Blog contra el Ramadán

Lina Ben Mhenim, la bloguera más célebre y reputada de Túnez, sigue luchando desde las redes sociales por una «verdadera» separación entre religión y Estado

El mes sagrado de Ramadán ha caído en pleno verano, y Lina no suele salir de casa antes del atardecer. Fuma y bebe alcohol y, durante el ayuno, todo esto solo puede hacerlo dentro de su casa. Seis meses después de la caída del dictador Ben Alí, la joven bloguera aún se siente perseguida por una sombra. «Cuando me encuentro con otros blogueros o cibernautas en un café, percibo que nos están escuchando, aunque ya no es igual que antes». Lina Ben Mhenin asegura estar todavía reponiéndose de los últimos años de lucha bloguera, en los que se encerró y torturó a algunos de sus amigos. Durante el 2008 nació en Túnez un movimiento social de rechazo a la miseria, el paro y la corrupción y muchos de sus miembros fueron duramente reprimidos. Hubo muertos y decenas de personas entraron en la prisión entre la indiferencia de la comunidad internacional. Ben Alí aún gozaba de impunidad. «Fue cuando decidí iniciar una campaña en mi blog y en Facebook. Conté el arresto de un joven y cómo fue torturado. De inmediato, cerraron mi blog y mi cuenta en Facebook. Al ver las dificultades para acceder a un empleo, marché a EEUU para seguir estudiando».De regreso a Túnez, un año después, comenzó a impartir clases de inglés en la facultad. Entre sus alumnos siempre había un espía de Ben Alí al acecho de cualquier gesto o conducta que amenazara la estabilidad del régimen. Era cuando sin levantar la vista pensaba: «Libertad».La herramienta

Decidió volcarse en internet de nuevo y servirse de esta herramienta para conseguir lo impensable, la caída del dictador. «Internet hace milagros; desde hacer caer a un tirano hasta propagar ideas y compartir experiencias», asegura la bloguera más reputada y emblemática del país. Más de 6.000 personas la han seguido a diario durante la revolución. Con la mochila a cuestas, una cámara de fotos y los nervios a flor de piel, se dedicó a viajar por los pueblos del interior, inmortalizar momentos de represión contra los manifestantes y colgarlos en su blog. No regresó a casa hasta que el dictador huyó. «Mi padre me dijo que por mi casa siempre merodeaba la policía. Por eso estuve hospedándome en otras viviendas».

Por la retina de su ojo siguen pasando hirientes imágenes de revolucionarios reprimidos por las fuerzas del orden que cuelga en su blog. «Las autoridades continúan golpeando a los reformistas. Y esto es una señal de que las cosas no están cambiando de verdad. Es cierto que la gente ha dejado de tener miedo y puede expresar sus ideas políticas, pero si queremos hablar de ruptura con el pasado, necesitamos ver los primeros cimientos de una justicia y medios de comunicación independientes. Es necesaria la disolución total de la policía política». Ahora dirige un programa en radio Kalima (palabra, en árabe). Por el momento, emiten mediante la red. Siguen esperando la autorización del Gobierno actual para luchar ahora por otra causa: la separación de la religión y el Estado cuya ausencia, en su opinión, constituye hoy la «verdadera amenaza a la libertad».

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  • Lina Ben Tunez
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