Cádiz Laica afea a PP, PSOE, Cs y Podemos por aprobar la medalla de oro para otra virgen, y aplaude la “coherencia” de Ganar Cádiz

El Ayuntamiento de Cádiz ha aprobado la concesión de la medalla de oro a la estatua de una virgen, patrona de la ciudad. Han apoyado la controvertida iniciativa PP, PSOE, Cs, pero también la mitad del Gobierno municipal: Por Cádiz sí se puede se ha posicionado a favor, mientras Ganar Cádiz en Común, manteniendo “su compromiso laico”, votó en contra. Sus “elevados méritos” consisten en que “fieles creyentes le rezaron durante el transcurso de dos epidemias y un maremoto”, ironiza Cádiz Laica, que critica este “sometimiento de los representantes públicos a un lobby religioso que quiere imponer a toda la sociedad su religión, su moral y sus símbolos”.

El Ayuntamiento de Cádiz ha aprobado la concesión de uno de los mayores galardones de la ciudad, la medalla de oro, a la estatua de una virgen, la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. Han apoyado la controvertida iniciativa los tres partidos de la oposición, PP, PSOE, Ciudadanos, pero también la mitad del Gobierno municipal: Por Cádiz sí se puede se ha posicionado a favor –lo que ha generado que los medios de derechas y otros ataquen al alcalde ‘de Podemos’ por ello-, mientras Ganar Cádiz en Común, manteniendo “su compromiso laico”, votó en contra.

El pleno de mayo refrendó la concesión de esta medalla a esta imagen religiosa al cumplirse además este año el 150 aniversario de su proclamación como patrona. De esta manera, se superó el trámite tras haber sido aprobado un día antes por la Comisión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento. La propuesta –que no parte del Gobierno local ni de la oposición- viene avalada por más de 6.000 firmas: proviene de particulares, asociaciones de vecinos, entidades ciudadanas y colegios profesionales.

Para la asociación Cádiz Laica es “una contradicción mayúscula” la de Podemos Cádiz “que se autodenomina laico -tendente a separar la religión de las instituciones públicas- para luego apoyar la imposición de un símbolo religioso ante la presión del lobby católico”. Del mismo modo se critica al PSOE que “también se manifiesta por la laicidad en sus congresos, pero en este partido ya no es sorpresa la incongruencia”. Igualmente se subraya el “lamentable clericalismo de PP-Ciudadanos, no parece que estemos en el siglo XXI sino en plena postguerra”. Y, eso sí, se aplaude la “coherencia política” de la coalición Ganar Cádiz en Común.

Este colectivo entiende además en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que se burla la legalidad del Reglamento de Honores y Distinciones que “exige que los destinatarios de honores sean personas físicas o jurídicas. Una estatua no puede cumplir este requisito básico. Y además, que se confirmen méritos extraordinarios hacia la ciudad. De nuevo, un objeto inanimado es imposible que pueda haber realizado mérito alguno”. Aunque, “y no es broma”, Cádiz Laica resalta esos “méritos” aludidos en la propuesta rubricada por el alcalde “en el siglo XXI”: “fieles creyentes le rezaron” durante el transcurso de dos epidemias de peste y fiebre amarilla en 1646 y 1730 y en el maremoto del 1 de noviembre de 1755.

Igualmente se critica que la formación morada en la capital gaditana, para defender su voto a favor, se aferra a las 6.000 firmas presentadas “firmas que no han sido cotejadas y que representarían a un 5% de la población de la ciudad; ni aunque el 99% de los gaditanos fuera devoto católico, el Ayuntamiento debe imponer una religión o sus símbolos a toda la ciudadanía”.

Además, para Cádiz Laica, esta medalla es contraria “a las políticas de Igualdad”. Y es que “la figura de la virgen ha sido utilizada para exaltar valores de sumisión para la mujer, dándole importancia superlativa a la virginidad femenina, intentando relegarla al servicio reproductivo-familiar. Las mujeres tienen un papel secundario en la jerarquía de muchas religiones, donde ni siquiera pueden oficiar cultos, no digamos ser obispos o cardenales”.

También le llama la atención a este colectivo que “el personaje histórico/mitológico de la virgen María, encarnado en distintas estatuas y nombres, haya recibido ya cinco medallas de oro”. “El abuso en la imposición de la religión católica no tiene límite en Cádiz; muchos católicos consideran absurdas las creencias de otras religiones y otros símbolos, que no son los suyos, pero no tienen reparo en imponer los propios a toda la ciudadanía”, se afea.

Finalmente, se reflexiona sobre que hay decenas de gaditanos relevantes que merecen esa medalla honorífica, con méritos hacia la ciudad “verificables y contrastados, y no precisamente por leyendas imposibles de comprobar”. “Entregar una medalla honorífica de la ciudad a una estatua, representación simbólica de una fe, sólo es síntoma de sometimiento de los representantes públicos a un lobby religioso que quiere imponer a toda la sociedad su religión, su moral y sus símbolos”, se sentencia.

GANAR CÁDIZ ACLARA SU LAICISMO “QUE NADA TIENE QUE VER CON LA ANTIRELIGIOSIDAD”

Por su lado, en la misma jornada del pleno, los dos concejales de Ganar Cádiz en Común, los únicos discrepantes con esta medalla, emitían un comunicado para incidir en su postura contraria y que no se “contaminase” la misma.

Aparte de la cuestión meramente reglamentaria –ya apuntada por Cádiz Laica, y es que una estatua no es una persona física-, los ediles Eva Tubío y Martín Vila concretan que son la cara visible de un grupo político donde las decisiones se toman de manera conjunta “y nuestro compromiso con la laicidad está ya más que decidido desde que se conformó nuestra plataforma político-social”. En este sentido, “mantenemos nuestro compromiso con la laicidad, desde el respeto a las creencias particulares, pero desde una posición coherente con lo definido en nuestro programa. De esta forma, centrándonos en este caso concreto, no podemos apoyar una distinción que emana del Ayuntamiento de Cádiz como institución pública hacia una figura religiosa”.

“Tenemos un respeto absoluto a la religión católica, pero defendemos y practicamos el laicismo desde las instituciones, que nada tiene que ver con la antireligiosidad. De hecho, en el seno de Ganar Cádiz participan personas de toda condición y postura ante la religión, personas ateas, agnósticas, creyentes, practicantes y hasta dos compañeras monjas, pero lo que nos une en este sentido a todas las personas que conformamos nuestra plataforma es el laicismo”, se apostillan. Y se repite que “los representantes públicos no deben hacer ostentación de sus particulares sentimientos religiosos cuando representan al conjunto de la ciudadanía, y así seguiremos defendiéndolo y reclamándolo en nuestra participación en el equipo de Gobierno municipal”.

En este punto, se evidencia que “se ha comprobado en varias ocasiones que en el asunto de poner en práctica el laicismo nos diferenciamos en ciertos detalles concretos con nuestro socios de gobierno y ellos ya lo saben porque se recoge nuestro programa y es algo que ya hemos tratado en varias ocasiones, por tanto, no pretendemos tampoco que se haga de este voto de Ganar Cádiz ninguna suerte de piedra arrojadiza entre nosotros, ni que nadie lo utilice en este sentido”.

Por otro lado, se asegura que Martín Vila, portavoz de Ganar Cádiz en Común y primer teniente de alcalde, ha contactado personalmente con Pascual Saturio, párroco de Iglesia Conventual de Santo Domingo, con objeto de trasladarle este rechazo a la propuesta. La respuesta del cura “fue de agradecimiento por el interés mostrado al explicárselo y además trasmitió su comprensión de nuestra postura como señal de una sociedad diversa”.

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