Autoridades civiles y militares en la celebración del Corpus Chico en Burgos

Declarada como Fiesta de Interés Turístico regional, este evento tan tradicional mezcla lo pagano, militar y religioso, y conmemora la victoria de Las Navas de Tolosa, conseguida en el 1212, cerca de La Carolina, en Jaén, donde participaron las tropas castellanas bajo el mando del propio rey Alfonso VIII. Como trofeo de guerra, se trajo un tapiz conocido como el «Pendón de las Navas de Tolosa», elaborado en seda bordada en oro.

La jornada comenzó cerca de la 10.45, con la tradicional recepción de autoridades e invitados en la entrada del Monasterio de Las Huelgas Reales. A continuación se celebró la Santa Misa, mientras las tropas formaban fuera. En esta ocasión fue oficiada por el arzobispo de Burgos Fidel Herráez, presidiendo por primera vez el Curpillos.

Tras finalizar la eucaristía, salió la procesión por las calles del barrio de Huelgas, con la réplica del pendón -para evitar que el original se estropee-, portada por el general de División, Manuel Romero Carril, la máxima autoridad militar. 

Acompañada de los Gigantones, los Gigantillos, danzantes, dulzaineros, maceros, timbaleros, las autoridades asistentes, los niños de la primera comunión y los representantes del barrio de Huelgas, el sonido de las campanas, tambores, castañuelas y el olor a incienso se podía notar por todos los rincones.

El acto religioso terminó con los gigantillos bailando ante la madre abadesa del monasterio.

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