Cita de tres religiones junto a la mezquita

Musulmanes, católicos y budistas rezan en la puerta del perdón del templo cordobés

Durante cinco minutos estuvieron cogidos de la mano formando un círculo. Los 11 acudieron a la puerta del Perdón de la mezquita de Córdoba a rezar. En silencio, cada uno lo hizo según sus creencias. Había musulmanes, católicos y budistas. La Fundación Ávalon, una organización de carácter pacifista, convocó ayer una pequeña oración interreligiosa a las puertas del templo cordobés. Lo hizo para impulsar un diálogo interreligioso duradero. En concreto, reclama que representantes del Obispado cordobés y de la Junta Islámica se sienten a hablar. A estas dos instituciones religiosas parece que les separa un mundo. Sobre todo, después de que Mansur Escudero, presidente de la Junta Islámica, haya pedido a la jerarquía católica que se permita a los musulmanes realizar oraciones individuales dentro de la mezquita cordobesa. Este monumento Patrimonio de la Humanidad es, desde el siglo XIII, una catedral católica. Y el Obispado ni siquiera se plantea que fieles musulmanes puedan orar también allí. Escudero también realizó hace unas semanas un rezo simbólico a las puertas del templo.

El asunto se ha encrespado. Sobre todo con el cruce de comunicados y declaraciones en los medios de comunicación entre la Junta Islámica, radicada en Almodóvar del Río (Córdoba), y el Obispado. Antonio Cutanda, conocido como Grian, es escritor y presidente de la Fundación Ávalon. Según detalló ayer, aunque su organización apoyaba la petición de la Junta Islámica, decidieron pedirle a Mansur Escudero que aparcara su propuesta. "Nos dimos cuenta de que simplemente no había ningún tipo de diálogo entre los representantes de las dos religiones", afirmó Cutanda: "Lo único que le pedimos ahora es que hablen, que hablen porque la sociedad se está enfrentando (…) Musulmanes y cristianos, por la inmigración, tenemos que coexistir por narices".

Ávalon se ofreció a mediar entre la Junta Islámica y el Obispado. A Escudero, según Cutanda, lo encontraron receptivo. Al obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, no mucho. El presidente de esa organización pacifista, que también tiene proyectos de diálogo interreligioso, le ha escrito dos cartas al obispo. La primera, según Cutanda, no tuvo respuesta. La segunda, en la que le pedía a Asenjo que presidiera la oración de ayer, sí fue contestada. El prelado rechazó la petición. Argumentó que no iría "por lo que pudiera haber detrás", sostuvo Cutanda.

Para el presidente de Ávalon no hay ningún misterio detrás de la oración de ayer, que duró cinco minutos y que terminó con la colocación de unas rozas blancas a la entrada de la mezquita. "No hay nada malo en que hablen, debemos exigirles a los líderes religiosos que también construyan una cultura de la paz", apuntó el responsable de Ávalon. "Tenemos que eliminar los radicalismos, ya no basta con la tolerancia hay que construir el respeto", añadió.

Pero, en un instante, el mensaje de Cutanda se quedó en nada. Cómo una ráfaga pasó por delante de la puerta del Perdón una esvástica. El signo nazi estaba impreso en una chapa. Y la chapa en la solapa de una cazadora verde de camuflaje que llevaba un chaval. El chico formaba parte de un grupo de cinco jóvenes ultraderechistas (a juzgar por la simbología nazi de sus ropas) que también acudieron a la cita. Los ultras se limitaron a mirar, a marcar, a unos metros de distancia y controlados por la Policía.

Y es que la petición hecha por la Junta Islámica para que los musulmanes puedan rezar individualmente en la mezquita ha levantado ampollas entre la derecha más rancia, que sostiene que es un intento de recuperar Al-Andalus.

"Esta oración no se tiene que tomar como una agresión ni que se entienda como una medida de presión", sostuvo Cutanda. "Sólo queremos que el Obispado hable con la Junta Islámica", añadió el presidente de Ávalon, quien recordó que esta organización "aboga por la no violencia y por el respeto a las mujeres" dentro del Islam. De hecho, la organización de Mansur Escudero publicó una fatwa condenando el terrorismo islámico y las aspiraciones de algunos extremistas de conquistas Al-Andalus.

El rezo de ayer, que los organizadores dijeron que no pretendía ser masivo, no es el único que se ha hecho fuera de la mezquita en las últimas semanas. A finales de diciembre, Mansur Escudero se postró y oró a Alá junto a uno de los muros del templo para reclamar que a los musulmanes se les deje rezar dentro del monumento.

Según Cutanda, a la Junta Islámica se le pidió que no acudiera al acto de ayer y ningún miembro de esta organización participó. Además, Ávalon solicitó a Escudero que aparcara, de momento, su petición de uso conjunto ya que, para esta fundación, lo primero es construir un diálogo entre la Junta Islámica y el Obispado.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...