Budistas siguen atacando a cristianos en Sri Lanka

Decenas de ataques de pandillas budistas a cristianos en Sri Lanka, han sido reportados últimamente. Monjes budistas estuvieron a la cabeza de una multitud que atacó la fábrica donde se reune la Iglesia Jeevana Diya en Moragahahena, Horana, el 29 de noviembre. Rompieron los textos bíblicos de las paredes, quemaron tratados y robaron Biblias, himnarios, documentos y listas de miembros de las células.

   La misma noche invadieron el hogar del pastor Wickramasinghe, líder de la Iglesia Unida Cristiana Fraternal de Pitiyandala,, robando Biblias, notas, dinero y otras posesiones. Dejaron pintada sobre un muro una amenaza de muerte si el pastor no se iba del lugar inmediatamente.

   Asimismo atacaron una Iglesia en un hogar de Gonapola, Horana, diciendo que matarían al pastor si no dejaba de celebrar cultos.

   Otra multitud guiada por 20 monjes budistas causó dos ataques en Homagama al otro día, uno al hogar del pastor de las Asambleas de Dios donde amenazaron a él y su familia de violencia física si no salían del país, y robaron listas de los miembros de la Iglesia. También atacaron la Iglesia Kithu Himi Sevana, dañando el edificio, los muebles y los instrumentos musicales.

  El pastor de Asambleas de Dios en Ambalangoda, advertido que debía abandonar su hogar, estaba empacando sus pertenencias para la mudanza el 30 de noviembre cuando apareció una turba con amenazas de muerte. Llegó la policía y lo llevaron a sus separos, supuestamente para protegerle, dejando a la gente invasora en su casa.

   Durante la primera semana de diciembre, un grupo reunido para orar en Ampegama fue asaltado, y el pastor y varios miembros fueron golpeados. El domingo 7 de diciembre, tres Iglesias en Bulathkohupitiya, distrito Kegalle, fueron atacadas y robadas y los miembros golpeados; un templo fue quemado. En Deraniyagala, en el mismo distrito, una multitud rompió las puertas y ventanas de las Asambleas de Dios, quemó las pertenencias y amenazó de muerte a los creyentes que vivían en el edificio. Lo mismo sucedió en Udawalawe, distrito Ratnapura, el 9 de diciembre; aunque el pastor logró huir, el hogar de otro pastor fue apedreado.

   La semana de Navidad ocurrieron 14 ataques a templos y hogares de cristianos, causando la cancelación de cientos de cultos de Noche Buena. El colmo fue el 30 de diciembre cuando atacantes incendiaron el orfanato cristiano en Buruthakele, Chilaw; la institución está registrada con el gobierno pero dirigida por creyentes. Aunque nadie fue herido, fueron destruidos equipo escolar, ropa de los niños y libros. (Voz de los Mártires/MissionNet, 10 y 17 dic 03 y 8 ene 04).

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