Blázquez advierte al Gobierno de que romper el acuerdo con la Iglesia «tendría consecuencias»

López Aguilar ofrece «una comunicación positiva y sin interferencias» El obispo de Bilbao dice que «la unión homosexual no es matrimonio»

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, advirtió ayer de que si el Gobierno opta por impugnar los acuerdos Iglesia-Estado, tal y como recomendó recientemente el Consejo Escolar, «todos tendremos que atenernos a las consecuencias». Blázquez espera que el «buen sentido» se imponga, y adujo que los acuerdos de 1979 no amparan privilegios especiales, «sino que reflejan la realidad social de España». En el concordato con la Santa Sede, España se compromete a colaborar en la estabilidad económica de la Iglesia, aunque la institución religiosa manifiesta su propósito de autofinanciarse. También asegura la enseñanza de la religión en los colegios públicos, algo que José Luis Rodríguez Zapatero ya se ha comprometido a mantener.

   El nuevo presidente de la jerarquía católica confesó a la cadena Cope -participada mayoritariamente por la Iglesia- que las relaciones con el Gabinete socialista atraviesan por un momento de «cierta perturbación y confusión», por lo que abogó por hacer un esfuerzo de «serenidad y claridad por parte de todos». A su entender, sería bueno que pudiéramos decir «la verdad con amabilidad».
   Por su parte, el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, ofreció a la jerarquía católica una «comunicación positiva y sin interferencias». El titular de Justicia confió en que perdure el clima de diálogo logrado gracias a la reunión mantenida entre la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el arzobispo Fernando Sebastián.
Financiación
   El obispo de Bilbao entiende que el sistema de asignación tributaria -el 0,5%voluntario en la declaración del IRPF- «respeta perfectamente los derechos de los ciudadanos»: «Pueden decantarse por la Iglesia católica o por otras confesiones, o bien por aspectos y realidades de carácter social». Y destacó que ahora tienen la posibilidad de marcar ambas opciones -el contribuyente paga el doble de esta forma-: «La Iglesia católica se sentía muy molesta cuando era una alternativa, parecía que se elegía por ella o por los pobres, digamos».
   Pero al margen del dinero que recibe por esta vía, el Estado completa la asignación a la Iglesia a través de los Presupuestos: 32,8 millones de euros en 2004. Para este año, el Ejecutivo Zapatero mantendrá la misma política, aunque el ministro de Economía ya ha recordado que «a la Iglesia corresponde su autofinanciación», según los acuerdos firmados con la Santa Sede.
Matrimonios homosexuales
  
Blázquez repasó los problemas que en la actualidad preocupan a la jerarquía católica y precisó que la nueva ley de matrimonio homosexual no encaja ni desde un punto de vista cristiano ni ético. «Eso no es un matrimonio. Al principio Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, y lo creó varón y mujer. Compartimos la misma dignidad humana de manera diferenciada y esa diferenciación no es para la contraposición, sino para la complementariedad y la fecundidad».
   Para Ricardo Blázquez, que las uniones homosexuales se equiparen con el matrimonio destruye el sentido del matrimonio, «que es transmisor de la vida». «Si la familia se desmorona perdemos todos: los esposos, los hijos, la sociedad entera, la Iglesia… Pido que seamos todos muy celosos, dirigentes celosos, cuidadores de nuestras familias, que es un tesoro enorme».
Clases de religión
  
El presidente de la Conferencia Episcopal argumentó que la Constitución asegura a los padres el derecho de elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos de acuerdo con sus convicciones. En este sentido, alegó que los acuerdos Iglesia-Estado establecen que la asignatura de moral católica tiene el carácter de asignatura fundamental y, además, «hay tres millones de firmas» que ha recabado la asociación de padres CONCAPA. La jerarquía católica reclama que la Religión siga impartiéndose en horario lectivo y tenga valor académico.
Investigación con embriones
  
A juicio del prelado, el uso de embriones humanos para obtener células madre no puede aceptarse, porque a la postre exigiría sacrificar seres humanos para salvar a otros. «Todo lo que signifique un avance para el desarrollo de las condiciones humanas, de la calidad de vida, estoy a favor; pero no se puede hacer a cualquier precio. Nunca se puede remediar a uno sacrificando a otro».
Aborto y eutanasia
  
«Mi posición es clara, es la de la Iglesia. No se puede cortar el itinerario de la vida humana, desde su concepción hasta la muerte, tenemos que respetarlo, nos trasciende, ni el aborto ni la eutanasia», matizó.
Campanadas del 11-M
  
La portavoz de la Asociación de Víctimas del 11-M solicitó que las campanas de las iglesia de Madrid no repicaran durante el aniversario del atentado. Pero, «¿Por qué no vamos a expresar desde la Iglesia también, a través de este gesto, que es de duelo y no de celebración, nuestra condolencia con las víctimas?», se preguntó el presidente de la Conferencia Episcopal. «Estamos en un momento de cierta perturbación, de cierta confusión. Necesitamos serenidad y claridad, y poder decir la verdad con amabilidad».
Monseñor Rouco
  
Con respecto a su relación con Antonio María Rouco Varela, su antecesor, con el que mantuvo una estrecha relación tanto en la Universidad Pontificia de Salamanca como en el Obispado de Santiago de Compostela, explicó: «Mi relación ha sido siempre de profunda amistad y estima, le quiero».
   Con mucha diplomacia, Blázquez evitó comentar la posibilidad de ser el próximo arzobispo de Zaragoza. «Nadie me ha dicho nada. Yo hasta ahora, en el recorrido que he tenido en el servicio a la Iglesia, he podido aceptar todo lo que me han pedido».

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