Celebración del 98 aniversario de la Legión en Melilla: un grupo de legionarios llevó al Cristo de la Buena Muerte hasta el monumento a los caídos

El Tercio Gran Capitán celebró ayer el 98 aniversario de la fundación de la Legión Española. El acto militar tuvo lugar en el acuartelamiento Millán Astray, nombre del padre fundador de este cuerpo.

La tradicional parada militar fue presidida por el comandante general de Melilla José Miguel de los Santos Granados. El evento también acudieron el presidente de la Ciudad Juan José Imbroda y la delegada del Gobierno Sabrina Moh.

El acto castrense de conmemoración también contó con la presencia de los familiares y allegados de los legionarios, que colmaron el acuartelamiento Millán Astray de aplausos y ovaciones.

Caballero Legionario de Honor

Entre los actos más notorios de este aniversario destacaron la imposición de condecoraciones y el nombramiento de Caballero Legionario de Honor, que este año el Tercio Gran Capitán se lo ha otorgado a José Jurado Muñoz, inspector jefe de la Policía Local de Melilla.

Se trata de un nombramiento que, en este caso, ha premiado la colaboración “de manera incondicional” de Jurado con la organización de la Carrera Africana, uno de los muchos eventos que corre a cargo del Tercio Gran Capitán.

La entronización del Cristo de la Buena Muerte fue otro de los momentos a resaltar. Como marca la tradición, un grupo de miembros del cuerpo de legionarios llevó a la figura de Cristo hasta el monumento a los caídos.

La alocución de este año fue pronunciada por el coronel Eugenio Castilla Barea, militar al frente del Tercio Gran Capitán I de la Legión.

En este discurso, Castilla Barea hizo mención a los credos de la Legión y subrayó algunos de los eventos históricos que marcaron el devenir de este cuerpo tan valorado entre los melillenses.

En este caso, el coronel no se olvidó de los legionarios fallecidos en el Desastre del Annual : “La Legión ganaría aquí el derecho a besar su propia bandera, que sería la más gloriosa, porque la teñiría de sangre de sus legionarios”, recordó.

Ante este recuerdo, Castilla Barea resaltó el valor de estos 10.000 muertos en tierras rifeñas. “Nada respetamos más que al hombre que se conduce con honor. Uno a uno no somos nadie, nos necesitamos. Nuestra fuerza está en nuestra hermandad”, apostilló el comandante.

“Estamos unidos porque somos iguales, porque los legionarios no tenemos sentimientos, ni pensamientos, los legionarios tenemos pasiones”, prosiguió.

Durante esta jornada tan señalada también tuvo lugar la entonación de ‘Novio de la Muerte’ durante la ofrenda floral, así como del himno ‘La canción del legionario’. El punto y final lo puso el desfile militar, con la presencia de la cabra de la Legión.

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