Cañizares, catasfrofista con el España se rompe y las heridas reabiertas. Vuelve a cargar contra el laicismo, que «restringe la libertad religiosa»

El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, ha denunciado hoy el fascismo de los terroristas y les ha dicho que, si tanto defienden Euskadi, “deben anunciar de inmediato el cese definitivo de la violencia”, ya que lo contrario sería “un gesto totalitario”. Por su parte, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal y Arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, ha vuelto a alertar de que España se rompe y la amenaza que el laicismo supone para la religión católica.

“Pido y reclamo a ETA que revoque su decisión y anuncie el cese definitivo de su violencia. Resistirse a esta demanda equivale a incumplir la voluntad expresa del pueblo al que dicen defender. Tal incumplimiento es un gesto totalitario”. De esta manera, según informó la Cadena SER, se expresó el obispo de San Sebastián, que instó a ETA a reflexionar y volver a la tregua que rompieron el pasado martes.

Heridas reabiertas
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y Arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, se lamentó por la enorme división que, a su juicio, padece España: “Cuánta división en nuestra sociedad española que es sustancialmente católica en su mayoría. No sólo la división de los pueblos de España, sino la división por tantos enfrentamientos actuales o por la reapertura de heridas pasadas que nos conducen a la quiebra”. Como puede observarse, el contenido político conservador está muy presente en las consignas y reflexiones del Arzobispo de Toledo.

División en la Iglesia
Cañizares dejó otra reflexión sobre la Iglesia mostrando su preocupación, ya que considera que en ella también impera la desunión: “No estamos suficientemente unidos, reconozcámoslo. Hay tantas opiniones sobre la fibra moral, tantos grupos y tendencias en la Iglesia, que ésta parece desgarrada o hecha jirones. Los que deberíamos dar mayor ejemplo de unidad no lo estamos haciendo suficientemente”.

Laicismo liberticida
Cañizares también pidió en su alocución que "nadie tema" y vea en la Iglesia o en la fe cristiana "ninguna amenaza a la justa autonomía de lo terreno y a la justa y sana laicidad". Una laicidad sana y correcta que sería muy distinta de la predicada por el Gobierno socialista, continuamente condenada por Cañizares: "No podemos someternos a una mentalidad inspirada en el laicismo, ideología que lleva gradualmente (…) a la restricción de la libertad religiosa hasta promover un desprecio o ignorancia de lo religioso relegando la fe a la espera de lo privado".

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...