya coincidiendo con el día de la llegada de Benedicto XVI, el 6 de noviembre, bajo los lemas "8horas=4millones de euros" y "Las mujeres no te esperamos" se concentrarán a las 11 de la mañana en la plaza de Galicia contra "uno de los líderes mundiales más reaccionarios".

"NOSALTRES NO T' ESPEREM"

En Barcelona, los movimientos ciudadanos han venido manteniendo reuniones para discutir las acciones a realizar también guiados por el principio de que los gastos derivados de la visita los debería pagar el Vaticano y no la Administración. Como dijo el líder de ICV, Joan Herrera, "en los grandes acontecimientos, tiene que pagar quien invita a la fiesta. ¿Quién invita a la fiesta? Yo creo que estaría bien que el Papa, esta institución tan generosa y altruista, la pagara". De momento, el sindicato CGT ha convocado huelga de autobuses como medida de protesta. Pero eso fue una iniciativa de su sección de transportes. El sindicato como tal está dispuesto a realizar actos de protesta en unión de colectivos de distintos barrios de la ciudad, entre los que se cuentan movimientos de gais, lesbianas y transexuales, casales, ateneos, asociaciones ciudadanas o colectivos de okupas y antisistema.

El Movimiento Laico y Progresista es otro de los colectivos que se ha manifestado en contra de la visita. Esta organización ha convocado una manifestación para el día 4 de noviembre con el fin de denunciar las prebendas que tiene la Iglesia católica y para reivindicar el Estado laico. El hecho de que se convoque la protesta unos días antes es para no topar con los católicos ya que su intención es sólo hacerse oír. Colectivos de homosexuales y feministas se han apuntado a la iniciativa para protestar por la postura del Vaticano respecto a temas como la homosexualidad, la prevención del SIDA o los casos de pederastia dentro de la propia Iglesia que poco a poco se van conociendo.

A la manifestación se han sumado ya casi cincuenta organizaciones, entre las que se encuentran los sinidicatos CCOO, CGT, CNT y Ustec, además de partidos como EUiA (la rama catalana de Izquierda Unida) o Psuc Viu. El manifiesto hecho público con motivo de la manifestación exige que “las creencias religiosas dejen de ser financiadas con dinero público; que se suprima la asignación tributaria a la Iglesia católica a través del IRPF; que los actos y lugares públicos dejen de estar presididos por símbolos religiosos; que la apostasía sea un derecho reconocido por la ley; que se respete el derecho de todas las personas a vivir según su condición sexual y que los clérigos pederastas y sus encubridores sean llevados ante la justicia”, entre otras reivindicaciones.

El secretario general del Movimiento Laico y Progresista, Jofre Villanueva, considera "intolerable" que "el dinero de todos los españoles se invierta en pagar la visita del Santo Padre", y estima que "cada hora que el papa pase en España costará 800.000 euros". En su opinión, Benedicto XVI "tiene todo el derecho de visitar España", pero "sus gastos no deben ir a cargo de los contribuyentes". Asimismo, considera que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "puede ir a ver al Papa como una opción personal, pero es lamentable que tenga un encuentro institucional con un jefe religioso que viene a Barcelona para celebrar un acto religioso".

Por su parte, la Fundación Ferrer i Guardia decidió aplazar el Foro Espacio de Libertad previsto para el mes de octubre y celebrarlo los días 5, 6 y 7 de noviembre, coincidiendo con la vista del Papa. El Foro pretende generar propuestas para conseguir una sociedad laica y la neutralidad del Estado ante las diferentes religiones y opciones de conciencia. Durante los tres días que dure el congreso, los asistentes debatirán sobre la futura reforma de la Ley de libertad religiosa, que abordará la cuestión de los símbolos religiosos en los espacios públicos y la laicidad del Estado.

Otros colectivos llevan su protesta por otros derroteros. Mujeres en la Iglesia, por ejemplo, ha convocado a una oración colectiva en la plaza de Cataluña para exigir que se las tenga en cuenta dentro de las jerarquías eclesiásticas. Al finalizar, leerán un manifiesto donde piden acceder al sacerdocio y que la Iglesia reconozca a los homosexuales. Y el casal Ca la Dona ha convocado una concentración para el mismo día 7 de noviembre en la plaza Universidad de Barcelona.

COLECTIVOS CRISTIANOS

Por su parte, el movimiento Redes Cristianas ha emitido una carta abierta a Benedicto XVI en la que señala que “hoy vivimos de manera particularmente dura los efectos de la crisis económica: cierre de empresas, paro, e índices crecientes de dualidad social; hay también creciente presencia de la inmigración extranjera como exponente de la crisis internacional. Todo ello pone una vez más de manifiesto la debilidad e injusticia de nuestras sociedades y la perversidad del sistema. Ésta observación es particularmente oportuna con motivo de su visita: porque en este momento de crisis quisiéramos que su viaje se mantuviera dentro de unos límites de austeridad económica y no diera el más mínimo motivo de crítica”.

El colectivo "Iglesia sin Abusos", que reclama al Vaticano “mayor contundencia y transparencia”, aprovechará la visita del Papa a Barcelona del 7 de noviembre para organizar actos de protesta y reclamar a la Santa Sede y a la Conferencia Episcopal Española que actúen con mayor contundencia y transparencia. Su portavoz, Carlos Sánchez Matto, anuncia acciones ("algunas muy llamativas y otras más cautas") que prefiere no desvelar por temor a que les suceda como en el 2003, cuando el entonces pontífice, Juan Pablo II, visitó Madrid. Recuerda que "entonces quisimos mostrar pancartas con el lema Iglesia sin abusos, pero no lo conseguimos porque la policía nos retuvo durante más de tres horas en la base aérea de Cuatro Vientos (donde el papa celebró un multitudinario encuentro con las juventudes católicas). Nos requisaron los carteles pese a que no faltaban al respeto de nadie y no nos dejaron movernos hasta que no acabó el acto". Este colectivo ha hecho llegar a los medios un comunicado para valorar la visita de Benedicto XVI.

Este colectivo denuncia que en este país, pese a que ya hay ocho curas condenados por pederastia, el episcopado no ha abierto una investigación interna y Redes Cristianas subraya que "ni siquiera la calma chicha reinante ha silenciado a algunos cristianos de base que están convencidos de que, cuando se destape 'la verdad', al Vaticano le saldrá en España algo más que una piedra en el riñón".

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