Castillejo infló su póliza en un millón cuatro meses antes de salir de Cajasur

La entidad cordobesa ha pagado 4,3 millones por la pensión del ex presidente

El sacerdote y presidente de Cajasur, Miguel Castillejo, cumplió 75 años en 2005 y se jubiló después de tres décadas en la dirección de la caja. En marzo, cuatro meses antes de su marcha, la póliza vitalicia que la entidad había contratado para él creció de repente un 34%, hasta alcanzar los 4,3 millones. La póliza de Castillejo estuvo siempre rodeada de polémica y sospechas. La Junta denunció el hecho en 2003 pero el fiscal consideró que todo era legal.

La póliza que Cajasur pagó en 2001 ascendió a 2,9 millones de euros a la aseguradora Caser. Se consideraba que así se garantizaba la norma de la caja que fijaba que Castillejo siguiese ingresando como pensión anual los 250.000 euros (excluidos incentivos, dietas y otras percepciones) que aproximadamente ganaba siendo presidente. En diciembre de 2004, debido a la subida del IPC, la póliza ya había crecido hasta los 3,2 millones y la diferencia fue abonada por la caja. Pero es que tres meses después, en marzo de 2005, Cajasur volvió a desembolsar 1,1 millones más. Así, la póliza final de Castillejo alcanzaba los 4,3 millones a sólo cuatro meses de dejar su puesto.

Este crecimiento de la póliza de Castillejo se registró, al menos, en dos documentos. Por un lado, en un informe redactado por la auditoría interna de recursos humanos de Cajasur -con datos de diciembre de 2004- aparece la póliza con el número 52625 y la calificación de "compromisos por jubilación del presidente". En este documento la cuantía de la póliza ya ha ascendido a 3,2 millones, por el aumento del IPC.

Pero el crecimiento realmente millonario aparece en el informe de las cuentas anuales de 2004, realizado por la auditoría Deloitte, aprobados en marzo de 2005. En el escrito, se señala que a los 3,2 millones, se le suman otros 1,1 millones que Cajasur tiene que pagar. El concepto de esta cifra es el "coste de regularización de las coberturas reconocidas al personal ejecutivo de los órganos de gobierno, de acuerdo con las condiciones de la misma".

Según la regla interna fijada por Cajasur, Castillejo tenía derecho a cobrar una pensión cuyas prestaciones anuales fuesen iguales a su sueldo fijo como presidente. Este sueldo estaba ligado al del cargo de director general, es decir, ambos cobraban el mismo sueldo fijo, más 3.000 euros a favor del presidente.

Así, cualquier aumento en las prestaciones de la póliza, debería ir acompañada, previamente, por un aumento del sueldo del presidente y, por ende, del director general. Pero el último director general de Cajasur en la época de Castillejo, Francisco Jurado, niega que a él se le aumentase el sueldo en 2005. Su predecesor en el cargo, Ildefonso Pastrana, fue destituido en 2002 precisamente por negarse a aceptar una subida del 20% durante cuatro años. Ese incremento se hubiese traducido directamente en el sueldo del presidente y, por tanto, en la póliza que este tenía derecho a cobrar.

El pago de los 1,1 millones se llevó de manera muy oscura. La subida se incluyó en las cuentas generales de 2004 que aprobó la asamblea. El pago se ejecutó el 31 de marzo pero algunos en Cajasur consideraron que este hecho era lo suficientemente importante como para que fuese discutido de manera separada en el consejo. Así lo hizo saber el interventor de entonces, José Antonio Arcenegui, en un correo electrónico que envió a algunos altos directivos: "El próximo día 31/3/05 se pagará el recibo del suplemento de la póliza nº 52.625 que asciende a 1.127 M €. La contratación de dicha póliza así como su pago se incluye en las cuentas anuales como un hecho significativo. Dado que no parece lógico que un hecho significativo de esta naturaleza e importe sea conocido por la asamblea a través de las cuentas anuales y que con anterioridad éste no sea conocido por el consejo de administración de la entidad, es por lo que considero que el mismo debe incluirse en el orden del día del consejo del día 31 de marzo, evitando que un hecho concreto no conocido por los administradores sea ejecutado y esté incluido en las cuentas de la entidad".

El hecho de que los órganos de gobierno no fuesen siempre informados con absoluta claridad no es sorprendente. Tres años antes, en noviembre de 2002, la dirección de Cajasur reconoció que nunca había presentado a su consejo de administración la póliza (condiciones, cláusulas y cuantía) suscrita por la entidad en favor del presidente. La caja alegó que ningún consejero había pedido esta póliza de seguro de vida. Los beneficiarios de tan importante pensión son el propio cura Castillejo y sus cuatro hermanas.

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