Bono, en contra de la retirada de crucifijos «con carácter general»

Asegura que, «a veces resulta complicado» ser socialista y cristiano

Cuando las aguas parecían ya calmadas con el debate abierto la semana pasada tras la aprobación en el Congreso de una propuesta de ERC para instar al Gobierno a retirar los crucifijos de las escuelas públicas, el presidente del Congreso ha reavivado de nuevo el fuego de la discordia al posicionarse esta mañana en la Cadena COPE a la retirada de crucifijos, "con carácter general".

José Bono, católico practicante, afirmó este lunes que plantear la retirada de crucifijos "caso a caso sería prudente", mientras que "plantearlo con carácter general podría responder a un planteamiento no prudente". En la cadena de los obispos, el político matizó que "ya hay muy pocos colegios públicos que tengan el crucifijo", debido a que "entre la dotación de material para los nuevos colegios ya no figura el crucifijo con carácter muy generalizado".

En la Cadena Ser, donde también fue entrevistado, explicó que si se diera el caso de que en una escuela pública, un colectivo o una persona dijera que le molesta el crucifijo porque representa unas ideas religiosas que le trastornan desde el punto de vista personal, "habría que escucharle y atenderle". Sin embargo, añadió que "el sentido común debe imperar" y, en este caso, "la inmensa mayoría de los españoles no se encuentra molesta porque nuestra tradición cultural se manifiesta de uno u otro modo". Asimismo, aseguró que se alegró mucho de "escuchar al presidente del Gobierno que no estaba en la agenda del Gobierno retirar crucifijos".

Complicado ser Socialista y cristiano
Por otro lado, insistió en que intenta "compatibilizar ser socialista y ser cristiano" y aseguró que "a veces resulta complicado". Esto se debe, según indicó, a que "a algunos ciudadanos les parece que no es racional, como si Dios tuviese que tener el carnet de algún partido en concreto, como si fuera patrimonio de algunos", mientras que también hay, desde el campo de la izquierda, "quienes piensan que todo progreso posible tiene que ser negando un sentimiento religioso".

No es incompatible
Así, aseveró que "si fuera incompatible ser cristiano y socialista al partido socialista no le votaba ni Dios", una expresión coloquial con la que, además, defendió que "habría que cerrar la mitad de las iglesias y la mitad de las agrupaciones locales del partido", ya que "entre los votantes socialistas hay millones de cristianos", lo que entiende que es "una cosa tan evidente que casi sonroja tener que decirlo".

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...