Canciller de Nicaragua visitó Vaticano para referirse a reestructuración de Diálogo Nacional y que incluya a “obispos ecuánimes”

El canciller de Nicaragua, Denis Colindres, dijo, en declaraciones reproducidas este lunes por un medio oficialista nicaragüense, que su reciente vista al Vaticano se centró en plantear la necesidad de reestructurar el Diálogo Nacional que apunta a una solución negociada a la violenta crisis sociopolítica que golpea, hace más de tres meses, al país.

La idea consiste en que los representantes de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), mediadora y testigo de las conversaciones, sean obispos a quienes describió como ecuánimes, según lo indicado en la entrevista que concedió el fin de semana al periódico italiano L’Antidiplomatico (El Antidiplomático) y que fue repudiada por el medio progubernamental El 19 Digital.

Ello, debido a que algunos integrantes de la CEN han adoptado una posición favorable a la parte opositora, lo que mantiene estancado el proceso de diálogo, aseguró Moncada, quien no identificó a las autoridades vaticanas con quienes se reunió.

Cinco de los 10 integrantes de la CEN constituyen la Comisión de Mediación y Testigo del Diálogo Nacional.

“El diálogo se ha estancado también por las acciones de algunos sectores de la Conferencia Episcopal, que abiertamente se han puesto a favor de la oposición. El diálogo se debe reestructurar con aquella parte de los obispos que han mantenido un comportamiento ecuánime. También por esto hemos venido al Vaticano”, explicó.

El canciller evaluó, en principio, favorablemente la gestión que llevó a cabo.

“En esta visita, nos parece que hemos sido escuchados, que hemos podido explicar nuestras razones”, dijo Moncada, un general retirado y ex embajador de Nicaragua en la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La administración del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, está interesado en la continuación de las conversaciones entre el gobierno –representado por una delegación encabezada por el canciller- y la oposición –representada por la multisectorial Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia-, aseguró el funcionario.

“Nuestro esfuerzo principal es el diálogo nacional, esencial para llevar la estabilidad y por ende la paz”, subrayó.

Le gestión del ministro generó una reacción de la CEN, cuyo presidente, el cardenal Leopoldo Brenes, aseguró que la participación de obispos en la mediación no es a título personal sino institucional, por lo que ninguno lo hará sobre la base de lo que describió como una hipotética reestructuración del diálogo.

“Nosotros hemos aceptado trabajar en el diálogo como Conferencia Episcopal, no como individuos. Cuando a mí me propusieron formar parte del diálogo, dije que lo aceptaba, pero como Conferencia Episcopal. Si la Conferencia hubiera dicho no, yo digo también no”, aseguró Brenes tras la misa dominical que ofició en la Catedral Metropolitana en Managua, la capital nicaragüense.

El cardenal, quien también es arzobispo de Managua, informó que la CEN no ha recibido comunicación alguna del Vaticano, respecto a gestión de Moncada.

“De parte de la Santa Sede, no hemos tenido un informe del diálogo que se tuvo, porque la Santa Sede mantiene muy en privado, en respeto, lo que ahí se dice. No tengo información de lo que él platicó”, aseguró.

El gobierno y la cúpula católica nicaragüenses vienen protagonizando un enfrentamiento de intensidad creciente en el marco de la crisis sociopolítica y del Diálogo Nacional.

A raíz de un encuentro que Ortega y los 10 integrantes de la CEN desarrollaron, durante el cual los obispos plantearon al mandatario la masiva exigencia popular de que renuncie a la presidencia, el gobernante dijo en un acto público, un mes después, que la crisis obedece a una conspiración golpista en la que participan algunos obispos.

Algunos integrantes de la CEN –en particular los obispos Silvio Báez y Abelardo Mata- han expresado fuertes críticas al gobierno, y ambos han sido blanco de agresión física.

Báez, obispo auxiliar de Managua, resultó herido en su antebrazo derecho, en el marco de un incidente en una comunidad fuera de la capital, mientras Mata, obispo de Estelí, salió ileso de un atentado a balazos mientras conducía su vehículo.

La intención de reestructurar el diálogo fue inicialmente mencionada por Ortega durante la entrevista que concedió el 30 de julio a la cadena estadounidense de televisión CNN En Español.

El presidente señaló entonces que es necesario introducir ajustes en los mecanismos de las conversaciones entre gobierno y oposición, algo en lo cual dijo que el gobierno trabaja.

“Hay que hacer ajustes a los mecanismos del diálogo, hay que establecer normas en los mecanismos del diálogo, para que, realmente, se pueda obtener resultados”, indicó Ortega, quien aseguró que “estamos trabajando en eso”, y señaló que en ese sentido se ha contactado a organismos internacionales y regionales, incluidos Naciones Unidas, la Unión europea y el Sistema de la Integración Centroamericana.

En el presente contexto de agitación sociopolítica se requiere la disposición de unidad para lograr la paz, y el logro de un punto medio entre gobierno y oposición, para ello, radica en el diálogo, subrayó, además.

“Aquí, el principal aporte que tenemos que darle todos, a Nicaragua, es la paz”, porque “sin paz, no es posible lograr mayores avances en el orden económico, en el orden social, ni en el orden político, y, aquí, lo que se ha visto sacudida es la paz, se ha visto golpeada la paz, la seguridad de toda Nicaragua”, de modo que, “uniendo esfuerzos por la paz, se apareja que cese la amenaza de violencia, que todos aportemos en esa dirección”, planteó.

Según el mandatario, el Diálogo Nacional promovido en ese sentido por el gobierno, con la CEN como mediadora y testigo facilitará esa convergencia, por lo cual es necesario sacarlo de la suspensión en que se encuentra, lo que, a su vez, requiere los ajustes.

“El punto medio, lo vamos a encontrar dialogando”, aseguró, para agregar que la CEN plantea la necesidad de “crear condiciones para retomar el diálogo, y estamos trabajando para retomar el diálogo y crear las condiciones para que, primero, sea un diálogo que no se convierta en un ‘reality show’, porque, desgraciadamente, se empeñó, la gente de la derecha que llega al diálogo, en que se transmitiera en vivo por la televisión, y se lo impusieron, ahí, a los mediadores”, algo a lo cual “nosotros nos oponíamos”.

La gestión de Moncada en el Vaticano se cumplió en el marco de la violenta crisis sociopolítica que hace algo más de tres meses golpea a Nicaragua.

La agitación estalló el 18 de abril, a raíz de un fracasado decreto presidencial que procuraba reformar el sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Retirado el decreto, días después, la generalizada protesta popular a nivel nacional –traducida en “tranques” (bloqueos carreteros), barricadas en barrios, masivas manifestaciones antigubernamentales-, se centró en la exigencia de que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien a sus respectivos cargos.

No obstante la firme oposición popular, la pareja gobernante se ha negado a abandonar el poder, y ha respondido, en cambio, intensificando la represión antiopositora que, llevada a cabo por efectivos de la Policía Nacional y fuerzas parapoliciales progubernamental, ha cobrado casi 450 vidas, generado más de dos mil heridos, detenidos, y desaparecidos, y causado daño en gran proporción a la economía nicaragüense.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...