Autoridades municipales de San Miguel (El Salvador) en los honores a la virgen de la Paz

Cientos de fieles católicos asistieron al XIV Festival Mariano que se realizó el viernes por la noche, como parte de las actividades en honor a la patrona de El Salvador, Virgen María en su advocación de Reina de La Paz. Esta celebración se enmarca dentro de las fiestas novembrinas del municipio de San Miguel.

El evento religioso, que inició con unos minutos de retraso debido a la persistente lluvia que cayó sobre la ciudad,  fue presidido por las autoridades religiosas y civiles del municipio y sirvió de antesala para la procesión con la imagen peregrina de la Reina de la Paz, quien viajó en una carroza que salió del Parque del Niño y recorrió la 4ª Calle hasta finalizar en la catedral migueleña.

El festival Mariano denominado “El Beato Romero canta con su pueblo, danos justicia y paz. ¿Oh María dulce ensueño!” fue amenizado por 42 ministerios de alabanza provenientes de todo el país, que llegaron a San Miguel para cantarle a la patrona y pedir que interceda para que el país alcance la anhelada paz.

“Todos sabemos que nuestro país necesita paz y por eso esta noche vamos a ofrecer estas alabanzas para la conversión de El Salvador” dijo desde la tarima un de cantante de uno de los ministerio de alabanza más gustados de la noche, mientras que decenas de personas alzaban sus manos y batían palmas con emoción.

Los organizadores de la actividad católica informaron que el festival mariano de este año fue dedicado al Beato Monseñor Romero, por su trabajo a favor de la justicia social del país y por su profundo fervor a la virgen de la Paz que puso de manifiesto cuando fue sacerdote en la ciudad de San Miguel.

Incluso, la alcaldía migueleña instituyó la entrega de la medalla Monseñor Romero, a los ciudadanos ejemplares que han sobresalido por la realización de obras de tipo social con las que han favorecido a diversos sectores de la sociedad migueleña.

En su primera edición, la presea fue entregada al matrimonio compuesto por Liliam y Víctor Batarse y al sacerdote Pablo Enrique Castillo Vargas, en un evento que se hizo frente a la Catedral Basílica de San Miguel.

“Se ha entregado a monseñor Castillo por más de 60 años de sacerdocio al servicio de la iglesia y a doña Liliam y don Víctor (Batarse) por las obras sociales que han hecho en beneficio de las comunidades, ya que esta una manera de reconocer estas obras” indicó el presbítero Emilio Rivas, vicario de la Catedral de San Miguel.

Miguel Pereira, alcalde migueleño, dijo que se instituyó la Medalla Al Mérito Monseñor para homenajear a las personas que hayan destacado en su misión por los más pobres y desprotegidos y que además sigan los pasos del beato en su lucha por la paz y la justicia social.

Se ha conformado una comisión entre la Iglesia Católica y la Alcaldía Municipal para proponer a las personas que reúnan los requisitos. Se trata de entregarla a alguien que haya hecho un beneficio para nuestra comunidad para el más necesitado” concluyó.

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