Ceuta: Preocupación en círculos religiosos de la ciudad por el auge extremista

Representantes de entidades religiosas de la ciudad están viviendo con preocupación la penetración de ideas extremistas entre algunos grupos de jóvenes ceutíes. La marcha a Siria de al menos cinco personas (tres de la barriada del Príncipe y uno del Sardinero) y la muerte del vecino del Príncipe Felipe, el taxista Rachid Hussein en tierras sirias, no hacen sino engordar un problema al que están prestando especial atención las fuerzas de seguridad.

La última gota que ha colmado el vaso es la participación en el rezo del viernes de la semana pasada en la mezquita Attauba, situada en la calle San Daniel del Príncipe Alfonso, del imán Omar Haddouchi, uno de los ideólogos del salafismo de Tetuán que llegó a estar preso por su supuesta vinculación con los atentados de Casablanca de 2003 y que finalmente fue indultado por el Rey Mohamed VI.

Haddouchi entró por la frontera del Tarajal sin encontrar obstáculo alguno en el lado marroquí ni en el español, estuvo en la mezquita invitado por su junta directiva, cautivó a los jóvenes que hasta allí se acercaron y se marchó. Se le esperaba también este viernes, pero vino otro imán aunque de corte similar. La mezquita Attauba, anteriormente denominada Zauia Darqawia, cobró protagonismo mediático al ser el objetivo de la famosa ‘Operación Duna’. Una operación policial precipitada, marcada por el interés político de publicitar rápidamente titulares que ha hecho mucho daño a la actuación investigadora en torno a posibles células durmientes del islamismo más radical. Todos los detenidos fueron absueltos este mismo año en sentencia dictada por la Audiencia Nacional y atrás quedaron otros sospechosos que jamás formaron parte de la ristra de detenciones avalada por el ex magistrado Baltasar Garzón.

La visita de Haddouchi ha hecho saltar todas las alarmas aquí y al otro lado. No sólo a nivel policial, también en los grupos religiosos de más peso en Ceuta. La junta directiva de la Attauba está bajo el paraguas de la UCIDCE, pero en la invitación a Haddouchi no ha contado con la cúpula de la entidad. El ideólogo del salafismo, el considerado como un ‘poeta’ del mensaje radical, cautivó a los jóvenes que se acercaron a la mezquita sin que se supiera de su invitación a dirigir el rezo.

Haddouchi está considerado en Marruecos como uno de los líderes islamistas radicales, aunque nada más ser encarcelado contó con el apoyo de algunos grupos de derechos humanos que no dudaron en manifestarse por lo que tildaron de injusticia. “Haddouchi va por libre, hace unas interpretaciones muy exaltadas y eso entre algunos jóvenes los excita demasiado”, apunta un ex asiduo a los rezos de la mezquita que, como tantos otros vecinos de la barriada, optó por cambiar de templo acudiendo a la mezquita de Arcos Quebrados para separarse de cualquier concepción del islam más radical.

El indulto de Haddouchi, que tuvo lugar el pasado febrero, sorprendió a propios y extraños, al no ser habitual que el monarca tenga entre sus elegidos a detenidos por este tipo de causas. Al igual que Haddouchi (que esta semana se despacha en un periódico de peso en Marruecos con una entrevista a cuatro páginas con el ministro de Justicia marroquí), también fueron indultados miembros destacados de la Salafiya Yihadiya, entre ellos Hassan Kettani, uno de los ideólogos, que estaba cumpliendo una condena de 20 años, y Rafiki y   Haddouchi, condenados cada uno a 30 años. Las autoridades marroquíes mantuvieron que el grupo ayudó a orquestar en 2003 los atentados suicidas de Casablanca, en los que murieron 45 personas. Finalmente obtendrían el ‘perdón real’.

¿Qué pinta Haddouchi en la mezquita del Príncipe si su junta directiva puede disponer de otros imanes?, ¿por qué optaron por este tipo de sermón, mucho más visceral, que el que han podido aportar cualquiera de los imanes que ha sido mandado por la UCIDCE?

En la barriada los vecinos nada quieren saber de lo que se cueza en este sector y huyen de cualquier tipo de debate, pero a nadie gusta que vuelvan a reabrirse asuntos que parecían haber quedado dormidos y que hoy vuelven a cobrar protagonismo con mayor fiereza si cabe.

El viaje a Siria, en boca de todos

La preocupación no está ya en los movimientos que han podido dar los al menos cinco ceutíes que han marchado a Siria. La clave se posa en el interés que puedan tener más jóvenes en marchar a dicho territorio después de hacerse pública la muerte de Rachid Hussein, dada a conocer telefónicamente por otro de los ceutíes que viajó, el 17 de abril, a la tierra del conflicto por excelencia. Hubo carta de despedida a la que ahora es su viuda y se presume la grabación de un video sobre cómo murió.

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