Ciudadanos por la República exige la neutralidad religiosa del Ejército y los cuerpos policiales

Este colectivo espera que el proyecto de ley de Derechos y Deberes de los militares que se va a tramitar en el Parlamento acabe con la confesionalidad de las Fuerzas Armadas.

La Asociación Ciudadanos por la República de Cuenca defiende la total aconfesionalidad de las Fuerzas Armadas, “una institución dentro de la estructura del Estado por lo que sus actuaciones han de tener carácter laico”.

En este sentido, el colectivo recuerda que el artículo 16.3 de la Constitución señala que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”, por lo que “en el seno del Ejército no deberían celebrarse actos religiosos ni sus miembros, junto a los funcionarios policiales y de seguridad públicos, tampoco deberían participar en procesiones o liturgias religiosas, ya sean católicas o de otras confesiones religiosas”.

“Siempre hemos defendido que las autoridades o cargos públicos si quieren asistir a procesiones o actos religiosos lo tienen que hacer a título privado y particular, pues de lo contrario se estaría desvirtuando el papel de las instituciones democráticas respetuosas con la diversidad de convicciones y creencias de nuestra sociedad plural y el principio de neutralidad del Estado respecto a las religiones”.
 
Este colectivo insiste en que no se puede apelar a la tradición “para demandar o defender la presencia institucional o de efectivos militares rindiendo honores, pues por encima está la aplicación de la normativa vigente y la Constitución es el marco legislativo superior en nuestro país”.
 
Así, confía que el proyecto de ley de Derechos y Deberes de los militares que se va a tramitar en el Parlamento acabe con la confesionalidad de las Fuerzas Armadas y que junto a otros cuerpos policiales cuenten con un protocolo estrictamente laico que regule los funerales de Estado, las conmemoraciones y otros actos militares. 
Al igual que otras organizaciones y colectivos laicistas, Ciudadanos por la República de Cuenca defiende la correcta y efectiva separación entre el Estado y las confesiones religiosas “que debe plasmarse y aplicarse en actos sociales que se celebran en nuestra provincia y que se organizan por la Iglesia católica por ejemplo. Una cosa es reconocer la importancia que tiene para ciudades como Cuenca la denominada ‘semana santa’ y que más allá de su carácter religioso se haya convertido en un fenómeno social con interés turístico, económico y lúdico que atrae a miles de personas, para lo que las administraciones deben de colaborar para su normal desarrollo y compaginarlo con el derecho otros muchos ciudadanos que no participan en los desfiles procesionales. Pero otra cosa es que las instituciones y sus representantes tomen parte activa de esas celebraciones religiosas y litúrgicas. Una cuestión que transmite  una simbiosis entre poder civil y religioso más propio de otros tiempos, afirman desde el colectivo republicano.
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