Autoridades deben ser neutrales y no imponer normas morales: Diego Valadés

Las autoridades políticas tienen la obligación de mantenerse neutrales en sus diferentes formas de entender y de llevar la vida a la sociedad, además de no tratar de imponer normas morales dentro de las normas jurídicas, afirmó en su conferencia magistral denominada “Problemas actuales del Estado laico” el prestigiado doctor en Derecho e investigador del Colegio de México, Diego Valadés.

En el Salón de Recepciones del Palacio Legislativo, y por invitación de los diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Enrique Bautista Villegas y Gabriela Molina Aguilar, el académico y autor de una importante cantidad de libros sobre diversos aspectos jurídicos en México, manifestó que las instituciones del orden público están sujetas a tensiones y reformas, así como a la exposición a regresiones.

Ante el presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Carlos Quintana Martínez, del Partido Acción Nacional (PAN), así como ante los líderes del PAN, PRD y Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la 71 Legislatura local, Francisco Morelos Borja, Mauricio Prieto Gómez y Wilfrido Lázaro Medina, respectivamente, el especialista dio a conocer sus opiniones en torno a la iniciativa de reforma al artículo 40 de la Constitución General de la República para reforzar el carácter laico del Estado.

Así, Diego Valadés enfatizó que el laicismo no es tomar un partido o posición respecto de los puntos de vista sectoriales, por ello, en una remembranza histórica, mencionó que ha existido un laicismo de combate, típico de la Revolución Francesa, en el que tal como lo dijo Carlos Marx: “la Religión es el opio de los pueblos”; un laicismo tolerante y plural (republicano); y, en la actualidad un laicismo positivo que atiende no a la presencia de los que no tienen convicciones religiosas, sino a la comunidad en sus diferentes formas de expresión religiosa.

Sin embargo, dijo que la polémica más dura de los últimos años en México para tratar de construir con un orden de convivencia recae en la diferencia entre norma jurídica, misma que es coexible al ser externa, impuesta y dictada, con la moral que es incoexible y dictada por la misma persona que la profesa.

“Entonces, el problema es cuando esta norma moral se impone a terceras personas la convicción de un individuo o lo contrario, que de esta norma se haga una jurídica que imponga convicciones de carácter ético, a lo que, a dicha vinculación, se le denomina como totalitarismo”, expresó.

En su opinión, el llamado de la iglesia sobre el censo de población y vivienda representa un delito, y consideró que se debe investigar el hecho del que el clero quiera boicotear el censo, por lo que el gobierno del presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, debería tomar cartas sobre el asunto, porque ello representa un delito y la ley debe aplicarse y sancionarse a quien no la respete.

Para concluir, el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y miembro del Colegio Nacional, señaló que el Estado debe perfilarse en México en dos aspectos: salud y libertad (de convicción personal en el carácter ético y filosófico), lo que implica que el Estado sea neutral y que rija sobre todo sin discriminación.

Cabe mencionar que además de los antes mencionados, a la conferencia magistral acudieron el rector de la Universidad Latina de América (Unla), Roberto Mantilla Sahagún; el diputado del PRD, Raúl Morón Orozco; el diputado del PAN, Jesús Ávalos Plata; y, el diputado único de Convergencia en el Congreso del Estado, Manuel Antúnez Oviedo.

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