Cádiz se encomienda a su alcalde perpetuo

En la iglesia conventual de Santa María es prácticamente imposible dar un paso sin tropezar. Llegar hasta la imagen de Nuestro Padre Jesús del Nazareno es casi un logro en una mañana en la que cientos de fieles quieren ver de cerca al 'Greñúo de Santa María'.

Carmen ha conseguido hacerse un hueco en una esquina del templo. Vecina del barrio gaditano no falta a su cita semanal y menos en la devota jornada de Jueves Santo. Mira al Nazareno con devoción, pero también con ojos de súplica. Pide salud y fuerza para seguir adelante, pero sobretodo pide por sus hijos, por que encuentren trabajo, porque dejen de pasarlo mal, por sus nietos y por no tener que recordar, a su más de 70 años, la época de necesidad que a ella le tocó sufrir en una casa de vecinos sin agua corriente.

Hoy ya no quedan patios de vecinos con estancias comunes en el barrio de Santa María. Ha costado muchos años acabar con ellos, pero Carmen asegura que "son muchos los que lo están pasando mal". Reza con las manos apretadas, con los ojos fijos en la melena de su Nazareno y se recoge sin hacerse notar. Esta noche, ella, como muchas mujeres, seguirá al de Santa María en su recorrido procesional.

La cofradía de este barrio gaditano es la que cuenta, junto a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, con el mayor número de personas en penitencia. La crisis y los malos momentos aumentan las peticiones y con ellas las promesas de hacer el recorrido tras la venerada imagen.

Cádiz tiene mucho que pedir y, por ende, mucha penitencia que cumplir. Como primer gesto, el de la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, quien a media mañana ha renovado los votos de la ciudad ante la imagen del 'Greñúo' y ha depositado el bastón de mando con el que procesiona durante la madrugada. Ha sido un acto multitudinario, con la presencia del obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, y que ha concluido con una saeta.

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