Colectivos religiosos elevan la presión contra la asignatura de Ciudadanía

Algunos centros reparten escritos para pedir la objeción de conciencia, organizaciones religiosas claman contra la «injerencia» en la educación de los hijos y el PSOE critica el comportamiento «bajo, rastrero y ruin» del PP

Más confusión y opiniones para todos los gustos. Colectivos religiosos y sociales hicieron ayer público en Granada su malestar porque la asignatura de Ciudadanía se imparta el próximo curso en los colegios. El representante de un grupo de padres agrupados en la asociación La Rosa Blanca de Granada, Marcelino López, afirmó que la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) plantea un sistema educativo «al margen y contra los padres», quienes ven menoscabado su derecho a «educar en libertad» a sus hijos.

 

33 escritos
Por su parte, el Foro de la Familia anunció, también en Granada, que en toda España se han presentado al menos 15.000 objeciones de conciencia a la asignatura.
Sin embargo, la Delegación de Educación de Granada aclara que sólo ha registrado hasta la fecha 33 escritos contra la aplicación de Educación por la Ciudadanía.
En los colegios del grupo Attendis se han repartido escritos en los que se denuncia que la asignatura supone «una injerencia del Estado en el derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones», y se pide la objeción de conciencia.
En medio de este cruce de opiniones y consideraciones, la consejera de Educación de la Junta, Cándida Martínez, aclaró ayer en el Parlamento andaluz que existen hasta 17 libros diferentes de la asignatura, y recordó la libertad de cada centro para elegir el que considere adecuado.
La Cámara fue escenario de un acalorado debate entre Gobierno y oposición. La diputada socialista Araceli Carrillo se preguntó ayer «cómo se puede caer tan bajo; ser tan ruin y rastrero» al recordar en el Parlamento que el dirigente del Partido Popular Antonio Sanz relacionó la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía con la banda terrorista ETA.
Carrillo recordó en la comisión parlamentaria de Educación, en la que intervino la consejera Cándida Martínez, que Antonio Sanz declaró al diario 'Córdoba' que, con la implantación de esta nueva asignatura, «se va a enseñar a los jóvenes que la banda terrorista ETA marca el futuro de España», para pasar a preguntarse la diputada «cómo han llegado a utilizar la educación en su erre que erre con ETA, ¿es que no han tenido bastante con las pruebas del 11-M?».
La diputada socialista acusó al PP de ser «expertos en mentir y en buscar titulares», y aseguró de sus dirigentes que «esto de la Ciudadanía y de la educación les da igual» y que sólo lo utilizan con ánimo partidista, palabras que cosecharon el apoyo, en forma de palmadas sobre las mesas, de las otras tres diputadas socialistas presentes en la comisión.
Carrillo también citó varias declaraciones del líder del PP andaluz, Javier Arenas, expresando su apoyo a los padres que van a recurrir la ley que rige la nueva asignatura, y pidió a los diputados de este partido que si la consideran inconstitucional actúen con valentía acudan al Tribunal Constitucional y recurran esa norma.
También leyó la diputada la parte inicial del decreto del Gobierno del PP que regía la asignatura de Ética en Cuarto de ESO cuando este partido estuvo en el Gobierno y sacó adelante su Ley de Calidad en la Enseñanza, cuyo contenido es plenamente coincidente con la ahora denominada Educación para la Ciudadanía.

 

Sólo intereses
El diputado de IU Ignacio García empleó toda su intervención en criticar con dureza a quienes se oponen a la asignatura, asegurando que son «una especie de unión temporal de empresas, de comunión de intereses entre parte de la jerarquía eclesiástica y el PP», si bien matizó que hasta la jerarquía católica se está «empezando a descolgar» de este polémica.
Por su parte, el diputado del Partido Popular Santiago Pérez criticó la improvisación que ha sufrido la implantación de la asignatura, de la que aseguró que no servirá para lograr los objetivos que se ha marcado y «no mejorará un ápice el problema de fondo, que hay una generación de personas que no saben comportarse cívicamente».
Pérez aseguró que su partido no apoya ninguna objeción de conciencia contra la asignatura, lo que suscitó murmullos entre las diputadas socialistas que asistían a la comisión, y que tampoco se opone a que exista esa asignatura, a lo que una de esas diputadas respondió irónicamente: «¿Ah, no? Eso es nuevo».
En respuesta a la intervención de Ignacio García, que relativizó la importancia de la familia en la educación, Pérez dijo también que «esto no es una comuna», mientras que reprochó a los socialistas que quisieran utilizar este debate «para otra cosa».

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